Ir a inicio de Foros
 Cosulta tu correo Consulta tu correo    Buscar en Internet:       
una frontera para morir ciudad juarez
Inicio Registrate Ayuda
» Inicio » politica internacional » una frontera para morir ciudad juarez

Nuevo usuario                          
Usuario:      Clave:


Respuesta
 
Herramientas Visualización
  #1  
Viejo 12/jul/00, 00:12
donnadie
Novato
 
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 86
Predeterminado una frontera para morir ciudad juarez

EL NACIONAL - DOMINGO 9 DE JULIO DE 2000
SIETE DIAS
El infierno queda en Ciudad Juárez
Una frontera hecha para
morir
Es uno de los cordones umbilicales
más siniestros entre México y
Estados Unidos. Para unos, la
última parada antes de jugarse a
cruzar ilegalmente la frontera. Para
otros, un hervidero de prostíbulos y
dealers desesperados por dólares.
Desde 1993 hasta ahora, en Ciudad
Juárez ha aparecido 200 cadáveres
de mujeres violadas, mutiladas y
estranguladas. Todo apunta a la
industria del cine snuff. Pero nadie
consigue avanzar en el caso y los
cuerpos siguen apareciendo hasta
en las comisarías
Pablo Tasso
México
Ciudad
Juárez
es
conocida
por los
sureños
de
Texas
como el
lugar
donde
la
noche
dura 24
horas.
Está al
norte
de
México,
en el
estado
de
Chihuahua
y junto
a El
Paso,
en la
frontera
con
Texas.
Juárez
es,
como
Tijuana,
la
última
ciudad
mexicana
por la
que
pasan
los
miles
de
mexicanos
que
entran
todos
los días
a
Estados
Unidos,
dejando
atrás su
"infierno
frijolero",
como
los
norteamericanos
del sur
llaman
a
México.
Es la
ciudad
con
más
alto
índice
de
porte
de
armas
del país,
y
también
la que
eligió
Amado
Carrillo
-el
magnate del narcotráfico- para fundar el
poderoso y temido Cartel de Juárez. Y
quizá sea, por si fuera poco, la ciudad en la
que impunemente se está filmando cine
snuff. Un cine que se caracteriza por
mostrar asesinatos cometidos con el solo
objetivo de registrar la escena.
Las calles de la ciudad huelen a alcohol y a
sexo rancio, sencillamente porque hay casi
4.000 bares y cabarets y apenas unas 700
escuelas. A diferencia de los
establecimientos educativos, los Table
Dance no se detienen en todo el día, porque
la demanda sexual no tiene horarios en
Juárez. Por eso, cruzar la frontera es un
atractivo no sólo para los mexicanos que
buscan dólares. Cada día, miles de
estadounidenses la cruzan en sentido
contrario, atraídos por el sexo barato y
bizarro que se les ofrece en la ciudad. La
droga es el otro gran atractivo: un gramo de
coca cuesta cinco dólares, y una dosis de
heroína, apenas 10. Nadie sabe cuánto se
consume exactamente en la ciudad, pero se
calcula que el Cartel de Juárez es el que
maneja la mayor parte de las más de 200
toneladas de cocaína que entran a Estados
Unidos desde México. Además, es un
hecho que por lo menos 10 personas
mueren al mes en Juárez por sobredosis.
Sin embargo, estos no son los únicos
componentes de una frontera caracterizada
por la desigualdad económica entre dos
países tan diferentes. La economía de la
ciudad no sólo vive de la droga y el turismo
erótico, sino también de las muchas
empresas norteamericanas que radicaron
sus plantas maquiladoras a este lado del Río
Bravo, como una forma de abaratar los
costos de mano de obra. La industria del
ensamblaje y la manufactura tiene un papel
fundamental en la realidad de los
inmigrantes, porque en el imaginario de
muchos de ellos el trabajo de maquila es la
última pesadilla laboral antes de ingresar al
sueño del trabajo pagado en dólares. Sin
embargo, para muchos la pesadilla nunca
termina, porque la Border Patrol (la patrulla
fronteriza) de EE UU se encarga de que
muchos se queden del lado mexicano,
entrampados en una larga cadena de
montaje.
Muchas mujeres se sumergen en la
prostitución para conseguir el dinero que les
cobran los coyotes, como se denomina aquí
a los traficantes de ilegales. Los coyotes se
encargan de evitarles una amarga travesía
a pie por el desierto o la montaña, aunque
no les garantizan dejarlas en un lugar
completamente seguro. Ha habido casos de
deportaciones masivas minutos después de
que el coyote dio por cumplido su trabajo.
La policía norteamericana se ha puesto
cada día menos amistosa, y cada vez son
más los que se empantanan en Juárez,
subsistiendo en gigantescos barrios
construidos con cartón-piedra y tablas
viejas. Hoy, la historia de Juárez es la
historia de los que no pudieron pasar y
viven con esa remota esperanza; de los que
nacieron mirando al otro lado, de los que
sucumbieron en el intento, y de los que día
a día siguen llegando.
Más de 200
La ciudad se ha acostumbrado a una
violencia callejera que consiguió el estatus
de cierta normalidad y ya no asusta. Hace
unos años comenzó una ola de asesinatos
de mujeres que no se detiene hasta hoy.
Una ola que tampoco ha alcanzado para
horrorizar al resto del país, aunque sí para
convocar a periodistas de todo el mundo,
ansiosos por explicar el comportamiento
de tan extraños asesinatos en serie.
Desde el 93 hasta la fecha se han
encontrado más de 200 cuerpos de mujeres
muertas, a veces mutiladas y violadas,
tirados en los basurales, en el desierto, al
costado de rutas o debajo de las camas de
los numerosos alojamientos que tiene la
ciudad. Las organizaciones interesadas en
las muertes coinciden en que si el Gobierno
ha registrado esa cantidad de casos, la cifra
de muertas debe alcanzar por lo menos el
doble, ya que se trata de cadáveres
encontrados por casualidad, o porque el o
los asesinos los dejaron con la intención de
que fuesen fácilmente descubiertos, o
porque la impunidad es tal que ni siquiera se
consideró la necesidad de esconderlos.
