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Viejo 23/Jan/02, 01:01
tellagorri
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Predeterminado ORIGEN DE LOS VASCONES

ORIGEN DE LOS TERRITORIOS

En la unanimidad que entre los diversos historiadores se da respecto al origen de estos territorios (y puede comprobarse en los anexos), los denominados VASCONES se instalaron en el ager vasconum o zona meridional y boscosa de la actual Navarra entre los años 200 y 300 antes de Cristo, conforme lo atestiguan Tito Livio, Estrabón, Polibio y Ptolomeo.
Los romanos denominan a toda la extensión de Navarra y actual País Vasco como SALTUM por razón de estar despoblada y con pocas tribus muy salvajes. Destaca el hecho de que los testimonios romanos sobre estas tribus las basan en la actividad de bandidaje y tropelías de las mismas sobre las vecinas poblaciones, y sobre todo sobre los celtas de la zona costera o norte, coincidiendo con la invasiones sobre dominios del Imperio.
Se cree que en el año 75 a. de c. Se fundó Pamplona por las tropas de Pompeyo.




Hacia el siglo VI antes de nuestra Era, van llegando invasiones celtas a lo largo de toda la cornisa Cantábrica, y entre Guipuzcoa, Alava y Vizcaya se instalan algunas de las tribus celtíberas con características diferenciadas..
Así en la actual Guipuzcoa se enraizan los Várdulos, en Alava los Caristios y en Bilbao y alrededores los Autrigones.

Tras las divergencias habidas entre algunos expertos, la mayoría se inclina por considerar a estos pobladores de la zona norte o costera de Navarra como CELTAS. Y en los territorios que ocupan no hay indicios o hay poco rastro de habitantes anteriores.
Sólo se da noticia de los llamados “vascones” en la parte de Pamplona. Posteriormente las pocas tribus que en el siglo VII vagaban por los bosques cercanos a las costas, eran restos de vascones venidos de más al sur en sus expediciones de saqueos.

Respecto a los denominados VASCONES, los historiadores tienden a considerarlos restos de los IBEROS que se habían extendido por la Península, y exhiben como prueba la famosa piedra de Botorrita, llena de inscripciones ibéricas.

Sin embargo , varios científicos y profesores universitarios actuales han llegado a la conclusión de que estos “vascones salvajes” con su idioma ajeno al celta, son de origen BEREBER, procedentes de Mauritania y Sahara, que probablemente fueron enrolados en el ejército de Anibal , en el 219 antes de c., en su marcha de Cartago hacia Roma, y más de 20.000 de estas tropas quedaron desperdigadas en las zonas montañosas de la actual Navarra.
Lo confirman los científicos-médicos Pablo Sánchez Velasco y Francisco Leyva.
Al parecer, su denominación viene de BARSKUNES, nombre que les daban los Celtas, en los años 400 a 500 después de c., a este conjunto de tribus.

En sus razias por territorios de Vardulos, Caristrios y Autrigones ( de origen celta), avasallaron a muchas de estas poblaciones y se mezclaron con ellas.

Antropológicamente su existencia en la Península es nula, fuera de la zona citada, y sin embargo étnicamente se confunden con los del norte de Africa, tanto en la composición del RH como en la similitud de sus idiomas. Tanto el vascuence o euskera como el idioma IMAZIREN de los beréberes tienen raíces comunes y un componente léxico casi idéntico.
El berebere se llama a si mismo Imazighen, o Imaziren, (Imaz, emaitza, ziren, ziraun en euskera.

Otra cuestión tampoco explicada es como un pueblo hipotéticamente tan aislado según la teoría de los investigadores vascos, además de ser de “razas varias”, fuera tan salvaje y expansionista como los describen los romanos, hasta el punto de desplazar de sus asentamientos a todos los poblados celtas que las primeras crónicas romanas situaban en las zonas luego vasconizadas de los suesetanos, iacetanos, várdulos, berones, lusones, edetanos y cerretanos.

Los vascones son el único grupo humano cuya localización varía de una crónica a la siguiente, otro indicio más de que carecían de solares de asentamiento y de infraestructura propios.

Todas las crónicas coinciden en que el medio de subsistencia de los vascones era el saqueo de ciudades y haciendas, que perpetraban en bandadas (baudiones), regresando a continuación a sus refugios de montaña.

Siglos después de las primeras crónicas en las que fueron citados, los romanos continuaban describiéndolos como “hombres, aislados, rudos y salvajes que adoraban el fuego y realizaban sacrificios humanos en sus rituales. Su rudeza y salvajismo no se deben sólo a sus costumbres guerreras, sino también a su alejamiento; (...). Sin embargo, hoy el mal es menor gracias a la paz y a la presencia de los romanos ("Estrabón, Geografía II,3.).

Los investigadores vascos tratan de explicar el salvajismo por un súbito cambio en el carácter de los vascones, pero lo cierto es que desde los primeros indicios de la presencia de ese grupo humano, el comportamiento salvaje de los vascones es su descripción constante en todas las crónicas existentes.
La desenfrenada actividad de saqueo, matanzas y ocupación de haciendas y solares celtas desde que fueron localizados por primera vez el año 189aC es un claro indicio de que su presencia en la zona no tenía su origen en el crecimiento vegetativo de una población autóctona con solar propio, sino en la llegada masiva y simultánea de visitantes extranjeros de esas concretas costumbres a la zona y de ahí su imperiosa necesidad de saquear para sobrevivir y de emparejarse con las mujeres de los poblados saqueados, lo que conduce una vez más a lo acaecido en ese punto durante el paso de las tropas de Aníbal para establecer el origen de los vascos.

La lógica explosión demografica sobrevenida como consecuencia de las circunstancias de su instalación en el “saltus vasconum” (la montaña navarra), les llevó a ocupar, tras saqueos y matanzas el “vasconum ager” (el valle navarro), los solares de los celtas suesetanos en el 184 aC, que a partir de esa fecha ya no volvieron a ser citados en su solar de origen, los solares iacetanos, situados en la zona de Jaca en las fuentes de Timágenes (época de Augusto) citadas por Estrabón, y en las posteriores ya no se mencionan apareciendo en su lugar los vascones, que tambien fueron localizados posteriormente en Calaqurris (Calahorra- Logroño) en la época de Sertorius (77 y 74 aC), y finalmente en los solares del Cantábrico y la Aquitania.

Es conveniente destacar que el componente genético de los celtas y de los pobladores de Escandinavia, y norte de Francia e Irlanda es el mismo y ya tenían antepasados en Atapuerca, cifrados en un millón de años de antigüedad, mientras que en los denominados barskunes o navarros componente genético es COINCIDENTE con el norteafricano actual.

Hasta el siglo IX no hay señales de que fueran cristianizados. De su mobiliario (arcas o kutxas) las figuras que ostentan se corresponden con la cultura magrebí, por ejemplo en el eguzkilore y en la estela.
Y el actual Lauburu es un símbolo CÉLTICO PURO.
Según las crónicas que han llegado, entre los años 652 y 672 los saqueos por todo el norte dejando los campos sembrados de cadáveres, sin respetar iglesias, clérigos ni pobladores, sobre autrigones, caristios, vardulos y cántabros era lo habitual de estas tribus a las que llamaban Barskunes.

En el año 1140 Aimeric Picaud, que escribió el Códice Calixtino, dejó constancia de estas actuaciones de las gentes que llamaban Barskunes.

En Guipuzcoa y mitad de la llanura de Vitoria los Vardulos fundaron ciudades como Tritium Tuboricum (Motrico), Tullonium (Alegria) Alba ( Salvatierra). Los celtiberos administraban Justicia y adoptaban sus acuerdos en el Arbol de Guernica, árbol que era sagrado para los celtas (vardulos, caristios y autrigones)
Los romanos destacaron con nitidez la diferencia existente de los vascones por un lado, y los vardulos o caristios o autrigones, por otro.
Para el nacionalista Francisco de Abrisqueta , el euskera es idioma de hace 7.000 años pero no aporta dato alguno para justificarlo. Sin embargo, a tenor de los historiadores romanos y actuales, no había nadie en las tierras llamadas de Vascones antes del 400 anterior a Cristo., pues eran bosques deshabitados.

