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Escrito por 1981
Hola foro,
Tengo 26 años y tengo hiperhidrosis.
Desde donde me alcanza el recuerdo siempre he sufrido esta “peculiaridad”, ya de muy niño en el colegio era el chico especial de la clase por tener que usar unos estupidos polvos de talco que no hacían otra cosa que convertirse en una masa incomoda en las palmas de mis manos.
Con el tiempo aprendí a manejarme (por así llamarlo) en la sociedad ocultando en la medidad de lo posible esta afección pero no siempre es facil.
No suelo tener demasiado problema siempre que no descuide las medidas de seguridad con las que me he familiarizado e interiorizado en mi forma de conducta, a saber: no tocar nunca a nadie si no es estrcitamente necesario, no tocar nada en estados de crisis (cuando mi mano está literalmente cubierta de una una fina capa de sudor), esconder siempre que pueda las manos en los bolsillos de la chaqueta, vaqueros, etc., secarme el sudor disimuladamente en el pantalón antes de saludar a nadie, no descalzarme nunca en público, no andar descalzo en publico, evitar manejar documentos o el teclado y ratón del ordenador en ambientes públicos (especialmente si estoy bajo algún tipo de estress) etc... pero esto no siempre es posible, así que también he aprendido a reaccionar cuando una de estas medidas ha sido violada, el comportamiento es siempre el mismo, limpiar con disimulo los restos de sudor dejados, bajar la mirada, cambiar de tema de forma vacilante, y en algunos casos huir de la situación...
Curiosamente en el ambiente de trabajo, donde más miedo tenía a esta afección, he aprendido rápidamente a evitar sus consecuencias, un folio doblado me ayuda constantemente a secar mis manos disimuladamente (jugando con el abanico mis palmas) y salvo por el hecho de dejar el teclado y ratón constantemente “marcados” por este sudor, el resto de las tareas se desarrollan con naturalidad.
Como todo el mundo se pone nervioso en una entrevista de trabajo no resulta demasiado llamativo (o al menos verlo así me da oportunidades), y despues de sacar una carrera universitaria adelante he aprendido a escribir sin dejar marcas, apoyando la mano escritora sobre el folio doblado que tanto me salva la vida.
Pero el mayor reto para mí no está en el trabajo, sino en el campo social, donde no solo me afecta de forma directa la sudoración excesiva sino tambien sufro el condicionante psicologico que me ha creado, una sensación muy desagradable y constante a la que definiría con tres terribles palabras: miedo al rechazo
miedo irracional, inevitable profundo a ser catalogado como especial, a ser rechazado de forma automática en apenas una milesima de segundo, y no hablo de un rechazo completo, me basta con un rechazo instintivo y momentaneo para saber que ya no voy a ser visto como un tipo más, sino que una sombra de duda deambulará constantemente por la mente de todas las personas con las que tratamos que me han visto sudar de forma excesiva.
He de admitir que despues de atreverme a hablar abiertametne del caso con algunas personas mas o menos cercanas he descubierto que en la mayoría de los casos este rechazo no llega a existir o desaparece en poco tiempo, pero eso no evita que mi mente siga torturada por el miedo, un miedo que ha transformado y truncado severamente mi forma de vida.
El campo de las relaciones sentimentales ya prefiero ni tocarlo, solo diré que para mi siempre ha sido prácticamente imposible realizar caricias, roces, o acercamientos sin que algún momento se produzca un estado de crisis (cuando sin causa aparente el sudor se dispara), y eso es muy duro (sobre todo por su componente psicologico).
Curiosamente los sitios donde pero lo paso son el metro, el autobus, las salas de espera, etc..., sitios cerrados donde no te queda más remedio que pasar un tiempo rodeado de otras personas desconocidas a una proximidad más que suficiente para ver como brillan las palmas de tu mano reflejando la luz, como empapas los vaqueros o la cazadora cuando intentas secarte disimuladamente, o las gotitas de sudos que quedan condensadas en la barra cuando te has tenido que agarrar a ella. Sitios de los que nos puedes uir y en los que te sientes terriblemente extraño.
He probado sin éxito los tratamietos de cloruro de Aluminio, y no creo que la iontoforosis me vaya a resultar efectiva (cuando mi piel ha tenido los poros cerrados por alguna razón mis glandulas han seguido sudando y es horroroso ver como se hinchan los dedos y aparecen puntos rojos delantando la acumulación de líquido debajo de la piel).
Los escasos momentos de sequedad absoluta que aveces he tenido me animaban a pensar que podía llegar a controlar el problema, sin embargo, a mis 26 años, he decidido que es hora de dejar de ser diferente, de sentirme inferior o amenazado (o defectuoso), y definitivamente voy a tomar la única salida que se me plantea viable, la operación, aunque tengo mucho temor y dudas al respecto, creo que es la mejor opción en mi caso.
Para todos aquellos que piensen que este problema tiene mejor solución con ayuda psicologica dire que en mi caso primero vino el fallo fisico y luego las consecuencias psicologicas, cuando corrija el primero confío en mi experiencia y coherencia para eliminar los segundos, pero se que al reves no conseguire un resultado viable o duradero.
espero no haberos aburrido mucho con este testamento pero escribirlo me ha ayudado a decidirme, y realmente me da pena no haber descubierto este foro hasta hoy.
Si estais en mi situación os animo a dos cosas, primera de todas, hablar de esto con algún amigo cercano, contarle todo, y ver que su reacción es muy diferente de la temida (eso ayuda bastante) y segunda no desistir y seguir buscando soluciones,
un saludo y suerte.
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