Sólo una cantidad mínima de cuerpos fue
reclamada y/o reconocida por familiares.
La razón principal es que muchos de los
habitantes de Juárez no poseen un pasado
ni una familia en la ciudad. A Juárez llegan
muchas jóvenes solas para cruzar la
frontera, principalmente de los estados de
Durango, Zacatecas y el propio Chihuahua.
La única promesa que pueden hacerle a su
familia es que llamarán por teléfono al
llegar al otro lado. Pocas prevén lo difícil
que puede resultarles sobrevivir en el límite,
especialmente en una ciudad donde la
noche dura 24 horas.
Non fiction
El más común de los sentidos descarta
que exista un "asesino serial" con tamaña
efectividad. Pero, como si realmente se
tratara de un serial killer, los crímenes
poseen víctimas cuidadosamente elegidas.
El periodista Víctor Ronquillo, autor del
libro Las muertas de Juárez, asegura que
las mujeres no superan los 30 años de
edad, la mayoría tienen entre 15 y 20, son
muy pobres o sin familia, morenas,
delgadas, y con el pelo a la altura de los
hombros.
La hipótesis del homicida múltiple hace
tiempo que fue descartada por la policía
local, y no sin pena, porque luego de
jactarse de haber atrapado al "Chacal" -así
presentaron al egipcio Abdul Latif Sharif
Sharif, acusado y condenado a 30 años de
prisión-, los crímenes siguieron
cometiéndose con la misma regularidad y
metodología. Diferentes investigadores
-incluso agentes del FBI- aseguraron que
no se puede establecer el perfil psicológico
de un único asesino, sino que hay que
pensar en diferentes grupos, que
probablemente asesinen de la misma
manera. Muchos coinciden en que la
ineficiencia policial permite que nuevos
asesinos imiten el modus operandi de los
anteriores.
La ola es tal que hasta metió sus narices el
famoso ex investigador del FBI Robert
Kessler, aquél que en los años 70 acuñó el
término serial killer, y que últimamente está
dedicado al asesoramiento literario y
televisivo (no sólo asesoró a Thomas
Harris, autor de El silencio de los inocentes,
sino que se dice que es el modelo del
mismísimo agente Mulder de Los
expedientes X). Pero Kessler poco pudo
decirle a la prensa sobre una situación cuya
complejidad es ante todo social, política y
económica. Se limitó a sugerir la
complicidad de la policía y a señalar que las
obreras de la ciudad se ven obligadas a
caminar de madrugada por zonas que él
mismo no se atrevería a transitar de día y
armado hasta los dientes. En Juárez, la
maquila, como los prostíbulos, también
funciona las 24 horas. Es difícil saber cuál
fue el diagnóstico oficial de Kessler, porque
el resultado de su investigación fue borrado
por personal de cómputos perteneciente a
la policía judicial "de la gestión anterior",
según explican las autoridades actuales.
Macabridades
En una comunidad dominada por el dinero
del narcotráfico, con un alto índice de
prostitución y consumo sexual, pobreza
extrema y corrupción policial, cualquier
hipótesis es mejor que la de un único
psicópata que mata a 200 mujeres.
Algunos especulan con el negocio del
tráfico de órganos. Otros, con una "simple
violencia misógina" (sic). Pero una de las
tantas hipótesis que desde el principio
recorre las calles de Juárez es la del "cine
de extinción" o snuff movies. Algunos
elementos comunes a muchas de las
muertes parecen admitir esa posibilidad: 1)
gran parte de los asesinatos fueron por
estrangulamiento, lo que supone una
muerte lenta, luego de reiteradas
violaciones anales y vaginales; 2) en
muchos cuerpos, el pecho izquierdo
apareció completamente cercenado y el
pezón del derecho arrancado a mordiscos
(en estos casos, la causa de muerte fue la
misma: estrangulamiento); 3) se pudo
establecer que muchas de las víctimas
habían permanecido varios días en
cautiverio antes de morir (esto sólo se
comprobó cuando el reclamo familiar
permitió identificar los cuerpos, y tras
contrastar el día de la desaparición con la
fecha de muerte calculada por los
médicos).
Lo cierto es que en Juárez todo parece
tristemente cinematográfico, demasiado
cruel para ser verdad. En una de las
cabañas en las que se llevaron a cabo
varios crímenes, se encontró una tabla que
bien pudo ser la escenografía de un rito
macabro. La tabla tenía los dibujos
cuidadosamente realizados de 10 mujeres,
cada uno con su número correspondiente.
Sobre ellos, restos de cera de vela y
sangre. La policía incautó la tabla, y la
prueba automáticamente desapareció.
Quedan los testimonios de quienes
encontraron la cabaña y los restos de la
supuesta víctima número 10.
En medio de tanto horror, parece
impensable que los asesinos puedan dar
muestras de humor negro. Sin embargo, en
1997 la policía encontró un cuerpo con las
características de una mujer denunciada
como desaparecida. Cuando los padres de
la muchacha acudieron a la identificación,
comprobaron que la ropa pertenecía a su
hija, pero que el cuerpo descompuesto no
era el de la muchacha, sino de otra víctima
que medía casi 15 centímetros más que la
chica buscada. Quizás esto hable de que
ambas muchachas estuvieron secuestradas
por las mismas personas.
Otro elemento de difícil explicación es que
en algunos cuerpos se encontró un líquido
blanco y viscoso como el semen, pero que
en realidad era una especie de esperma de
utilería, sin información genética alguna.
Nadie ha logrado explicar qué puede
significar ese líquido en las vaginas de
aquellas mujeres.
Hay algo cierto: el snuff no puede ser el
responsable de todas las muertes de Juárez;
ni siquiera de la mayoría, que seguramente
obedecen a un clima de impunidad,
descontrol y exacerbación sexual. Tampoco
se puede asegurar que se haga snuff,
aunque off the record hay gente que dice
conocer a alguien que alguna vez vio un
video. Lo que sí puede decirse es que
Ciudad Juárez se ha ganado el triste rótulo
de ser una ciudad ideal para el snuff.
