Anti Pop-ups y Antivirus gratis: descárgate la barraHaz de HispaVista tu página de inicio
Buscar en Internet: Búsqueda avanzada
Recomendados:
Ver Mensaje Individual - ORIGEN DE LOS VASCONES
Ver Mensaje Individual
 
Viejo 5/Mar/02, 00:12
tellagorri
Usuario muy activo
 
Fecha de ingreso: 19/Sep/05
Localización: Europa
Mensajes: 2.088
Predeterminado Re: Teoría ORIGEN IBERO-INDOEUROPEO

Teoría rigenes ibero-célticos
http://www.el-espacio.de/vasconia/ - Foro

Los nacionalistas vascos no admiten otro origen que el indoeuropeo y paralelo al de los IBEROS, descartando que los habitantes caristios, autrigones y várdulos de Vascongadas fueran CELTAS, como así ha quedado demostrado. He aquí un ejemplo:

La historia de los vascos comenzó hace miles de años atrás en lo que hoy conocemos con el nombre de Navarra. La tierra de los navarros fue llamada por los romanos con el nombre de Vasconia.

Cuna de la linguæ navarrorum (lengua de los navarros) o euskara, y de la cultura que surge alrededor de ella. Los vascones de Navarra, como tribu vasca más importante dio a las demás tribus, el apelativo de vascas (el término vasco es una contracción medieval de la palabra vascón).

Según los últimos hallazgos arqueológicos y las investigaciones antropogenéticas llevadas a cabo en la zona cantábrica oriental y en los Pirineos, tanto la tribu de los vascones como el resto de las tribus éuscaras (aquitanos, autrigones, caristios, iacetanos, oscetanos y várdulos), pertenecían a lo que los antropológos denominan grupo pirenaico-occidental, un subgrupo dentro del caucásico surgido de la evolución en la zona pirenaica del hombre de Cro-Magnon. Un grupo humano que se extendió ya en el magdaleniense, hace más de 13.000 años, a un lado y a otro de los Pirineos y cuya lengua era el protoeuskara.
Esta etnia se dividió con el paso del tiempo, en diferentes tribus, cada una de las cuales poseía su propio idioma surgido de la evolución del protoeuskara, siendo la lengua de los vascones, el euskara, la única lengua que ha sobrevivido hasta la actualidad de este grupo lingüístico éuscaro. Hoy en día se pueden encontrar individuos del grupo pirenaico-occidental, aunque viéndose atenuados sus caracteres debido al mestizaje, en Burgos, La Rioja, norte de Aragón, norte de Catalunya y Aquitania. Zonas en las que antiguamente se habló euskara.
Siendo en el País Vasco continental y peninsular, así como en Navarra, donde se ha conservado mejor este subgrupo caucásico, fruto de la endogamia y por lo tanto, menor mestizaje, surgidos del aislamiento en el que han vivido los individuos de esta zona, durante milenios, del resto de sus vecinos peninsulares y continentales.

Gracias a la antropogenética, nueva disciplina de gran auge dentro de la Arqueología y la Antropología en general, se ha podido dilucidar que la tribu de los berones que habitaba en la época preromana en la parte oeste de La Rioja (el resto estaba habitado por los vascones) y que era considerada por algunos historiadores como una tribu éuscara, geneticamente, no era afín a estas tribus, dado que los estudios antropogenéticos han manifestado, que era una tribu íbera con un aporte genético indoeuropeo de origen celta.

Se sabe que antes de la existencia de la tribu vascona, existían los barskunes (posiblemente el término vascones derive de éste) etnia que se encontraba dividida en dos, la de las montañas pirenaicas de Navarra, que eran barskunes culturalmente más puros y sin grandes influencias íberas; y por otro lado los barskunes de la llanada y la ribera del Ebro, que eran barskunes celtiberizados.
Los montañeses conquistaron a los barskunes celtiberizados de la llanada y la ribera del Ebro. De su mestizaje surgiría la tribu que conocemos hoy en día con el nombre de vascona, que posteriormente comenzaría a extender su idioma, el euskara, por toda la zona pirenaica y el Cantábrico. Una tribu que adoptó muchas costumbres y usos celtíberos:

El culto a la Luna (también de origen ibérico). En los plenilunios probablemente se celebraban danzas rituales para adorar a la Luna, costumbre que en su caso, los vascones adoptaron de los celtíberos.
El culto de los bosques, las montañas, los ríos, el fuego, etc... (de origen celtibérico).
El gobierno por un Consejo de Ancianos (quizá derivado de los íberos aunque el sistema es propio de muchas culturas).
Los magos (seguramente de origen ibérico) y augures (quizá de origen celta). Los augures vascones interpretaban el futuro mediante el examen de víctimas, a menudo humanas (probablemente prisioneros de guerra).
La elección de un jefe de guerra de las diversas tribus o grupos, sistema copiado de los celtíberos. Al parecer el jefe de guerra debía ser un notable (en los celtíberos el jefe de guerra surgía de alguna de las castas superiores de cada tribu).
Desde hacía siglos una parte de los barskunes (antecesores inmediatos de los vascones) habitaba en las zonas montañosas del país, donde se dedicaban a la ganadería y a una economía de subsistencia basada en la caza y la recolección. Incluso aquellos que vivían en zonas menos agrestes tenían la caza y la ganadería como actividad principal. La agricultura sólo era practicada en las zonas llanas de la región entre Pamplona y el Ebro, por los antiguos barskunes celtizados, después celtiberizados, y posteriormente, barskunizados o rebarskunizados. Los indoeuropeos habían introducido diversos cultivos, pero no se practicaban a gran escala.

En las zonas del sur existía una aristocracia local, descendiente de los elementos dominantes celtas llegados con las oleadas indoeuropeas, que hacía que la región se asemejase más, socialmente, a otros puntos de la península Ibérica.
Pero no obstante, también en estas regiones la caza y la ganadería son ocupaciones habituales, situación que no se modificará hasta el siglo II d.C.

La tribu de los vascones a partir de diferentes expansiones a lo largo de la historia, extendió su lengua desde Navarra:

Durante los siglos III a.C. al II a.C. hacia el este, hasta parte de Catalunya, vasconizando las tribus iacetana, oscetana y parte de la ilergete. Lo que acarreará la pérdida de sus idiomas que eran de la misma familia lingüística que el euskara de los vascones (en el caso de los iacetanos y oscetanos), y por otro lado, la desaparición de la lengua íbera hablado por los ilergetes, ya vasconizados después de esta expansión.

Entre los siglos V d.C y VI d.C., en dirección noroeste, por el Cantábrico, hasta el río Asón de Cantabria, conquistando las tribus várdula, caristia y finalmente la tribu autrigona.

Unas etnias que no hablaban euskara, sino unas lenguas hermanas a ésta, dado que el euskara solamente era la lengua de los vascones y no de los autrigones, caristios y várdulos, que poseían su propia lengua procedente del mismo tronco protoéuscaro que la lengua de los vascones. Por esta razón, a Araba, Bizkaia y Gipuzkoa se les llama provincias vascongadas, ya que se les llamó a las tribus que las habitaron, vasconicatas, que significaba en latín hechas vasconas, dado que se vasquizaron o vasconizaron debido a la conquista de los vascones procedentes de Navarra, Aragón y Catalunya. Todas ellas NO ERAN CELTAS.

En el siglo VI d.C., los vascones de la zona de Navarra, Aragón y Catalunya comenzaron las incursiones y posterior invasión de la Novempopulania (nueve pueblos), de la Aquitania Prima y de la Aquitania Secunda, aprovechándose de la debilidad y caos generado por la guerra entre francos y visigodos a través de la cual la zona quedó desguarnecida de tropas militares.
Extendiendo el euskara por todo el sudoeste de Francia hasta Burdeos (río Garona) y al sur hasta la actual frontera franco-española en LLeida. La presencia del euskara en estas tierras a lo largo de diferentes épocas (a través de la lengua aquitana del mismo tronco lingüístico que el euskara) nos es revelada gracias a la presencia de topónimos como el de la actual ciudad francesa de Toulouse, que posee el mismo origen etimológico que el guipuzcoano Tolosa.