Abrisqueta afirma que “Vivían en zona boscosa y selvática, y que los autrigones, várdulos y caristios son descendientes de los barskunes, y por tanto no celtas”. Lo cual ha quedado muy documentalmente confirmado que es falso, puesto que siendo celtas los citados primeros, fueron dominados y avasallados por los barskunes y obligados a mezclarse racialmente.
Tampoco resultan ser iberos los barskunes porque antropológicamente no tienen la menor similitud.
Las muertes, violaciones y razias, de la época romana y posterior, las atribuye Abrisqueta a los Visigodos, a efectos de exonerar a los barskunes, contradiciendo las crónicas de historiadores romanos . Y además no concuerda cronológicamente, dado que los visigodos no llegaron hasta el 415 d.c.

Para el profesor José Luís Orella, los únicos habitantes del actual País Vasco eran los céltícos várdulos, autrigones y caristios, completamente separados de unas tribus salvajes de la zona de Pamplona, y a los que los primeros llamaban “vascones” y los romanos llamaban “navarros.”

Úlima edición por tellagorri fecha: 12/Jan/06 a las 23:11. Razón: Corrección estética
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Viejo 23/Jan/02, 01:01
uribarren
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Predeterminado En el 900 : ARISTA y AZNAREZ

ORIGEN DEL REINO

En el año 718 d.c. la Península se halla invadida por los musulmanes, de sur a norte, y toman Pamplona en esa fecha.. En el año 778, cuando los Francos al mando de Carlomagno arrasan Pamplona y se dirigen hacia el sur, son parados en su avance y obligados a volver a Francia.

El rey árabe de Zaragoza, que ocupaba la mayor parte de las tierras navarras y riojanas, exige a las tribus vasconas que le ayuden a derrotar a la retaguardia del ejército de Carlomagno, cosa que ocurre en la batalla de Orreaga o Roncesvalles, y que es recordada por la leyenda del caballero predilecto del emperador, Rolando.

Uno de los caudillos vascones es Eneko El Fuerte y el primero de la posterior dinastía de los Iñigos.
Su hijo, Eneko Enekones será el primer rey de Pamplona, y la hija de éste, Assona, se casa con el amil moro de Tudela Muza ben Muza entre el 780 y 790.

LOS AZNAR o CONDES DE AQUITANIA

Corría el año de 819, cuando vencidos los vascones de la zona aquitana de los Pirineos por el rey Pipino de Aquitania (hijo del emperador franco Carlomagno), éste dividió el Ducado en dos entidades feudales o señoríos: uno desde el Garona al Adur, y el otro desde el Adur a los Pirineos.
Este último se lo da a Aznar Sancho (820-852) y comprende Baztán, Valcarlos, Roncesvalles, Erro, Esteribar, Arriasgoiti, Lizoain y Egües, bajo soberanía de los francos.
Posteriormente, también dependen de él los guipuzcoanos, alaveses y parte de los vizcainos.
Todas las noticias que hay sobre la época proceden de documentos musulmanes, por lo que resulta difícil desligar muchas de las acciones descritas, ya que en ocasiones son contradictorias.
A estos vascones de la zona aquitana los denominan “galos comata” en contraposición a los de los jefes tribales agrupados en el señorío( luego reino) de Pamplona.
Los unos, los aquitanos están bajo la soberanía de los francos, e intervienen en las luchas intestinas existentes entre los herederos de Carlomagno (Carlos el Calvo y Pipino II) a fin de obtener mayores beneficios en su vasallaje.

El conde vascón, sucesor de Aznar Sancho, es Sancho Sánchez que pretende desde el 850 obtener protección de los distintos príncipes francos (Lotario, Ludovico el Germánico, Carlos el Calvo y Pipino), y cuya sede de enfrentamientos radica en Burdeos. Para situarnos, el príncipe franco es DUQUE de Aquitania, rey de Francia y Duque de la Marca Hispánica (Cataluña)

En qué momento los señores vascones de los Aznarez( galos Comata) y los de los de Arista (Pamplona) llegan a formar unidad o coincidencia de intereses, es casi imposible de conocer hoy. Pero en tiempos del Reino de Navarra ( creado posteriormente por Sancho III El Mayor) ambas familias coinciden en una sola hacia el año 1.000.

Se sabe, por los cronicones moros, que en el 850 fueron a Oise ( corte del rey franco Carlos el Calvo) Eneko Arista, rey de Pamplona, y Muza ben Muza, rey de Tudela (y yerno de Arista) a pactar una protección de los francos contra Abderrahaman II de Córdoba, en compañía del conde vascón Sancho Sánchez. (de los Aznarez o Aznar de la Gascuña). Es decir, los jefes tribales de ambos señoríos: el franco y el pamplonés, junto al rey moro de Tudela.

Según Sanchez Albornoz, el Mizio y el Induo que los cronicones musulmanes citan, no son otros que los arriba mencionados.





LOS ARISTA o IÑIGOS

La familia feudal de los Iñigos, en el año 824, con IÑIGO ARISTA al frente, crea el reino de Pamplona como territorio liberado de los musulmanes, y con el fin de proseguir bajo el rey Ordoño I de Asturias la guerra contra los mismos.

Parece, es dudoso, que Iñigo Arista, cuyo nombre en la época es Eneko Enekones Arista, naciera entre el 760 y el 770. (De eneko proviene el patronímico de Iñigo)

El rey de Tudela es el moro Muza ben Muza y consigue la alianza de los pamploneses para derrotar en BALMA al emir cordobés Abderrahman II, el cual arrasa las tierras navarras en represalia, en los años 842, 843 y 844..

Después el emir concede el perdón a Muza ben Muza, quien tuvo tres hijos con Assona (hija de Iñigo Arista) que se llamaron Eneko, Lupo y García Muza, que eran nietos de Iñigo Arista.
La otra hija de Iñigo Arista casó con García El Malo de la familia Belasko, señor de Jaca. Su tercer hijo, García Enekones, se casa con Leodegundia, hija del rey astur Ordoño I . Y un 4º hijo llamado Galindo Enekones.
Le sucedió su hijo García Enekones, el casado con la reina asturiana, en el 852, y reinó en Pamplona hasta el 882.


A García le sucede Sancho Garcés en el año 905, inaugurando la dinastía navarra de los Jimenos, el cual emprende una política de expansión frente al moro, mediante fuertes vínculos con los demás reinos cristianos (Astures, Cántabros, Leoneses) y ocupa Estella, Nájera y Calahorra, en tanto que los musulmanes se mantienen en Tudela y toda la Ribera durante más de otro siglo completo.
Durante este periodo Guipúzcoa pertenece al reino Asturiano en parte, y el resto queda incorporado al rey de Pamplona (Entre el 900 y 1.000 d.c.)

Hay un dato curioso, del 851, en el que guerrean moros y cristianos en la batalla de Albelda, y en la que participan los musulmanes del Emir contra los vascos ducales o aquitanos, en las afueras de Pamplona, sin que el rey pamplonés moviera un solo dedo a favor de ninguno.

García Sánchez I (925-970), rey de Pamplona incorporó el condado de Aragón a su reino al casarse con dña. Andregoto Galíndez, heredera del condado, que se desligó de su vasallaje a los Francos.
Y finalmente, hay una 5ª generación de Enekos, la denominada Eneko-Azenari (o Aznar ) Fortuniones, en la que posiblemente se han unido las familias vasconas de los aquitanos y los pamploneses.
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Úlima edición por tellagorri fecha: 12/Jan/06 a las 23:11. Razón: Corrección estética
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Viejo 23/Jan/02, 01:01
inorganico
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Predeterminado Años 1000 a 1.500 : NAVARRA y PAÍS VASCO

EL REINO DE NAVARRA

Un nieto del rey de Pamplona Sancho Garcés I, SANCHO III EL MAYOR (años 1.000 a 1035) convierte el
Reino de Pamplona en Reino de NAVARRA, y logra el máximo esplendor al incorporar a su reino Sobrarbe, Alava, Vizcaya, Guipúzcoa, el condado de Castilla, así como el condado de Aragón. Era Conde de Castilla por haberse casado con Dña Munia, heredera del condado y al que accedió en 1.029.
Gascuña (Francia hoy) le rindió homenaje y vasallaje, y ocupó con sus tropas León, Astorga y Zamora, proclamándose emperador. Trajo a sus dominios a la Orden de Cluny, lo que supuso la implantación del latín en los rituales eclesiásticos(en sustitución del ritual mozarabe vigente hasta entonces), y propulsó el Camino de Santiago como vía de europeización y modo de introducir culturas nuevas.
A su muerte, nacen los Reinos de Castilla, de Aragón y León, con sus hijos como primeros monarcas. García de Nájera como rey de Navarra, Ramiro como rey de Aragón, Fernando como rey de Castilla y Bermudo como rey de León, que a su muerte pasó a ser parte del reino de Castilla.