Un cineasta ahí
La policía local contribuye al clima. No
sólo se le acusa de custodiar y participar
del mercado porno marginal, y de vivir de
las comisiones que le proporciona el
narcotráfico, sino de tener una
responsabilidad directa en muchas de las
muertes de estas mujeres. No sólo hay
una frondosa lista de policías asesinos de
mujeres, sino que incluso llegaron a
encontrarse cadáveres en las mismas
instalaciones policiales.
El Poder Judicial no levanta la puntería.
Mientras los policías asesinos consiguen
fugarse, la línea de investigación que llevó a
las autoridades a condenar al ciudadano
egipcio por el asesinato de una joven es
demasiado endeble. Sharif Sharif es
sindicado como el responsable máximo de
los crímenes, pero parece más un chivo
expiatorio ideal para los sucesivos
gobiernos de Juárez. La policía sostiene que
mientras estaba libre fue autor material, y
que ahora que se encuentra encarcelado es
el autor intelectual. Suponen que paga
desde la cárcel hasta 1.200 dólares por
cada cuerpo que aparece tirado, con el
objetivo de exculparse. Aunque permanece
preso, Sharif pudo comprobar que fue
condenado de manera demasiado irregular.
Se le acusó de la muerte de una muchacha
luego de que los familiares identificaron un
cuerpo hallado el 19 de agosto de 1995, y
aseguraron que la muchacha había sido
vista con vida el 14 del mismo mes. El
informe forense del caso determinó que el
cuerpo de la muchacha llevaba más 10 días
sin vida.
Como casi todo en este mundo, la historia
de Juárez es carne para el cine. Por eso no
sorprende que prontamente se comenzará
rodar Bordertown, película en la que
Jennifer López hará de una bonita y sensual
periodista que investiga las muertes de
Juárez. El guionista aún no sabe quién es el
asesino, pero Sharif Sharif le parece un
buen candidato.
La vérité du cinéma
El cineasta ruso Dziga Vertov defendía su
kino-pravda (cine-verdad) denostando de
la actuación, los decorados, los guiones y
todo aquello que pudiera sugerir un
mínimo de ficción. Vertov, como inventor
del cinémavérité, creía que la ficción era
inútil y falsa. En sus manifiestos contra el
cine armado podemos encontrar hasta el
argumento de The Truman Show: "Por
encima de este minimundo de falsos
decorados, con sus lámparas de mercurio
y sus soles eléctricos -escribe en 1923-, el
verdadero sol luce, alto, en el verdadero
cielo, sobre la verdadera vida. El
cinefábrica es un islote en miniatura en el
hirviente océano de la vida". El caso es
que la industria cinematográfica no sólo
siguió en su islote en medio de la vida, sino
que también exploró, sin cansarse, el
hirviente océano rojo de la muerte. Es esa
parte del set que siempre acababa
manchada de salsa ketchup (quizás una
buena metáfora acerca de la frontera entre
la realidad y la ficción).
La frontera es una vasta operación
narrativa, dice Juan Villoro. Pero el escritor
mexicano no se refiere a la frontera
existente entre la realidad y la ficción, que
parecía tan clara para Dziga Vertov.
Villoro se refiere a lo que se conoce como
Mexamérica, ancho límite que separa
borrosamente a México de Estados Unidos,
frontera entre dos culturas más unidas por
los efectos de la desigualdad que por los de
la globalización. Esa frontera alevosa, como
la definió el novelista Daniel Sada, reciente
autor de Porque parece mentira la verdad
nunca se sabe. Esa frontera que incluye a
Ciudad Juárez, sitio en que la realidad
parece dirigida las 24 horas por Spike Lee.
Habrá que preguntarse por qué la ficción
ha perdido interés para una parte de
nuestra morbosidad moderna, y se esconde
tras la pantalla de las maneras más
diversas. El morbo explica el éxito de El
proyecto Blair Witch, que consiguió
convencer a miles de personas de que
mostraba imágenes reales. El mismo morbo
sostiene a los talk shows de Cristina o
Laura. El inesperado éxito del snuff habla
de mucho más que de una crisis de la
ficción como componente del arte. No sólo
porque, como dice el escritor francés
Michel Houellebecq, desafía toda legalidad
para ubicarse como penoso documento de
una época, sino porque señala una vez más
los límites del arte.
Quizá se trate de dos aristas opuestas del
mismo fenómeno. Por un lado parecen
estar aquellos a los que no les interesa la
ficción sino para comprender una verdad;
por otro, los que necesitan de un crimen
real, como los perpetrados por la
maquinaria productora de snuff, para vivir
su pequeña ficción de chacal de dormitorio.
Pero lo cierto es que no hay nada
comprobado en torno al snuff. Quizá se
pueda vivir con la idea de su no existencia,
porque nadie ha aceptado frente a la prensa
que haya visto un film, y mucho menos ha
aparecido alguien que pueda mostrarlo.
Algunos pensarán lo mismo que Joel
Schumacher le hace decir a Nicolas Cage
en 8 mm: "El snuff es parte del folclore de
la industria del porno". La policía de Juárez,
hasta ahora, no ha dicho nada más
convincente. Y nada parece indicar que esa
chica morena, de casi 30 años, con pelo por
los hombros y llamada Jennifer López,
pueda echar demasiada luz sobre una
ciudad donde la noche dura 24 horas.
Snuff
Extrañamente, fue Guillaume Apollinaire
quien escribió, a principios del siglo XX,
la exégesis estética del cine snuff. "El
bello film" es un cuento en el que jóvenes
cineastas matan para filmar (muy al estilo
de lo que 80 años después se vería en
Tesis, del español Alejandro Amenábar).
En el relato, Apollinaire justifica en los
cineastas el afán profesional, porque la
muerte real era "lo único" que les faltaba
filmar. Es notable que allí aparezcan esos
detalles que caracterizan el imaginario
del snuff: la frialdad frente la muerte, el
enmascarado que asesina y la cámara
fija que trata de no denunciar la
presencia de cómplices.
