|
#1
|
|||
|
|||
|
... parecerá increíble, pero he sabido al fin que las viejas costumbres no sólo enmohecen,
sino que aplastan y matan; por eso las muy putas me han hecho así de denso y taimado, diría que irreconocible; ... y es que, los días que vienen como éste, casi es mejor pegarse un tiro o ponerse a correr y a correr y no parar hasta caer como un recauchutado en la cuneta; así no podría pensar, o a lo mejor me olvidaba de que he debido ser un hombre; ... por eso, después de haber seguido y seguido con tesón implacable durante tanto tiempo dentro de este ser-hombre-burro, parece que las hubiera olvidado y no pudiera reconocer siquiera las palabras, me doy cuenta de que las sublimes ya no puedo hallarlas fácilmente ni puedo cogerlas sin remordimiento; al contrario, noto que al tocarlas me rozan y hieren, como si a fuerza de no usarnos hubiera surgido entre nosotros un foso insalvable de rabia o rencor, de extrañamiento, de desconfianza o burda descortesía; ... y no, no me atrevo a decir que no me duela este escarnio, esta afrenta para una felicidad y reglas de mente y corazón que tuve; ... éstos días canallas los conozco bien, los conozco de puta madre, pues siempre, siempre vienen con los cuchillos tapados; vas tan tranquilo dando patadas a las hojas y, de repente, sientes por la espalda un dolor punzante que te aprieta, que te ahoga y te ahoga y no te deja ni respirar; ... y aunque suelo decirme que ya soy muy mayor y que debo tener cuidado con todo, mucho cuidado, - y una y otra vez me lo repito - yo, sin embargo, erre que erre, para adelante y contra el suelo y dale que dale; un día y otro sin miramiento, con ira y furia. [… del “Libro de Ahab”] http://www.oriondepanthoseas.com (Weblog literario del autor: poesía, relato, novela, filosofía y otros) |