EL CONTEXTO PENINSULAR

Simultáneamente, los catalanes formaban parte de el condado de la Marca Hispánica dependiente de los Francos. Con el primer conde de Barcelona, Wilfredo el Velloso, se inicia el deseo de independizarse tanto de los musulmanes como de los francos ( de los que eran tributarios), y fue Borrell II (947-992)quien se negó a rendir vasallaje al rey franco.
Ramón Berenguer I (1035-1078), y coincidiendo con la creación de los reinos aragonés, castellano y leonés, denominó Principado de Cataluña al hasta entonces condado franco, y en 1137 Aragón absorbió el Principado al casarse Petronila de Aragón con Ramón Berenguer IV de Barcelona, y quedar éste como consorte de Aragón, aliándose con Alfonso VII de Castilla, el emperador.




PAIS VASCO

A Alava, Guipúzcoa y Vizcaya se les llamaba provincias vascongadas porque los romanos designaron así a los habitantes celtas invadidos por los navarros o vascones, de forma que les decían VASCONICATAS o “hechas vasconas.”
Los romanos no tuvieron problemas con los vardulos, caristios y autrigones, que fueron romanizados.
Cuando llegaron los visigodos a la península los navarros desplazaron a las tribus de las tres zonas, obligándoles a migrar hacia tierras cántabras y astures. Y los vascones se aposentaron en las tierras invadidas y saqueadas, de forma que los vardulos, caristios y autrigones que no huyeron, terminaron mezclándose con aquellos.


Guipúzcoa , en el año 1025 tenía como señor al conde García Aznarez y bajo la autoridad del Rey de Navarra. En el año 1200 fue incorporada a Castilla definitivamente, siendo Rey Alfonso VIII, que confirmó los fueros de San Sebastián y Fuenterrabia. Este territorio várdulo tuvo muchas variaciones de dependencia, pues en 1076 los guipuzcoanos solicitan ser vasallos de Castilla, y en 1109 vuelven bajo dependencia navarra, en 1182 se someten a vasallaje de Aragón, siempre formando parte del señorío de Vizcaya.

En Vizcaya el primer señor feudal es López Fortun (870-909) por haber expulsado a los moros de Lara en 905. Su hijo, Manso López se casó con la hija del rey navarro. Un descendiente suyo, Iñigo López de Ezquerra (1040-1077), 5º señor de Vizcaya, se casó con Dña. Toda Ortiz y rendía vasallaje unas veces a Pamplona y otras al condado de Castilla.
En 1118 Sancho El sabio de Navarra fundó VITORIA, dentro del señorío de Vizcaya que le era vasallo.

Le sucedió LOPE DIAZ DE HARO (9º señor de Vizcaya) que en 1160 era también señor de Guipúzcoa y Alava., y vasallo del Rey de Aragón-

Durante los reinados de los últimos reyes navarros de la dinastía Ximena (con Sancho VI El Sabio -1150 a 1194- y Sancho VII El Fuerte -1194 a 1234-) Alava y Guipúzcoa pasan a ser del Reino de Castilla.

Antes, en 1076, al morir Sancho IV de Peñalen y hasta 1134 el reino de Navarra QUEDABA INCORPORADO A LA CORONA DE ARAGÓN. En esa fecha última vuelve a independizarse bajo el mandato de García Ramirez de Navarra. Y finaliza la dinastía navarra con Sancho VII El Fuerte, a partir de cuya muerte se suceden las dinastías francesas, en plena decadencia del reino, desde 1234 en que muere el citado rey.


En 1212 los reyes de Navarra, Aragón (con el Principado de Cataluña) y Castilla ( con León absorbido) derrotan en las Navas de Tolosa a la España musulmana de los almohades..

Entre 1229 y 1248 Aragón se apodera de Mallorca y Valencia, y Castilla es dueña de Córdoba, Sevilla, Cádiz, Murcia, León, Vizcaya, Alava y Guipúzcoa.

Según el profesor Orella, con respecto a sí Navarra y el País Vasco tenían un pasado común y una misma personalidad que fuera violentada por sus vecinos, la realidad es muy diferente. Aunque los reyes de Navarra fueron los que fundaron San Sebastián y Vitoria, se olvida que el fuero de formación fue el de Jaca y que en el caso de la ciudad donostiarra se prohibía a los súbditos navarros el establecimiento en la nueva urbe, por el fuerte acento centralizador del reino navarro..
Por ello, las provincias vascas tuvieron su personalidad y sus propios intereses desvinculándose de Navarra para integrarse en Castilla por su mayor conveniencia.

Alava fue de Navarra 79 años, Guipúzcoa 84 y Vizcaya 58 años. Desde 1155 en que lo había hecho Vizcaya, en 1200 Guipúzcoa se integró de forma pacífica en Castilla, renegando de cualquier posible historia común con Navarra, en cuanto a Alava mantuvo la navarridad por la presencia de una guarnición navarra y al hecho de que la personalidad alavesa estaba salvaguardada por el reconociemiento de las Juntas de Arriaga.

En una breve descripción cronológica de hechos vemos los datos más significativos, a los efectos de situar posteriormente el significado del conjunto de atribuciones o relaciones politico-sociales que algunos tratan de atribuir a situaciones históricas que son ficticias, y ajenas a la realidad.

Veamos:

409: Entran en la península por Roncesvalles suevos, vándalos, alanos y más tarde visigodos(415).
A partir de la llegada de los visigodos parece que se da una globalización lingüística. Vascones serían los que hablaban vasco, y Vasconia el territorio que ocupaban.
718: La península se encuentra invadida por los musulmanes. Guipúzcoa permanecerá al margen de esta ocupación.
S. VIII - X: Durante estos siglos una parte de la actual Guipúzcoa, la más accidentada, pertenecerá al reino Asturiano; mientras que el resto se integrará en el naciente reino pamplonés (s. IX).

S. IX - XI: Se produce una transformación de la propiedad colectiva en propiedad privada, dentro de una organización social de tipo feudal. Van surgiendo grupos familiares poderosos, los futuros "Parientes Mayores" o Jauntxos rurales, en cuyas manos quedará la mayor parte de las tierras y botines. Y comienza el descenso del bosque a los valles para formar aldeas, por parte de los segundones y artesanos..
Población aproximada de 14.000 habitantes. Se agrupan en aldeas, denominándose valle a un conjunto de ellos.
S. IX Los guipuzcoanos comienzan a salir a la mar. S.- X: Evangelización sistemática y progresiva de Guipúzcoa. S. XI: Guipúzcoa entidad diferenciada, denominada Distrito administrativo al frente del cual los reyes navarros colocaban una persona, tenente, que regía el territorio bajo su autoridad.

1025: Primera mención de Guipúzcoa en un documento. 1076: Guipúzcoa pasa a formar parte de Castilla.
1109: Guipúzcoa vuelve a depender de Pamplona. S. XII: Hasta la segunda mitad del siglo la población guipuzcoana fue exclusivamente rural.
1180: fecha de la fundación de la villa de San Sebastián .
En 1193, el vizconde de Lapurdi (Bayona) Guillermo Raimundo cede sus derechos señoriales al rey de Inglaterra, Enrique de Plantagenet, el cual se convierte en Duque de Aquitania al casarse con Leonor de Aquitania, y por ello durante siglos Bayona, Biarritz y alrededores estarán bajo dominio inglés..
1200: Guipúzcoa queda incorporada definitivamente a Castilla.

1383, fecha en que se fundaron Cestona y Villarreal de Urrechua, y se crearon, además, otras 25 villas más en Guipúzcoa.
En 1379: primer ordenamiento jurídico, expresado por escrito, redactado por la Junta de la Hermandad de los Concejos reunida en Getaria (Guetaria). Hasta entonces la norma por la que se regían era de transmisión oral y consuetudinaria (los usos y costumbres).