Otra curiosidad es que este género toma
su nombre de una película rodada en
Buenos Aires, en los años 70, por un
matrimonio norteamericano, formado por
Michael y Roberta Findlay. En Snuff (así
se llamó originalmente la película) se ven
escenas de El Tigre, Ezeiza y la ciudad
deportiva de Boca Juniors, así como las
actuaciones de las modelos Mirtha Massa
y Margarita Amuchástegui, junto a
actores como Clao Villanueva, Alfredo
Iglesias (que actuaba en El santo de la
espada) y Aldo Mayo (de pequeñas
apariciones en El capitán Piluso).
Es muy probable que estos actores
argentinos no supieran lo que estaban
filmando, ya que se trataba de una
producción yanqui. De todos modos, no es
una película con las características de lo
que hoy conocemos como snuff, es decir,
donde hay una muerte real. El film trataba
de mostrar mucha violencia y asesinatos
mal trucados, usando vísceras de
animales. Apenas 30 años después, Snuff
sólo provoca risa. Pero el film es
emblemático, porque la estrategia
publicitaria de aquel momento fue
asegurar que en la película había un
asesinato real. Algunos rumores afirman
que el productor llegó a contratar a unos
manifestantes para que fingieran estar en
contra de la exhibición de la película. Casi
el mismo modelo de promoción que luego
usarían los directores de El proyecto Blair
Witch.
A pesar de lo rudimentario de esta
filmación de los años 70, el éxito de Snuff
fue llamativo y le permitió al matrimonio
Findlay vivir su momento de gloria como
directores de cine no convencional.
Filmada en blanco y negro, Snuff nunca
quiso tener a Argentina o a Suramérica
como mercado consumidor. Fue
íntegramente doblaba al inglés, y puede
asegurarse que lo más argentino que tiene
es una escena en que una horda asesina,
muy al estilo del clan Manson, comete
uno de sus crímenes en un almacén
atiborrado de latas de galleticas
Terrabussi.
Como suele suceder con las verdaderas
filmaciones snuff, sus consumidores
estaban muy lejos del lugar de realización.
Quizá para los compradores del snuff
-especialmente gente de algunos países
del norte de Europa-, éste sea un género
de violencia cultural al estilo de las
escenas documentadas por Gualterio
Jacopetti en su célebre Mondo Cane
(Perro mundo). Alan Stackleton,
productor y encargado de difundir el film
en Nueva York, en 1974, eligió un eslogan
para el afiche de la película que sigue
sintetizando la dura realidad de vivir en la
frontera con el Primer Mundo: "Filmado
en Sudamérica, donde la vida es barata".
Diego Curubeto asegura en su
Diccionario de cine bizarro que Roberta
Findlay hace ya muchos años que se
niega a dar entrevistas, y que su marido
tuvo un final trágico al morir decapitado
por la hélice de un helicóptero en la cima
de un edificio en Nueva York. Curubeto,
como amante del cine bizarro, se lamenta
que no haya una grabación del último gran
blooper de Michael Findlay.
--------------------------------------------------
Responder citando mensaje
  #2  
Viejo 12/jul/00, 00:12
mestiza
Novato
 
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 4
Predeterminado RE:otra teoria de los asesinatos

Al Final, no entendi, cual era tu proposito, de repetir una historia, que hasta en el New York times salio publicada?
solo que yo te voy a contar, tambien el otro lado de esa "insegura" ciudad.
cada ano estudiantes de diferentes higschools de los Estados Unidos, van a Juarez a hacer un viaje, un viaje que tiene la finalidad, de hacer un servicio social, a las personas desposeidas. Construyen casas, de madera para los mas pobres, esos que emigraron, para tratar de pasar al otro lado, y que se tuvieron que quedar!.
esos estudiantes, jamas sufrieron algun atentado o robo, a pesar de que trabajaron, en los lugares mas inospitos y feos de esa ciudad, pero hay algo que esos estudiantes obtuvieron de esa ciudad, que incluso merecio un articulo en la revista fortune, en donde esas personas, estaban impresionadas de la forma en que esas personas tomaban sus problemas, esos estudiantes estaban impresionados de dos cosas principalmente:
de la amabilidad de la mayoria de las personas, y del hecho, de que esas personas a pesar de tener tan poco, no mostraban muestras de infelicidad.
Por otro lado, se te olvido mencionar otra teoria, se dice o se rumora por ahi, que existe interes de despretigiar a como de lugar a la ciudad, y que el fin justifica los medios, (de donde viene el afan de despretigiar, la ciudad,? podria tener muchas razones, competidores en otras ciudades, ene le mismo pais o en el extranjero, que ven a la ciudad como un peligro, en la pelea, por la obtencion de lugares favorables o estrategicos para crear empleos.
No seria muy facil pagar a alguien (asesino a sueldo) para que matara mujeres, que provienen de fuera? con ciertas caracteristicas, para provocar inseguridad en la poblacion, o simplemente para tratar de ahuyentar, la emigracion de Jovenes de otras partes del pais, para trabajar en la industria maquiladora de la frontera?.
parece ser, que el hecho de que las mujeres asesinadas, hayan sido colocadas, en lugares demasiado visibles, y facil de encontrar, indica a la intencion del(los) asesinos, de que las victimas fueran encontradas facilmente, y consecuentemente provocar la aparicion de los crimenes en los encabezados de los periodicos.
La mayoria de los asesinos que tienen el proposito de asesinar, porque son Psicopatas, hacen lo imposible para ocultar sus crimenes. Para mi detras de esos crimenes existe algo, que Apesta(y no son presisamente los cadaveres!)
> EL NACIONAL - DOMINGO 9 DE JULIO DE 2000
>
> SIETE DIAS
>
> El infierno queda en Ciudad Juárez
>
> Una frontera hecha para
> morir
>
> Es uno de los cordones umbilicales
> más siniestros entre México y
> Estados Unidos. Para unos, la
> última parada antes de jugarse a
> cruzar ilegalmente la frontera. Para
> otros, un hervidero de prostíbulos y
> dealers desesperados por dólares.
