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Cansancio, pesadez, varices... La mala circulación conlleva infinidad de molestias y enfermedades asociadas que alteran la calidad de vida de numerosas personas. Las mujeres sufren de forma especial estos trastornos motivados principalmente por alteraciones hormonales, por la retención de líquidos y por factores hereditarios. La mayoría de mujeres sufren de forma más o menos contundente alteraciones circulatorias. La deficiente circulación puede estar motivada por los depósitos de lípidos en las paredes de las arterias o por la degeneración de las válvulas que impulsan el flujo sanguíneo alrededor de todo el cuerpo. ¿Cuál es la causa? Existen factores genéticos y hereditarios que determinan la aparición de deficiencias en el sistema circulatorio. Para contrarrestarlos hay que observar una serie de precauciones que permitan controlar y frenar el problema. Toma nota. Las posturas permanentes e inalterables son completamente perjudiciales ya que se produce un estancamiento del flujo sanguíneo en la parte inferior del cuerpo. Procura moverte de forma más o menos continua. Si por tu trabajo estás obligada a estar varias horas sentada, levántate de vez en cuando y camina durante un par de minutos. No obstante, estar todo el día de pie tampoco es beneficioso para la circulación. Lo ideal es variar la postura a lo largo del día. No cruces las piernas. La presión que ejerce una sobre la otra es completamente nociva: impides el tránsito natural de la sangre y favoreces la aparición de varices. También debes evitar llevar prendas excesivamente ceñidas que cortan la circulación. Huye de las medias y los panties que se ciñen a las pantorrillas y a la cintura. El exceso de peso es completamente perjudicial para la circulación. Mantente en armonía con la báscula. El ejercicio físico te ayudará a mantenerte en forma y además estimulará el tránsito sanguíneo correcto. Los cambios bruscos de temperatura descompensan el correcto flujo circulatorio. Prescinde de las duchas cálidas, las saunas y los baños de vapor. Para activar el funcionamiento del sistema circulatorio puedes aplicarte después de la ducha diaria un suave chorro de agua fría. Pero no exageres: el contraste puede ser muy perjudicial. Evita las bebidas estimulantes: la cafeína no es nada recomendable. En cambio, debes consumir, al menos, dos litros y medio de líquidos diarios; puede ser agua o zumos de frutas. Así evitarás la retención de líquidos. Entre las plantas medicinales que te ayudan a mejorar la circulación sanguínea la más popular es el ginkgo. Pruébala. * para saber más : http://pagina.de/saludybelleza |