Es preciso tener en cuenta que no existía UNA CONCIENCIA NACIONAL navarra o vasca que conllevase un sentimiento de unidad a Navarra. Por el contrario, existía un fuerte arraigo del Señorío como entidad política de cada una de las regiones y una muy fuerte identidad particular de ser de Alava, Vizcaya y de Guipúzcoa, según el criterio de la mayoría de historiadores creíbles..
En ese proceso, durante los siglos XIII a XV, se afinaron y afirmaron los perfiles de cada uno de los componentes sociales y de los tres espacios político-territoriales. Por lo que respecta a los primeros, encontró su estímulo en la decidida política por parte de los reyes castellanos en Guipúzcoa y Álava, y del señor de Vizcaya (desde 1379, él mismo rey de Castilla) en la creación de villas.
La población de éstas, en especial, la de las más grandes, se constituyó en paladín de actividades mercantiles, claramente hostil al mundo rural de los parientes mayores.
Todas las regiones vascongadas obtuvieron unos FUEROS sin los cuales hubiese sido imposible su pertenencia a Navarra o a Castilla. Era tan poderosa la identidad de guipuzcoanos, alaveses y vizcainos que Castilla se apresuró a DOTAR de fueros o privilegios exclusivos a estas provincias a los efectos de permitirles el autogobierno dentro del Reino de Castilla.

Dieron comienzo cruentas luchas de linajes con crímenes y horrores entre bandos encabezados por Berroetas, Zugastis, Leguizamones, Urquizus, Suzunagas, y cuantos tenían poder alguno o gentes que les siguieran, en Vizcaya.
Mucho se trabajó para restablecer el orden para cuyo fin los alcaldes de la Hermandad propusieron al rey como corregidor a Juan García, que no consiguió poner orden y a quien sucedió Lopez de Burgos en 1465 y continuaron los combates sangrientos.
Tuvo que ir Fernando el Católico posteriormente para restablecer la paz definitivamente, otorgando a Bilbao las mismas ordenanzas otorgadas poco antes a Vitoria y en 1483 acudió la reina católica a jurar los fueros bajo el árbol de Guernica.

Por Guipúzroa cundieron los gaimboa como señores feudales de la guerra, siguiendo siempre distinta bandera como aconteció en la guerra civil entre Pedro I de Castilla y Enri-que de Trastamara. Las familias de Oñaz y Gamboa dieron, en realidad, nombre a los bandos de Oñacinos y Gamboinos. Era tal el odio que mutuamente se profesaban, que por el menor motivo venían a las manos. Con motivo de una disputa entre San Sebas-tián y Renteria acerca del canal de Pasajes, hubo una colisión en la que murieron más de 100 perso-nas de las principales del país.
A fin de que cesasen estas continuas discordias de los parientes mayores, entre seis familias principales de la villas, se dirigieron al rey Juan I, quien confirmó las Ordenanzas que habían hecho los guipuzcoanos en junta general habida en San Sebas-tián y presidida por Pedro López de Ayala, merino mayor, a fines de Febrero de 1379.
Por estas Orde-nanzas «quedó mandado que ningún vecino ni mo-rador de las villan y lugares de Guipúzcoa tomase parte en los bandos de Oñaz y Gamboa ni de otros cualesquier escuderos de la tierra, y si tal hiciese pechara en pena al merino seiscientos maravedises. Que si los bandos de Oñaz y Gamboa o algunos otros escuderos de la dicha tierra de Guipúzcoa tuviesen asonadas entre sí o con otros, ninguno de los dichos bandos que morasen en las villas y lugares fúeran osados de ir a las dichas asonadas, ni dar a los réferidos escuderos favor ni ayuda con las armas ni de ninguna otra manera,»
Pero, en la primera mitad de siglo xv los Jauntxos rurales enseñoreaban el país vascongado , hasta que los pueblos, recono-ciendo que solamente unidos podían hacer frente a los señores banderizos que alteraban la paz, deter-minaron unirse para su defensa.
Entonces las villas nombraron comisionados y acudieron distintas veces al rey de Castilla, su señor, para que aprobare las Ordenanzas. contra los poderes de los banderizos, y lograron que el rey Enrique IV acudiese perso-nalmente a Guipúzcoa para ver de poner remedio a tal estado de cosas (1457).

Fueron derribadas com-pletamente las casas—torres de Olaso en Elgoibar; Murgula, en Astigarraga; Lazcano, en el Concejo de su nombre: Leizaur, en Andoaiim; San MillAn, en Cizurquil; Ozaeta y Gaviria, en Vergara: Astiga-rribia, en Guetaria; Zaldivia. en Tolosa; Alcega. en Hernani; Zarauz, Achega, en Usurbil, y otras.
Todos los que resultaron culpables fueron condenados a destierro a puntos lejanos de aquellas tierras. En 1470 volvieron del destierro Pedro de Avendaño y Juan Alonso da Mújica, principales jefes de los ban-dos oñacino y gamboino; reanimóse la discordia, y de ello fue causa principal el conde da Treviño, amigo de los recién llegados y enemigo del conde de Haro, Pedro Velasco, gobernador de Vizcaya.
Los fueros vizcainos se escribieron por primera vez en 1342 con las Ordenanzas de la hermandad, en defensa contra los banderizos, aprobadas en Guernica con objeto de vigorizar los resortes de la autoridad frente a los desafueros de los banderizos, ya que seguían produciéndose los saqueos de las bandas de vascos.

En 1501 los Reyes católicos otorgaron la carta real a las encartaciones de Vizcaya, extendiéndose esta misma ley al reino de Galicia, principado de Asturias y villas y tierras de Alava y Guipúzcoa, poniendo fin a los BANDERIZOS..

Anteriormente, en 1181, fue el rey Sancho de Navarra quién fundó la ciudad de Vitoria, ciudad que conserva desde entonces en sus calles sus nombres medievales castellanos de los gremios Zapateria, Tintorería, Herrería, los de sus iglesias, Santa Maria, San Pedro, San Miguel, San Vicente, el de la patrona de Vitoria, la Virgen Blanca, los de sus palacios renacentistas, Escoriaza, Esquivel, Bendaña, Montehermoso o Villa Suso, El Portalon, la Casa del Cordón, estos últimos del S XV, todo ello profundamente castellano y sin el menor vestigio de cultura o participación vasca.

Alava: La denominación de Alava es conocida desde el SVII. En el SIX el primer señor de Alava conocido fue el conde Eiglón a quien sucedió Vela Jiménez, Conde de Alava en el año 866, que libró batalla y venció a los moros en el año 882 defendiendo su castillo en la batalla de Cellorigo.
En el SX aparece como señor de Alava el Conde de Castilla, Fernan Gonzalez. En el SXI fueron los señores de Alava Nuño Gonzalez, Iñiguez, Fortuniones Iñigo, Munnio Muñoz, Lope Iñiguez, Lope Diaz y Sancho y hasta 1332, entre otros, Don Diego Lopez de Haro, don Nuño Gonzalez de Lara, el infante Don Fernando de la Cerda, don Lope Diaz de Haro y don Diego Lopez de Salcedo, éste fue el último de los señores de Alava que alternó su dependencia con el reino de Castilla (S X), y el de Navarra (S XI).


En el conjunto, la Edad Media concluyó sin que se hubiera resuelto la adscripción de unos cuantos señoríos (Ayala, Aramayona, Orozco, Oñate) periféricos a una u otra de cada una de las tres formaciones territoriales mayores. El caso del señorío de Oñate resulta muy curioso, pues no se integró en provincia vasca alguna hasta 1.845, dependiendo directamente del Estado español, hasta esa fecha.






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Viejo 23/Jan/02, 02:02
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Predeterminado LAS DINASTIAS FRANCESAS DE NAVARRA

LAS DINASTIAS FRANCESAS EN NAVARRA

La desaparición de Sancho VII supone la instauración de la casa francesa de CHAMPAÑA, que la inauguró un sobrino de éste el denominado Temblado I (1234 a 1253), siguió con Teobaldo II (1253 a 1270 y finaliza en 1274 con Enrique I.
En 1284, la hija de Enrique, Juana se casa con Felipe IV de Francia de forma que éste último reunió ambas coronas en una y hasta 1328.
Tras la muerte del rey francés Carlos I ( de Francia y de Navarra), le sucede su hija Juana II que estando casada con el conde EVREUX, inaugura esta dinastía que durará hasta 1425 con su último rey Carlos III.

Fallecido Carlos III, accede al trono navarro su hija Blanca que estaba casada con el rey de Aragón JUAN II ( 1425 a 1479), que se convirtió en REY DE NAVARRA como Juan I.

Al morir su esposa Blanca, se negó a entregar el reino a su hijo y legítimo heredero el príncipe Carlos, el Príncipe de Viana, al que nombró su lugarteniente en el reino de Navarra. Enfrentado, de nuevo, en una guerra contra Castilla, fue derrotado en Olmedo (1445), con lo que se puso fin a la influencia del partido aragonés en los asuntos castellanos.