> Desde 1993 hasta ahora, en Ciudad
> Juárez ha aparecido 200 cadáveres
> de mujeres violadas, mutiladas y
> estranguladas. Todo apunta a la
> industria del cine snuff. Pero nadie
> consigue avanzar en el caso y los
> cuerpos siguen apareciendo hasta
> en las comisarías
>
> Pablo Tasso
> México
>
> Ciudad
> Juárez
> es
> conocida
> por los
> sureños
> de
> Texas
> como el
> lugar
> donde
> la
> noche
> dura 24
> horas.
> Está al
> norte
> de
> México,
> en el
> estado
> de
> Chihuahua
> y junto
> a El
> Paso,
> en la
> frontera
> con
> Texas.
> Juárez
> es,
> como
> Tijuana,
> la
> última
> ciudad
> mexicana
> por la
> que
> pasan
> los
> miles
> de
> mexicanos
> que
> entran
> todos
> los días
> a
> Estados
> Unidos,
> dejando
> atrás su
> "infierno
> frijolero",
> como
> los
> norteamericanos
> del sur
> llaman
> a
> México.
> Es la
> ciudad
> con
> más
> alto
> índice
> de
> porte
> de
> armas
> del país,
> y
> también
> la que
> eligió
> Amado
> Carrillo
> -el
> magnate del narcotráfico- para fundar el
> poderoso y temido Cartel de Juárez. Y
> quizá sea, por si fuera poco, la ciudad en la
> que impunemente se está filmando cine
> snuff. Un cine que se caracteriza por
> mostrar asesinatos cometidos con el solo
> objetivo de registrar la escena.
>
> Las calles de la ciudad huelen a alcohol y a
> sexo rancio, sencillamente porque hay casi
> 4.000 bares y cabarets y apenas unas 700
> escuelas. A diferencia de los
> establecimientos educativos, los Table
> Dance no se detienen en todo el día, porque
> la demanda sexual no tiene horarios en
> Juárez. Por eso, cruzar la frontera es un
> atractivo no sólo para los mexicanos que
> buscan dólares. Cada día, miles de
> estadounidenses la cruzan en sentido
> contrario, atraídos por el sexo barato y
> bizarro que se les ofrece en la ciudad. La
> droga es el otro gran atractivo: un gramo de
> coca cuesta cinco dólares, y una dosis de
> heroína, apenas 10. Nadie sabe cuánto se
> consume exactamente en la ciudad, pero se
> calcula que el Cartel de Juárez es el que
> maneja la mayor parte de las más de 200
> toneladas de cocaína que entran a Estados
> Unidos desde México. Además, es un
> hecho que por lo menos 10 personas
> mueren al mes en Juárez por sobredosis.
>
> Sin embargo, estos no son los únicos
> componentes de una frontera caracterizada
> por la desigualdad económica entre dos
> países tan diferentes. La economía de la
> ciudad no sólo vive de la droga y el turismo
> erótico, sino también de las muchas
> empresas norteamericanas que radicaron
> sus plantas maquiladoras a este lado del Río
> Bravo, como una forma de abaratar los
> costos de mano de obra. La industria del
> ensamblaje y la manufactura tiene un papel
> fundamental en la realidad de los
> inmigrantes, porque en el imaginario de
> muchos de ellos el trabajo de maquila es la
> última pesadilla laboral antes de ingresar al
> sueño del trabajo pagado en dólares. Sin
> embargo, para muchos la pesadilla nunca
> termina, porque la Border Patrol (la patrulla
> fronteriza) de EE UU se encarga de que
> muchos se queden del lado mexicano,
> entrampados en una larga cadena de
> montaje.
>
> Muchas mujeres se sumergen en la
> prostitución para conseguir el dinero que les
> cobran los coyotes, como se denomina aquí
> a los traficantes de ilegales. Los coyotes se
> encargan de evitarles una amarga travesía
> a pie por el desierto o la montaña, aunque
> no les garantizan dejarlas en un lugar
> completamente seguro. Ha habido casos de
> deportaciones masivas minutos después de
> que el coyote dio por cumplido su trabajo.
>
> La policía norteamericana se ha puesto
> cada día menos amistosa, y cada vez son
> más los que se empantanan en Juárez,
> subsistiendo en gigantescos barrios
> construidos con cartón-piedra y tablas
> viejas. Hoy, la historia de Juárez es la
> historia de los que no pudieron pasar y
> viven con esa remota esperanza; de los que
> nacieron mirando al otro lado, de los que
> sucumbieron en el intento, y de los que día
> a día siguen llegando.
>
> Más de 200
>
> La ciudad se ha acostumbrado a una
> violencia callejera que consiguió el estatus
> de cierta normalidad y ya no asusta. Hace
> unos años comenzó una ola de asesinatos
> de mujeres que no se detiene hasta hoy.
> Una ola que tampoco ha alcanzado para
> horrorizar al resto del país, aunque sí para
> convocar a periodistas de todo el mundo,
> ansiosos por explicar el comportamiento
> de tan extraños asesinatos en serie.
>
> Desde el 93 hasta la fecha se han
> encontrado más de 200 cuerpos de mujeres
> muertas, a veces mutiladas y violadas,
> tirados en los basurales, en el desierto, al
> costado de rutas o debajo de las camas de
> los numerosos alojamientos que tiene la
> ciudad. Las organizaciones interesadas en
> las muertes coinciden en que si el Gobierno
> ha registrado esa cantidad de casos, la cifra
> de muertas debe alcanzar por lo menos el
> doble, ya que se trata de cadáveres
> encontrados por casualidad, o porque el o
> los asesinos los dejaron con la intención de
> que fuesen fácilmente descubiertos, o
> porque la impunidad es tal que ni siquiera se
> consideró la necesidad de esconderlos.
>
> Sólo una cantidad mínima de cuerpos fue
> reclamada y/o reconocida por familiares.
