|
|
|
#1
|
|||
|
|||
|
Desgraciadamente las llamas no asolan unicamente el monte y los pinares. Durante el día de ayer estuve viviendo situaciones que no se las deseo a nadie, cada vecino, cada ciudadano anónimo, cada persona, fuera o no fuera de las zonas afectadas, se estaban quemando por dentro. La desesperación, la impotencia, la rabia reprimida, la tristeza,... era mas que patente en el rostro y en la mirada de todo aquel que me iba encontrando. Silencios, muchos silencios rotos unicamente por el crujir de las llamas. Ojos llorosos por el humo cegador o tal vez por mil otras razones. Lo mas lamentable es que alguien era feliz, aquel que fué prendiendo, uno a uno, los focos que se iban produciendo, aquel que buscó que el resultado fuera ese, o quizá algo peor. Que Dios lo perdone, porque yo jamás podré.
|
|
#2
|
|||
|
|||
|
Querido alforja.
Cuanta razón tienes, se que el humo no pasa sin hacer mella. Me contaba mi hermana que por desgracia, sufrió el desastre in situ, la anécdota de una niña pequeña, con tres años, que se aferro a ella y no la soltaba, quizás por el miedo a ese fuego, o por el temor a estar sola. De niños que querían ayudar como mayores. De gentes que luchaban contra la tragedia. De caras rotas como tu bien dices y de corazones desolados por el fuego. Pero querido amigo, no sientas tristeza, y piensa que el tiempo y la vida pondrán a cada uno en su lugar. Yo espero que la justicia llegue a su sitio, y esa gente desalmada y sin sentimientos hacia nada ni nadie, a los cuales no merece la pena ni mentar en estas cuatro letras, por lo miserables que son, no les deje vivir su conciencia ni el triste resplandor de las llamas. Que cada día que pase su corazón se queme un poco y se encoja con el recuerdo de tanto daño causado. Ahora nos queda luchar, para ayudar a la madre naturaleza a recuperarse de tanto mal. fray espino. |