En 1444, Juan contrajo nuevas nupcias con Juana Enríquez, hija de Fadrique Enríquez, Almirante de Castilla y rival de Alvaro de Luna. Hijos de este segundo matrimonio fueron Fernando, Leonor, María y Juana; además tuvo numerosa descendencia en sus aventuras extramatrimoniales.

Alvaro de Luna, harto de la injerencia aragonesa, invadió Navarra, aliándose con el príncipe Carlos contra su padre, que a su vez buscó el apoyo de Enrique IV, heredero de Juan II de Castilla.
Esto provocó la guerra civil entre los nobles partidarios de Carlos, Beaumonteses, y los partidarios de Juan de Aragón, Agramonteses, dos bandos que se odiaban.

Carlos fue derrotado en Aybar y hecho prisionero, en 1452. Juana Enríquez, en avanzado estado de gestación, abandonó Estella y se trasladó a Aragón, donde dio a luz a su hijo Fernando. (El Católico)

En 1458, Juan I hereda los condados catalanes a la avanzada edad de sesenta años, además de ser Rey de Navarra..
Tras una breve reconciliación con su hijo Carlos, le acusa de traición por mantener tratos secretos con Castilla y ordena su prisión en el castillo de Azcona. Los catalanes, partidarios de Carlos, se sublevaron y Juan se avino a ponerle en libertad. Carlos es nombrado heredero y lugarteniente del Principado y, en virtud de la concordia de Villafranca del Penedés, se le confió el gobierno de Cataluña y se prohibió entrar a Juan I, en el Principado, sin autorización previa.

Carlos , Príncipe de Viana, se vio forzado a suspender las negociaciones de boda con la hermanastra de Enrique IV de Castilla, Isabel ( la futura reina Católica), por deseo de los catalanes, poco aficionados a las aventuras de esa clase, y solicitó la mano de María de Francia. Durante las negociaciones murió repentinamente, a la edad de cuarenta años (septiembre de 1461) a consecuencia de una infección pulmonar, pero fueron muchos los que creyeron que su muerte fue provocada por envenenamiento, por instigación de Juana Enríquez que, de esta forma, veía despejado el camino hacia el trono de su hijo Fernando.
Poco después Fernando era jurado como heredero del reino de Aragón en las Cortes de Calatayud.

Luís XI de Francia, que deseaba hacerse con los reinos de Navarra y Cataluña, alentaba a los partidarios de la independencia de Cataluña al enfrentamiento con Juan I y aunque Juana consiguió que las Cortes Catalanas juraran a Fernando como heredero del Principado, la situación en Cataluña se fue enrareciendo hasta que, en febrero de 1462, estalló la revuelta de los payeses de remensa, dando lugar a la guerra civil.

El gobierno de la reina Blanca (1425-1441) fue el último momento de esplendor de Navarra. A su muerte, tras una etapa de difícil equilibrio entre su hijo y sucesor Carlos, Príncipe de Viana, y el rey consorte Juan de Aragón (1441-1451), la banderización y ruptura social polarizaron el reino, causaron devastación y desórdenes por espacio de dos generaciones y precipitaron el marasmo político (1451-1461).
Le sucede su hija CATALINA casada con Juan II Albret, que encabeza el bando de los AGRAMONTESES navarros (partidarios de unir Navarra a la corona francesa) y derrotados por Fernando el católico con la ayuda de los BEAMONTESES (o partidarios de la unión de Navarra con Castilla y Aragón), y de los guipuzcoanos ( Ignacio de Loyola a favor de Castilla, y Francisco de Javier a favor de la unión con Francia)

Agramonteses y Beaumonteses, nombre que recibieron los dos bandos nobiliarios del reino de Navarra que, a mediados del siglo XV, rivalizaron por el poder político hasta el punto de participar enfrentados en la guerra civil provocada con motivo de la sucesión de la reina Blanca I, especialmente a partir de 1450. La denominación de Agramonteses proviene de la familia de Agramont, habitantes de las ciudades de la ribera y partidarios del rey Juan II de Aragón y Navarra (esposo de Blanca); en tanto que los beamonteses, que poblaban las zonas montañesas y eran de origen vascohablabte, recibían ese apelativo por pertenecer a la familia de Beaumont (de donde procede beaumonteses, como también se les conoce).


Con los reyes de las casas Foix y Albret (1479-1512) y antes de que se cerrara la guerra civil, a las tensiones internas se sumaron las presiones de Francia, Castilla y Aragón.
La pérdida de la independencia política de Navarra, incorporada a la corona de Castilla, marca el final de una época. Desde 1512 los mecanismos administrativos se desarrollan y adaptan a la nueva realidad política, patente también en otros aspectos institucionales y sociales. La población y la economía se recomponen a lo largo del XVI y las corrientes renacentistas inscriben a Navarra definitivamente en la órbita hispana. El final del reino privativo de los Foix-Albret es, para Navarra, el final de la Edad Media.

Iparralde está básicamente articulado en tres unidades a lo largo de la Baja Edad Media: dos bajo soberanía inglesa, Soule y Labourd, y una en la órbita navarra, la Baja Navarra o Ultrapuertos. Las tres comparten una misma base social y una análoga escasez de recursos económicos, hecha excepción de la actividad portuaria y comercial de Bayona. Las tres fueron escenario de una inquietud nobiliaria, orientada en Labourd hacia la difícil colaboración con la autoridad anglo-aquitana, y en Ultrapuertos frenada y capitalizada por las empresas políticas de los Evreux.
La razón de que Labourd y Soule estuvieran bajo soberanía inglesa se debe a que en 1193 el vizconde Guillermo Raimundo, vasallo de Francia, cede sus derechos señoriales a Enrique de Plantagenet, rey de Inglaterra y Duque de Aquitania, por su matrimonio con Leonor de Aquitania.

En 1451, Luis XII de Francia conquista por las armas el Lobourd (Bayona y Pau), y tras negociar con Enrique IV de Castilla, proceden al proyecto de reparto de Navarra.
Ultrapuertos vivió dos generaciones más bajo sus reyes franco-navarros. En 1530 se incorporaba a los señoríos de los Albret (los "otros" reyes de Navarra desde 1512), y por tanto al reino de Francia., para posteriormente pertenecer a la dinastía de los Borbones, que también ostentaron hasta la Revolución el titulo de "reyes de Navarra".
En 1790, tras la Revolución Francesa, se crea el Departamento de los Pirineos Atlánticos, con la supresión de las instituciones FORALES.



NAVARRA QUEDA INCORPORADA A LA CORONA CASTELLANO ARAGONESA Y DE LEON

Don Juan II Albret y doña Catalina, los últimos reyes de la monarquía navarra, derrotados definitivamente en 1512, buscarán refugio al otro lado de los Pirineos, que nunca volverían a cruzar.
Tras la conquista castellana, Navarra es gobernada por un Virrey, que en Pamplona ejerce la autoridad del monarca español, y así sucederá durante cuatro siglos.
Al mismo tiempo se mantienen las instituciones del reino, en especial las Cortes, que se reunirán a lo largo de los siglos XVI, XVII, XVIII, para legislar y aprobar la contribución económica del reino a las empresas de la monarquía española.
La Diputación del Reino nacerá en 1576 como órgano permanente de gobierno y de representación de las Cortes en los períodos que éstas no se reunían; a lo largo de cinco siglos esta institución ha sido el núcleo de la administración foral de Navarra y en la actualidad pervive en el Gobierno de Navarra, también llamado oficialmente Diputación Foral de Navarra.
El fin de las rivalidades internas del siglo XV, que concluyó con la victoria del bando beaumontés y la conquista castellana, supuso un resurgimiento económico que permitió recuperar el equilibrio demográfico, alterado por la prolongada guerra civil, estabilizó la vida económica y configuró sólidamente la estructura institucional del Reino de Navarra, que así continuó llamándose hasta mediados del siglo XIX.
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Viejo 19/Aug/02, 20:08
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Predeterminado La Batalla de NOAIN en 1.521