> La razón principal es que muchos de los
> habitantes de Juárez no poseen un pasado
> ni una familia en la ciudad. A Juárez llegan
> muchas jóvenes solas para cruzar la
> frontera, principalmente de los estados de
> Durango, Zacatecas y el propio Chihuahua.
> La única promesa que pueden hacerle a su
> familia es que llamarán por teléfono al
> llegar al otro lado. Pocas prevén lo difícil
> que puede resultarles sobrevivir en el límite,
> especialmente en una ciudad donde la
> noche dura 24 horas.
>
> Non fiction
>
> El más común de los sentidos descarta
> que exista un "asesino serial" con tamaña
> efectividad. Pero, como si realmente se
> tratara de un serial killer, los crímenes
> poseen víctimas cuidadosamente elegidas.
> El periodista Víctor Ronquillo, autor del
> libro Las muertas de Juárez, asegura que
> las mujeres no superan los 30 años de
> edad, la mayoría tienen entre 15 y 20, son
> muy pobres o sin familia, morenas,
> delgadas, y con el pelo a la altura de los
> hombros.
>
> La hipótesis del homicida múltiple hace
> tiempo que fue descartada por la policía
> local, y no sin pena, porque luego de
> jactarse de haber atrapado al "Chacal" -así
> presentaron al egipcio Abdul Latif Sharif
> Sharif, acusado y condenado a 30 años de
> prisión-, los crímenes siguieron
> cometiéndose con la misma regularidad y
> metodología. Diferentes investigadores
> -incluso agentes del FBI- aseguraron que
> no se puede establecer el perfil psicológico
> de un único asesino, sino que hay que
> pensar en diferentes grupos, que
> probablemente asesinen de la misma
> manera. Muchos coinciden en que la
> ineficiencia policial permite que nuevos
> asesinos imiten el modus operandi de los
> anteriores.
>
> La ola es tal que hasta metió sus narices el
> famoso ex investigador del FBI Robert
> Kessler, aquél que en los años 70 acuñó el
> término serial killer, y que últimamente está
> dedicado al asesoramiento literario y
> televisivo (no sólo asesoró a Thomas
> Harris, autor de El silencio de los inocentes,
> sino que se dice que es el modelo del
> mismísimo agente Mulder de Los
> expedientes X). Pero Kessler poco pudo
> decirle a la prensa sobre una situación cuya
> complejidad es ante todo social, política y
> económica. Se limitó a sugerir la
> complicidad de la policía y a señalar que las
> obreras de la ciudad se ven obligadas a
> caminar de madrugada por zonas que él
> mismo no se atrevería a transitar de día y
> armado hasta los dientes. En Juárez, la
> maquila, como los prostíbulos, también
> funciona las 24 horas. Es difícil saber cuál
> fue el diagnóstico oficial de Kessler, porque
> el resultado de su investigación fue borrado
> por personal de cómputos perteneciente a
> la policía judicial "de la gestión anterior",
> según explican las autoridades actuales.
>
> Macabridades
>
> En una comunidad dominada por el dinero
> del narcotráfico, con un alto índice de
> prostitución y consumo sexual, pobreza
> extrema y corrupción policial, cualquier
> hipótesis es mejor que la de un único
> psicópata que mata a 200 mujeres.
> Algunos especulan con el negocio del
> tráfico de órganos. Otros, con una "simple
> violencia misógina" (sic). Pero una de las
> tantas hipótesis que desde el principio
> recorre las calles de Juárez es la del "cine
> de extinción" o snuff movies. Algunos
> elementos comunes a muchas de las
> muertes parecen admitir esa posibilidad: 1)
> gran parte de los asesinatos fueron por
> estrangulamiento, lo que supone una
> muerte lenta, luego de reiteradas
> violaciones anales y vaginales; 2) en
> muchos cuerpos, el pecho izquierdo
> apareció completamente cercenado y el
> pezón del derecho arrancado a mordiscos
> (en estos casos, la causa de muerte fue la
> misma: estrangulamiento); 3) se pudo
> establecer que muchas de las víctimas
> habían permanecido varios días en
> cautiverio antes de morir (esto sólo se
> comprobó cuando el reclamo familiar
> permitió identificar los cuerpos, y tras
> contrastar el día de la desaparición con la
> fecha de muerte calculada por los
> médicos).
>
> Lo cierto es que en Juárez todo parece
> tristemente cinematográfico, demasiado
> cruel para ser verdad. En una de las
> cabañas en las que se llevaron a cabo
> varios crímenes, se encontró una tabla que
> bien pudo ser la escenografía de un rito
> macabro. La tabla tenía los dibujos
> cuidadosamente realizados de 10 mujeres,
> cada uno con su número correspondiente.
> Sobre ellos, restos de cera de vela y
> sangre. La policía incautó la tabla, y la
> prueba automáticamente desapareció.
> Quedan los testimonios de quienes
> encontraron la cabaña y los restos de la
> supuesta víctima número 10.
>
> En medio de tanto horror, parece
> impensable que los asesinos puedan dar
> muestras de humor negro. Sin embargo, en
> 1997 la policía encontró un cuerpo con las
> características de una mujer denunciada
> como desaparecida. Cuando los padres de
> la muchacha acudieron a la identificación,
> comprobaron que la ropa pertenecía a su
> hija, pero que el cuerpo descompuesto no
> era el de la muchacha, sino de otra víctima
> que medía casi 15 centímetros más que la
> chica buscada. Quizás esto hable de que
> ambas muchachas estuvieron secuestradas
> por las mismas personas.
>
> Otro elemento de difícil explicación es que
> en algunos cuerpos se encontró un líquido
> blanco y viscoso como el semen, pero que
> en realidad era una especie de esperma de
> utilería, sin información genética alguna.
> Nadie ha logrado explicar qué puede
> significar ese líquido en las vaginas de
> aquellas mujeres.