Pero la presencia de topónimos se puede encontrar también, muy al este y al sur, fruto de emigraciones muy antiguas de pequeños grupos humanos de lengua éuscara a estos lugares:

Hasta el Mediterráneo catalán (se encuentran topónimos en la costa meditarránea del Rosselló o Catalunya francesa)

Al sudoeste por los montes de Oca (Oka mendiak, óka mendí-ak), La Bureba (Bureba, buréba), Valle de Mena (Mena Harana, ména arána) en Burgos, La Rioja (Errioxa, errí-oshá) y Soria (Oria, oría). El límite de topónimos éuscaros lo pone el monte Amaya de 1.362 m en la provincia de Burgos, muy cerca de Palencia (Amaia en euskara significa, el fin, en este caso simbolizaba el final de las poblaciones éuscaras). Todas estas tierras fueron posteriormente revasquizadas en los primeros años de la reconquista, lo que hizo que Castilla en sus comienzos fuese mayoritariamente vascoparlante. Aunque zonas como La Rioja o Burgos fueron hablantes de lengua éuscara ininterrumpidamente, desde tiempos muy remotos hasta los siglos XV - XVI de nuestra era, en los que el castellano (1) sustituyó al euskara en el habla de los lugareños.

Castellano o español, lengua vasco-románica surgida en la reconquista. Sus orígenes se encuentran en la lengua astur-leonesa (astur-llïonés o bable) hablada por los cántabros, burgaleses y los habitantes de la comarca vizcaína de las Encartaciones.

En el siglo V d.C. muchos várdulos, caristios y autrigones(todos ellos celtas y actualmente ubicados en Vizcaya,Guipúzcoa y Alava) se vieron obligados a escapar de la conquista vascona de sus tierras, una emigración hacia Cantabria y Burgos causada por los saqueos y quemas de sus propiedades por parte de los vascones.
Del mestizaje de esta población de lenguas éuscaras y de los hablantes de lengua astur-leonesa en Cantabria y Burgos, surgiría el dialecto cántabro o cantabriegu del astur-leonés, que puede ser escuchado hoy en día en la comarca cántabra de Liébana.
Un dialecto con fuerte influencia fonética éuscara, que se caracteriza por la pérdida casi total de las efes iniciales al comienzo de la palabra y conversión de éstas en hache aspirada [ fuerte (astur-leonés) -> juerti (cantabriegu) -> fuerte (castellano), facer (astur-leonés) -> jacir (cantabriegu) -> hacer (castellano) ], dado que en las lenguas caristia, várdula y autrigona al igual que en el euskara de los vascones, no existió hasta la Edad Media el sonido efe, mientras que por el contrario, existía una fuerte aspiración al comienzo de las palabras, lo que causó esa evolución fonética en el cantabriegu. Esta misma evolución se puede encontrar también en el dialecto gascón del provenzal u occitano que surgió del mestizaje de aquitanos latinizados y vascones [ far (provenzal) -> har (gascón) -> hacer (castellano) ]. En la reconquista, este dialecto cántabro del astur-leonés se fundió con el romance hablado por los mozárabes dando forma al actual castellano. El mestizaje con la fonética éuscara (en la que no existen los diptongos ascendentes /je/ y /we/) ocasionó en el castellano la reducción de la fuerte diptongación del astur-leonés en las antiguas es y oes latinas acentuadas [ güey (astur-leonés) -> hoy (castellano), yera (astur-leonés) -> era (castellano) ], así como dotar al castellano de cinco vocales sin distinción de grados ( /a/, /e/, /i/, /o/ y /u/) y de la distinción fonética entre r y r doble. Mientras que el mestizaje del castellano con el mozárabe redujo la pérdida generalizada de la efe inicial del cantabriegu y conversión de éstas en hache aspirada.

Todavía en la época medieval, era usual escuchar euskara:
En el Pirineo catalán, por ejemplo, en el Valle de Arán [ haran, áran; significa valle en euskara ]. La lengua vasca se habló en pueblos pirenaicos de LLeida hasta los siglos XIII - XIV.

Se habló en pueblos de la provincia de Huesca (Oska