La Batalla de Noain ( 30 junio 1.521)
En el mes de mayo de 1.521 un ejército FRANCO-NAVARRO al mando de André de Foix, señor de Asparrós y conde de Foix, penetra en Navarra y reconquista el reino para Enrique de Albret. Pero en vez de hacerse fuerte en Navarra prosigue hacia Castilla y sitia Logroño.
Grandes contingentes de fuerzas castellanas, junto a guipuzcoanas, del emperador Carlos V se aprestan a ir en defensa de la capital riojana. El señor de Asparrós se ve obligado a huir y se refugia en la Sierra del Perdón.
Las tropas del emperador, compuestas por cerca de 30.000 combatientes, se colocaron en la cuenca de Pamplona, cerrando así la retirada al ejército francés. El señor de Asparrós decidió dar la batalla y se presentó en NOAIN el 30 de junio de 1521.
Al comienzo dominaron los navarro-franceses barriendo con su artillería los prados en que se encontraban los castellanos, pero el Almirante de Castilla y duque de Enriquez con su caballería dominó el combate, y la infantería castellana lo decidió. Los navarros hubieron de rendirse, tras sufrir más de 5.000 bajas y ser hecho prisionero el propio André de Foix o señor de Asparrós, que más tarde fue liberado por el Emperador tras pagar un rescate..
Esta batalla decidió la posesión DEFINITIVA de Castilla sobre el reino de Navarra, pues los castellanos se apoderaron rapidamente de todas la plazas, sin apenas encontrar resistencia.
Por una orden dictada el 21 de mayo de 1.521 se exigió la formación en GUIPUZCOA de un ejército de 3.000 hombres destinados a Navarra. El 19 de junio se realizó el alarde de la tropa guipuzcoana en Laguardia (Rioja), en el que figuraban 22 capitanes o uno por cada localidad importante de la Provincia. Destacan nombres como Juan Vélez de Guevara (señor de Oñate), Juan López de Ugarte que, junto al señor de Loyola, representan a la villa de Azpeitia.
Todos, junto con los de Alava, quedaron a las órdenes de Juan Manrique de Lara como coronel, y de Juan Pérez de Aiciondo como maestre de campo. Las tropas vizcaínas sumaron 2.500 hombres capitaneados por Martín Ruíz de Abendaño, encaminándose hacia Panplona.
Cuando Asparrós salía de Logroño por escasez de alimentos y fracaso en su sitio a la ciudad, fueron perseguidos por las tropas del Duque de Nájera, el Conde de Lerín, Pedro de Beaumont y Pero Laso de Vega.
Pedro Vélez de Guevara se apoderó de Estella y Puente La Reina., derrotó al vizconde de Zolina, y se dirigió hacia Pamplona en compañía de Francés de Beaumont, señor de Arazuri, para unirse a la infantería del Duque de Nájera.
Entre los que lograron huir, tras la derrotas, se hallan Martín de Xabier (hermano del santo Francisco, jesuíta), Arnault de Agramont, el obispo Cousserans, Fadrique de Navarra y el doctor Remiro de Goñi.

Úlima edición por tellagorri fecha: 12/Jan/06 a las 01:01.
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Viejo 3/Feb/02, 00:12
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Predeterminado De 1.155 a 1380 en País Vasco

Alava fue de Navarra 79 años, Guipúzcoa 84 y Vizcaya 58 años. Desde 1155 en que lo había hecho Vizcaya, en 1200 Guipúzcoa se integró de forma pacífica en Castilla, renegando de cualquier posible historia común con Navarra, en cuanto a Alava mantuvo la navarridad por la presencia de una guarnición navarra y al hecho de que la personalidad alavesa estaba salvaguardada por el reconociemiento de las Juntas de Arriaga.

En una breve descripción cronológica de hechos vemos los datos más significativos, a los efectos de situar posteriormente el significado del conjunto de atribuciones o relaciones politico-sociales que algunos tratan de atribuir a situaciones históricas que son ficticias, y ajenas a la realidad.

Veamos:

409: Entran en la península por Roncesvalles suevos, vándalos, alanos y más tarde visigodos(415).
A partir de la llegada de los visigodos parece que se da una globalización lingüística. Vascones serían los que hablaban vasco, y Vasconia el territorio que ocupaban.
718: La península se encuentra invadida por los musulmanes. Guipúzcoa permanecerá al margen de esta ocupación.
S. VIII - X: Durante estos siglos una parte de la actual Guipúzcoa, la más accidentada, pertenecerá al reino Asturiano; mientras que el resto se integrará en el naciente reino pamplonés (s. IX).

S. IX - XI: Se produce una transformación de la propiedad colectiva en propiedad privada, dentro de una organización social de tipo feudal. Van surgiendo grupos familiares poderosos, los futuros "Parientes Mayores" o Jauntxos rurales, en cuyas manos quedará la mayor parte de las tierras y botines. Y comienza el descenso del bosque a los valles para formar aldeas, por parte de los segundones y artesanos..
Población aproximada de 14.000 habitantes. Se agrupan en aldeas, denominándose valle a un conjunto de ellos.

S. IX Los guipuzcoanos comienzan a salir a la mar. S.- X: Evangelización sistemática y progresiva de Guipúzcoa. S. XI: Guipúzcoa entidad diferenciada, denominada Distrito administrativo al frente del cual los reyes navarros colocaban una persona, tenente, que regía el territorio bajo su autoridad.

1025: Primera mención de Guipúzcoa en un documento. 1076: Guipúzcoa pasa a formar parte de Castilla.
1109: Guipúzcoa vuelve a depender de Pamplona. S. XII: Hasta la segunda mitad del siglo la población guipuzcoana fue exclusivamente rural.
1180: fecha de la fundación de la villa de San Sebastián .
En 1193, el vizconde de Lapurdi (Bayona) Guillermo Raimundo cede sus derechos señoriales al rey de Inglaterra, Enrique de Plantagenet, el cual se convierte en Duque de Aquitania al casarse con Leonor de Aquitania, y por ello durante siglos Bayona, Biarritz y alrededores estarán bajo dominio inglés..
1200: Guipúzcoa queda incorporada definitivamente a Castilla.

1383, fecha en que se fundaron Cestona y Villarreal de Urrechua, y se crearon, además, otras 25 villas más en Guipúzcoa.
En 1379: primer ordenamiento jurídico, expresado por escrito, redactado por la Junta de la Hermandad de los Concejos reunida en Getaria (Guetaria). Hasta entonces la norma por la que se regían era de transmisión oral y consuetudinaria (los usos y costumbres).

Es preciso tener en cuenta que no existía UNA CONCIENCIA NACIONAL navarra o vasca que conllevase un sentimiento de unidad a Navarra. Por el contrario, existía un fuerte arraigo del Señorío como entidad política de cada una de las regiones y una muy fuerte identidad particular de ser de Alava, Vizcaya y de Guipúzcoa, según el criterio de la mayoría de historiadores creíbles..
En ese proceso, durante los siglos XIII a XV, se afinaron y afirmaron los perfiles de cada uno de los componentes sociales y de los tres espacios político-territoriales. Por lo que respecta a los primeros, encontró su estímulo en la decidida política por parte de los reyes castellanos en Guipúzcoa y Álava, y del señor de Vizcaya (desde 1379, él mismo rey de Castilla) en la creación de villas.
La población de éstas, en especial, la de las más grandes, se constituyó en paladín de actividades mercantiles, claramente hostil al mundo rural de los parientes mayores.
Todas las regiones vascongadas obtuvieron unos FUEROS sin los cuales hubiese sido imposible su pertenencia a Navarra o a Castilla.

Era tan poderosa la identidad de guipuzcoanos, alaveses y vizcainos que Castilla se apresuró a DOTAR de fueros o privilegios exclusivos a estas provincias a los efectos de permitirles el autogobierno dentro del Reino de Castilla.

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Viejo 17/Feb/02, 00:12
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Predeterminado Europa y Bizancio en esa ÉPOCA

La historia de cómo se preparó el asalto a Constantinopla en 1204


Es difícil establecer un punto de partida para el odio mutuo que se apoderó simultáneamente de bizantinos y latinos.

Podríamos decir que sucedió en la época del patriarca Focio, el césar Bardas y el emperador Miguel III, que excomulgaron al Papa Nicolás en un sínodo de 867. O en el Cisma de 1054, reinando en Bizancio Constantino IX Monómaco, cuando el patriarca Miguel Cerulario y la embajada romana a Constantinopla se excomulgaron mutuamente, sin saber que esos actos constituirían la ruptura definitiva de las dos iglesias.
O tal vez fuera en 1099, cuando los contingentes adelantados de la primera cruzada, después de atravesar el Bósforo e ingresar en Asia Menor, fueron masacrados por los turcos seljúcidas, y los latinos les echaron la culpa a los bizantinos tildándolos de traidores, incapaces de pensar que pudieran ser derrotados de otra manera, ya que iban con Dios de su lado...