>
> Hay algo cierto: el snuff no puede ser el
> responsable de todas las muertes de Juárez;
> ni siquiera de la mayoría, que seguramente
> obedecen a un clima de impunidad,
> descontrol y exacerbación sexual. Tampoco
> se puede asegurar que se haga snuff,
> aunque off the record hay gente que dice
> conocer a alguien que alguna vez vio un
> video. Lo que sí puede decirse es que
> Ciudad Juárez se ha ganado el triste rótulo
> de ser una ciudad ideal para el snuff.
>
> Un cineasta ahí
>
> La policía local contribuye al clima. No
> sólo se le acusa de custodiar y participar
> del mercado porno marginal, y de vivir de
> las comisiones que le proporciona el
> narcotráfico, sino de tener una
> responsabilidad directa en muchas de las
> muertes de estas mujeres. No sólo hay
> una frondosa lista de policías asesinos de
> mujeres, sino que incluso llegaron a
> encontrarse cadáveres en las mismas
> instalaciones policiales.
>
> El Poder Judicial no levanta la puntería.
> Mientras los policías asesinos consiguen
> fugarse, la línea de investigación que llevó a
> las autoridades a condenar al ciudadano
> egipcio por el asesinato de una joven es
> demasiado endeble. Sharif Sharif es
> sindicado como el responsable máximo de
> los crímenes, pero parece más un chivo
> expiatorio ideal para los sucesivos
> gobiernos de Juárez. La policía sostiene que
> mientras estaba libre fue autor material, y
> que ahora que se encuentra encarcelado es
> el autor intelectual. Suponen que paga
> desde la cárcel hasta 1.200 dólares por
> cada cuerpo que aparece tirado, con el
> objetivo de exculparse. Aunque permanece
> preso, Sharif pudo comprobar que fue
> condenado de manera demasiado irregular.
> Se le acusó de la muerte de una muchacha
> luego de que los familiares identificaron un
> cuerpo hallado el 19 de agosto de 1995, y
> aseguraron que la muchacha había sido
> vista con vida el 14 del mismo mes. El
> informe forense del caso determinó que el
> cuerpo de la muchacha llevaba más 10 días
> sin vida.
>
> Como casi todo en este mundo, la historia
> de Juárez es carne para el cine. Por eso no
> sorprende que prontamente se comenzará
> rodar Bordertown, película en la que
> Jennifer López hará de una bonita y sensual
> periodista que investiga las muertes de
> Juárez. El guionista aún no sabe quién es el
> asesino, pero Sharif Sharif le parece un
> buen candidato.
>
> La vérité du cinéma
>
> El cineasta ruso Dziga Vertov defendía su
> kino-pravda (cine-verdad) denostando de
> la actuación, los decorados, los guiones y
> todo aquello que pudiera sugerir un
> mínimo de ficción. Vertov, como inventor
> del cinémavérité, creía que la ficción era
> inútil y falsa. En sus manifiestos contra el
> cine armado podemos encontrar hasta el
> argumento de The Truman Show: "Por
> encima de este minimundo de falsos
> decorados, con sus lámparas de mercurio
> y sus soles eléctricos -escribe en 1923-, el
> verdadero sol luce, alto, en el verdadero
> cielo, sobre la verdadera vida. El
> cinefábrica es un islote en miniatura en el
> hirviente océano de la vida". El caso es
> que la industria cinematográfica no sólo
> siguió en su islote en medio de la vida, sino
> que también exploró, sin cansarse, el
> hirviente océano rojo de la muerte. Es esa
> parte del set que siempre acababa
> manchada de salsa ketchup (quizás una
> buena metáfora acerca de la frontera entre
> la realidad y la ficción).
>
> La frontera es una vasta operación
> narrativa, dice Juan Villoro. Pero el escritor
> mexicano no se refiere a la frontera
> existente entre la realidad y la ficción, que
> parecía tan clara para Dziga Vertov.
> Villoro se refiere a lo que se conoce como
> Mexamérica, ancho límite que separa
> borrosamente a México de Estados Unidos,
> frontera entre dos culturas más unidas por
> los efectos de la desigualdad que por los de
> la globalización. Esa frontera alevosa, como
> la definió el novelista Daniel Sada, reciente
> autor de Porque parece mentira la verdad
> nunca se sabe. Esa frontera que incluye a
> Ciudad Juárez, sitio en que la realidad
> parece dirigida las 24 horas por Spike Lee.
>
> Habrá que preguntarse por qué la ficción
> ha perdido interés para una parte de
> nuestra morbosidad moderna, y se esconde
> tras la pantalla de las maneras más
> diversas. El morbo explica el éxito de El
> proyecto Blair Witch, que consiguió
> convencer a miles de personas de que
> mostraba imágenes reales. El mismo morbo
> sostiene a los talk shows de Cristina o
> Laura. El inesperado éxito del snuff habla
> de mucho más que de una crisis de la
> ficción como componente del arte. No sólo
> porque, como dice el escritor francés
> Michel Houellebecq, desafía toda legalidad
> para ubicarse como penoso documento de
> una época, sino porque señala una vez más
> los límites del arte.
>
> Quizá se trate de dos aristas opuestas del
> mismo fenómeno. Por un lado parecen
> estar aquellos a los que no les interesa la
> ficción sino para comprender una verdad;
> por otro, los que necesitan de un crimen
> real, como los perpetrados por la
> maquinaria productora de snuff, para vivir
> su pequeña ficción de chacal de dormitorio.
> Pero lo cierto es que no hay nada
> comprobado en torno al snuff. Quizá se
> pueda vivir con la idea de su no existencia,
> porque nadie ha aceptado frente a la prensa
> que haya visto un film, y mucho menos ha
> aparecido alguien que pueda mostrarlo.
> Algunos pensarán lo mismo que Joel
> Schumacher le hace decir a Nicolas Cage
> en 8 mm: "El snuff es parte del folclore de
> la industria del porno". La policía de Juárez,
> hasta ahora, no ha dicho nada más
> convincente. Y nada parece indicar que esa
> chica morena, de casi 30 años, con pelo por
> los hombros y llamada Jennifer López,
> pueda echar demasiada luz sobre una
> ciudad donde la noche dura 24 horas.