Constantinopla, la ciudad de oro, la de las iglesias enormes y riquísimas decoradas con mosaicos extraordinarios y los emperadores dadivosos que repartían oro y plata a sus súbditos y servidores, la ciudad del lujo, la seda y los monasterios de ladrillo con enormes riquezas, la ciudad cismática, la rebelde, el lugar donde el Papa significaba muy poco, fue poco a poco objeto del deseo de los occidentales.

Hubo distintas formas de tentar una ocupación del territorio bizantino, según quien fuera el pretendiente.

Por un lado, los normandos, que terminaron con la Italia bizantina en 1071 con la toma de Bari, el mismo año en que los turcos seljúcidas derrotaban a Romano IV Diógenes en Matzikert y se produjera una guerra civil desastrosa para Bizancio, saldada con la pérdida de importantísimos territorios de Asia menor.

Los normandos cruzaron el Mar Adriático, sedientos de conquistas, con el ánimo de seguir reduciendo al Imperio, pero se encontraron con una dura resistencia dirigida por Alejo I Comneno, que los rechazó luego de años de violentos enfrentamientos.

Los venecianos, en cambio, muy astutos y ya considerablemente enriquecidos por su comercio creciente con Oriente, se aprovecharon de la decadencia de la armada bizantina, de la cual imitaron los tipos de barcos y las rutas a seguir; y alimentados por los reinos latinos de Oriente, consiguieron en 1082 gracias a su habilidad diplomática, y a modo de intercambio por el servicio de sus naves en las batallas del emperador (muy poca cosa en realidad), la libertad de comerciar en todo el Imperio sin pagar tributo, lo que significó en pocos años, gran riqueza para Venecia, y pobreza cada vez más evidente para los bizantinos.



Los señores venecianos trataban mal a los bizantinos, se movían por el Imperio como si fueran sus dueños y poco a poco se llevaban todos los recursos de Bizancio para su ciudad.

Los venecianos tenían sus propios barrios acomodados en cada puerto y en cada isla bizantina importante, vivían en el lujo mientras los mercaderes locales, agobiados por los impuestos, no podían competir y se volvían cada vez más pobres.



Hubo intentos de los siguientes emperadores de tratar de sacarse el yugo económico veneciano de encima, como el de Juan II Comneno en 1126, pero la flota veneciana respondía con serios ataques que los obligaban a volver a firmar pactos deshonrosos.

Fue Manuel I Comneno quien se atrevió a firmar pactos con Génova (1169) y Pisa (1170) -aunque era una solución de cambiar un dueño por otro-, y a organizar una detención de todos los mercaderes venecianos, con confiscación de bienes y barcos el 12 de marzo de 1171. Venecia contestó devastando las islas de Chíos y Lesbos.

Estos hechos, entre otros muchos, provocaron en mayo de 1182 un levantamiento del pueblo de Constantinopla contra los latinos que allí residían, probablemente instigados por Andrónico Comneno, futuro emperador y emblema antilatino. Todos los occidentales fueron masacrados de manera espantosa. Sus bienes fueron saqueados y sus barrios fueron incendiados en un ataque de furia desmedida, producto de un sentimiento de odio alimentado a través de muchos años.

A partir de ese momento, la idea de tomar Constantinopla fue creciendo aún más en Occidente.

En 1204, la organización de la cuarta cruzada le dio una excelente excusa al dux veneciano, Enrico Dándolo (quien aparentemente habría sido víctima del ataque a los latinos en la capital bizantina en 1182, quedando ciego), para, mediante ciertos ardides, desviar la atención de la cruzada hacia Constantinopla.

No son los hechos de la toma de la ciudad cristiana por excelencia el objeto de este trabajo.

Solamente queda decir que los soldados francos y venecianos, y todos los demás cruzados, una vez en posesión de la ciudad, se dedicaron a saquearla sistemáticamente, mataron a cuanta persona se les cruzara en el camino, entraron a las iglesias, a las casas, a los palacios, y los despojaron de todo lo que tenía valor, incendiaron edificios, casas, todo lo que no les interesara mantener, transformando la más grande ciudad cristiana del mundo en una ruina, tanto que jamás pudo sobreponerse a este golpe.

El Imperio Latino de Oriente duró apenas 57 años, pero ese tiempo fue suficiente para robar o destruir casi todo lo que había logrado el Bizantino en casi 900 años.

Pero incluso esto, aunque constituyó una pérdida irreparable, no fue lo más terrible: lo más penoso fue que unos cristianos le habían asestado el golpe mortal a otros cristianos; era la misma fe la que todos llevaban dentro, los bizantinos no eran los infieles que las cruzadas debían combatir, y el crimen que se cometió con el desvío de la cuarta cruzada fue una de las páginas más lamentables y vergonzosas de la Historia.

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Viejo 10/Mar/02, 01:01
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Predeterminado Los MONGOLES de Gengis Kan en 1167 y 1300

Gengis Khan

Gengis Kan, nombre por el que es conocido Timuyin (c. 1167-1227), conquistador mongol, sus ejércitos nómadas crearon un vasto Imperio bajo su poder que se extendía desde China hasta Rusia.

Nació cerca del lago Baikal (en la actual Rusia), hijo de Yesugei, jefe y dirigente mongol de una extensa región entre el río Amur y la Gran Muralla china. A la edad de trece años, Timuyin sucedió a su padre como jefe tribal. Su temprano reinado se vio marcado por las sucesivas revueltas de sus tribus y por una intensa lucha por mantener su liderazgo, pero el dirigente mongol mostró muy pronto su capacidad militar y no sólo conquistó a sus indisciplinados súbditos sino también a sus hostiles vecinos, asesinando despiadadamente a todos los que se le oponían.

En 1206 Timuyin ya era el dueño de casi toda Mongolia. Ese mismo año, la asamblea de las tribus dominadas le proclamaron Gengis Kan (chêng-sze, en chino ‘guerrero valeroso’ en turco khan, ‘señor’), líder de las tribus mongoles y tártaras unidas, y la ciudad de Karakorum (Karakoram) fue designada como su capital.

Fue entonces cuando el kan inició la conquista de China, con el pretexto de buscar un lugar de pasto para sus caballos en los fértiles campos chinos. En 1208 ya había establecido un punto de apoyo dentro de la Gran Muralla, y en 1213 dirigió a sus ejércitos hacia el Sur y el Oeste y se adentró en el territorio dominado por la dinastía Jin (1122-1234), sin detenerse hasta alcanzar la península de Shandong.

En 1215 sus ejércitos tomaron la ciudad de Yenking o Zhong-du (actual Pekín), la última fortaleza china al norte del país, y en 1218 la península coreana cayó en manos de los mongoles.

En 1219, en venganza por el asesinato de algunos comerciantes mongoles, Gengis Kan envió a sus ejércitos hacia el oeste, invadiendo Jwarizm, un extenso Imperio turco formado por los actuales países de Irak, Irán y parte del Turkestán occidental.

Los mongoles arrasaron Turkestán y saquearon las ciudades de Bujara y Samarkand, adquiriendo con sus asesinatos fama de espantosa ferocidad. En lo que hoy en día es el norte de la India y Pakistán, los invasores conquistaron las ciudades de Peshawar y de Lahore así como sus territorios próximos. Al parecer, en aquellos años consejeros musulmanes habían enseñado a Gengis a apreciar el valor de las ciudades como fuentes de riqueza.

En 1222 los mongoles entraron en lo que es en la actualidad Rusia y saquearon la región que se extendía entre los ríos Volga y Dniéper y desde el golfo Pérsico hasta casi el océano Ártico.

La grandeza del kan como líder militar no sólo se debió a sus conquistas sino también a la excelente organización, disciplina y maniobrabilidad de sus ejércitos. Además, el dirigente mongol fue un admirable hombre de Estado; su Imperio estaba tan bien organizado que, según se decía, los viajeros podían ir desde un extremo a otro de sus dominios sin ningún tipo de temor o peligro. Sin embargo, mostró un salvajismo sin límites hacia sus rivales y enemigos, y utilizó el asesinato como arma habitual en sus conquistas.

A su muerte, ocurrida el 18 de agosto de 1227, el Imperio mongol quedó dividido entre sus tres hijos. Cuatro de sus nietos (especialmente Batu Kan y Kublai Kan) se convirtieron en grandes líderes mongoles por propio derecho. Las invasiones de Gengis Kan siguieron gozando de una gran importancia histórica mucho después de su muerte.