>
> Snuff
>
> Extrañamente, fue Guillaume Apollinaire
> quien escribió, a principios del siglo XX,
> la exégesis estética del cine snuff. "El
> bello film" es un cuento en el que jóvenes
> cineastas matan para filmar (muy al estilo
> de lo que 80 años después se vería en
> Tesis, del español Alejandro Amenábar).
> En el relato, Apollinaire justifica en los
> cineastas el afán profesional, porque la
> muerte real era "lo único" que les faltaba
> filmar. Es notable que allí aparezcan esos
> detalles que caracterizan el imaginario
> del snuff: la frialdad frente la muerte, el
> enmascarado que asesina y la cámara
> fija que trata de no denunciar la
> presencia de cómplices.
>
> Otra curiosidad es que este género toma
> su nombre de una película rodada en
> Buenos Aires, en los años 70, por un
> matrimonio norteamericano, formado por
> Michael y Roberta Findlay. En Snuff (así
> se llamó originalmente la película) se ven
> escenas de El Tigre, Ezeiza y la ciudad
> deportiva de Boca Juniors, así como las
> actuaciones de las modelos Mirtha Massa
> y Margarita Amuchástegui, junto a
> actores como Clao Villanueva, Alfredo
> Iglesias (que actuaba en El santo de la
> espada) y Aldo Mayo (de pequeñas
> apariciones en El capitán Piluso).
>
> Es muy probable que estos actores
> argentinos no supieran lo que estaban
> filmando, ya que se trataba de una
> producción yanqui. De todos modos, no es
> una película con las características de lo
> que hoy conocemos como snuff, es decir,
> donde hay una muerte real. El film trataba
> de mostrar mucha violencia y asesinatos
> mal trucados, usando vísceras de
> animales. Apenas 30 años después, Snuff
> sólo provoca risa. Pero el film es
> emblemático, porque la estrategia
> publicitaria de aquel momento fue
> asegurar que en la película había un
> asesinato real. Algunos rumores afirman
> que el productor llegó a contratar a unos
> manifestantes para que fingieran estar en
> contra de la exhibición de la película. Casi
> el mismo modelo de promoción que luego
> usarían los directores de El proyecto Blair
> Witch.
>
> A pesar de lo rudimentario de esta
> filmación de los años 70, el éxito de Snuff
> fue llamativo y le permitió al matrimonio
> Findlay vivir su momento de gloria como
> directores de cine no convencional.
> Filmada en blanco y negro, Snuff nunca
> quiso tener a Argentina o a Suramérica
> como mercado consumidor. Fue
> íntegramente doblaba al inglés, y puede
> asegurarse que lo más argentino que tiene
> es una escena en que una horda asesina,
> muy al estilo del clan Manson, comete
> uno de sus crímenes en un almacén
> atiborrado de latas de galleticas
> Terrabussi.
>
> Como suele suceder con las verdaderas
> filmaciones snuff, sus consumidores
> estaban muy lejos del lugar de realización.
> Quizá para los compradores del snuff
> -especialmente gente de algunos países
> del norte de Europa-, éste sea un género
> de violencia cultural al estilo de las
> escenas documentadas por Gualterio
> Jacopetti en su célebre Mondo Cane
> (Perro mundo). Alan Stackleton,
> productor y encargado de difundir el film
> en Nueva York, en 1974, eligió un eslogan
> para el afiche de la película que sigue
> sintetizando la dura realidad de vivir en la
> frontera con el Primer Mundo: "Filmado
> en Sudamérica, donde la vida es barata".
> Diego Curubeto asegura en su
> Diccionario de cine bizarro que Roberta
> Findlay hace ya muchos años que se
> niega a dar entrevistas, y que su marido
> tuvo un final trágico al morir decapitado
> por la hélice de un helicóptero en la cima
> de un edificio en Nueva York. Curubeto,
> como amante del cine bizarro, se lamenta
> que no haya una grabación del último gran
> blooper de Michael Findlay.
>--------------------------------------------------
--------------------------------------------------
Responder citando mensaje
  #3  
Viejo 13/jul/00, 00:12
donnadie
Novato
 
Fecha de ingreso: 19/sep/05
Mensajes: 86
Predeterminado amiga mestiza

creo que no entendiste mi intencion, no deseo desprestigiar a nada ni a nadie, solo deseo mostrar el nivel de corrupcion que reina en america latina, auspiciada por los estados unidos, si piensas bien, el mayor mercado de peliculas "realistas" esta aqui en usa, el mayor mercado de drogas del mundo esta aqui en usa,que los principales clientes de los prostibulos estan aqui en usa, entonces basta deducir que el actual estado de cosas en esa ciudad esta promocionado por los gansters de usa, por los mismos consumidores de pronografia dura, y drogas, dado que las leyes son en extremo duras con los clientes, entonces nada mejor que convertir a cuidades y paises enteros ( vease el caso de colombia)en provedores de drogas. desde ese punto de vista
es que envie ese texto, puesto quye esta bien claro que son los gringos los principales clientes de ciudad juarez.
--------------------------------------------------
Responder citando mensaje
Respuesta







Comunicación y utilidadesComprar y venderInformaciónOcio
Correo
Tu web gratis
Foros
Chatmania.com
Logos y Melodías
Postales
Guía e-mail
Agenda
Antivirus
Compras
Subastas
Ofertas
Coches
Móviles
Clasificados
HispaVista Empresas
Viajes
Fotografía
Dominios
Telefonía
Coleccionismo
ADSL
Inmobiliaria
Páginas Amarillas
LaBolsa.com
Trabajos.com
Guía - Buscador
Noticias
El Tiempo
Horóscopo
Loterías
Formación
Canal Mujer
Blogdiario.com
MegustasMucho.com
Quedaconmigo.com
Cine
Música
Juegos
Software
Compañeros
Casino Poker
 
Guía - Buscador:

Mapa Web - Publicidad - Escríbenos - Notas de Prensa - Trabaja en HispaVista - Investors Relations - Tu sitio favorito
Atención al usuario: 807 488 376


Copyright © 2007 HispaVista · Aviso Legal