Visita el Foro de Debate http://www.el-espacio.de/vasconia/ - Foro








> Invitado ha escrito:
> La historia de cómo se preparó el asalto a Constantinopla en 1204
>
>
> Es difícil establecer un punto de partida para el odio mutuo que se apoderó simultáneamente de bizantinos y latinos.
>
> Podríamos decir que sucedió en la época del patriarca Focio, el césar Bardas y el emperador Miguel III, que excomulgaron al Papa Nicolás en un sínodo de 867. O en el Cisma de 1054, reinando en Bizancio Constantino IX Monómaco, cuando el patriarca Miguel Cerulario y la embajada romana a Constantinopla se excomulgaron mutuamente, sin saber que esos actos constituirían la ruptura definitiva de las dos iglesias.
> O tal vez fuera en 1099, cuando los contingentes adelantados de la primera cruzada, después de atravesar el Bósforo e ingresar en Asia Menor, fueron masacrados por los turcos seljúcidas, y los latinos les echaron la culpa a los bizantinos tildándolos de traidores, incapaces de pensar que pudieran ser derrotados de otra manera, ya que iban con Dios de su lado...
>
> Constantinopla, la ciudad de oro, la de las iglesias enormes y riquísimas decoradas con mosaicos extraordinarios y los emperadores dadivosos que repartían oro y plata a sus súbditos y servidores, la ciudad del lujo, la seda y los monasterios de ladrillo con enormes riquezas, la ciudad cismática, la rebelde, el lugar donde el Papa significaba muy poco, fue poco a poco objeto del deseo de los occidentales.
>
> Hubo distintas formas de tentar una ocupación del territorio bizantino, según quien fuera el pretendiente.
>
> Por un lado, los normandos, que terminaron con la Italia bizantina en 1071 con la toma de Bari, el mismo año en que los turcos seljúcidas derrotaban a Romano IV Diógenes en Matzikert y se produjera una guerra civil desastrosa para Bizancio, saldada con la pérdida de importantísimos territorios de Asia menor.
>
> Los normandos cruzaron el Mar Adriático, sedientos de conquistas, con el ánimo de seguir reduciendo al Imperio, pero se encontraron con una dura resistencia dirigida por Alejo I Comneno, que los rechazó luego de años de violentos enfrentamientos.
>
> Los venecianos, en cambio, muy astutos y ya considerablemente enriquecidos por su comercio creciente con Oriente, se aprovecharon de la decadencia de la armada bizantina, de la cual imitaron los tipos de barcos y las rutas a seguir; y alimentados por los reinos latinos de Oriente, consiguieron en 1082 gracias a su habilidad diplomática, y a modo de intercambio por el servicio de sus naves en las batallas del emperador (muy poca cosa en realidad), la libertad de comerciar en todo el Imperio sin pagar tributo, lo que significó en pocos años, gran riqueza para Venecia, y pobreza cada vez más evidente para los bizantinos.
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>
> Los señores venecianos trataban mal a los bizantinos, se movían por el Imperio como si fueran sus dueños y poco a poco se llevaban todos los recursos de Bizancio para su ciudad.
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> Los venecianos tenían sus propios barrios acomodados en cada puerto y en cada isla bizantina importante, vivían en el lujo mientras los mercaderes locales, agobiados por los impuestos, no podían competir y se volvían cada vez más pobres.
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> Hubo intentos de los siguientes emperadores de tratar de sacarse el yugo económico veneciano de encima, como el de Juan II Comneno en 1126, pero la flota veneciana respondía con serios ataques que los obligaban a volver a firmar pactos deshonrosos.
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> Fue Manuel I Comneno quien se atrevió a firmar pactos con Génova (1169) y Pisa (1170) -aunque era una solución de cambiar un dueño por otro-, y a organizar una detención de todos los mercaderes venecianos, con confiscación de bienes y barcos el 12 de marzo de 1171. Venecia contestó devastando las islas de Chíos y Lesbos.
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> Estos hechos, entre otros muchos, provocaron en mayo de 1182 un levantamiento del pueblo de Constantinopla contra los latinos que allí residían, probablemente instigados por Andrónico Comneno, futuro emperador y emblema antilatino. Todos los occidentales fueron masacrados de manera espantosa. Sus bienes fueron saqueados y sus barrios fueron incendiados en un ataque de furia desmedida, producto de un sentimiento de odio alimentado a través de muchos años.
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> A partir de ese momento, la idea de tomar Constantinopla fue creciendo aún más en Occidente.
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> En 1204, la organización de la cuarta cruzada le dio una excelente excusa al dux veneciano, Enrico Dándolo (quien aparentemente habría sido víctima del ataque a los latinos en la capital bizantina en 1182, quedando ciego), para, mediante ciertos ardides, desviar la atención de la cruzada hacia Constantinopla.
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> No son los hechos de la toma de la ciudad cristiana por excelencia el objeto de este trabajo.
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> Solamente queda decir que los soldados francos y venecianos, y todos los demás cruzados, una vez en posesión de la ciudad, se dedicaron a saquearla sistemáticamente, mataron a cuanta persona se les cruzara en el camino, entraron a las iglesias, a las casas, a los palacios, y los despojaron de todo lo que tenía valor, incendiaron edificios, casas, todo lo que no les interesara mantener, transformando la más grande ciudad cristiana del mundo en una ruina, tanto que jamás pudo sobreponerse a este golpe.
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> El Imperio Latino de Oriente duró apenas 57 años, pero ese tiempo fue suficiente para robar o destruir casi todo lo que había logrado el Bizantino en casi 900 años.
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> Pero incluso esto, aunque constituyó una pérdida irreparable, no fue lo más terrible: lo más penoso fue que unos cristianos le habían asestado el golpe mortal a otros cristianos; era la misma fe la que todos llevaban dentro, los bizantinos no eran los infieles que las cruzadas debían combatir, y el crimen que se cometió con el desvío de la cuarta cruzada fue una de las páginas más lamentables y vergonzosas de la Historia.
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Viejo 10/Mar/02, 22:10
tellagorri
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Predeterminado Entre 1086 y 1246 en Hispania

La entrada de los almoravides norteafricanos, sus victorias sobre Alfonso VI (Sagrajas, 1086; Consuegrra, 1097; Uclés, 1108) y su dominio político en al-Andalus, frenaron la expansión y el hegemonismo castellano-leones tanto como la crisis del reino a la muerte de Alfonso VI, al tiempo que los reyes de Aragón y Navarra, Pedro I y Alfonso I (1104-1134) conseguían ampliar su reino en el valle medio del Ebro (conquistas de Huesca, 1096, y Zaragoza, 1118), y Ramón Berenguer III lanzaba una primera expedición contra Mallorca y conquistaba Tarragona entre 1118 y 1126.

La decadencia del poder almoravide permitió un nuevo avance cristiano pero el equilibrio político entre los reinos comenzaba a modificarse: Alfonso VII de Castilla y León (1126-1157) mantuvo el titulo de "emperador" y una hegemonía política sobre otros reyes y poderes cristianos y musulmanes basada en pactos vasalláticos, pero Navarra volvió a tener rey propio desde 1134, aunque perdió definitivamente la frontera con al-Andalus, mientras que Aragón y Cataluña se unieron bajo Ramón Berenguer IV desde 1137 y el condado de Portugal pasó a ser reino independiente desde 1139-1143.

A la muerte de Alfonso VII, León y Castilla se separaron, hasta 1230, de modo que aquella época de la reconquista estuvo protagonizada por la colaboración y la competencia entre los cinco reinos. En la gran ofensiva de los años cuarenta, Alfonso VII tomó Coria (1142), completó el dominio de la cuenca del Tajo en su sector castellano, y conquistó por unos años Baeza y Almería (1147), mientras que Alfonso I de Portugal tomaba Lisboa (1147) y Ramón Berenguer IV Tortosa, Lérida y Fraga, y establecía con Alfonso VII el tratado de Tudillén (1151) asegurando su espacio de futuras conquistas en Valencia y Denia.

En la segunda mitad del siglo XII, las combinaciones de alianzas y guerras entre los reinos cristianos y la presión creciente de los almohades -que acaban hacia 1172 con todos los poderes independientes andalusíes- frenaron parcialmente el avance conquistador y obligaron a nuevos esfuerzos de organización militar (expansión de las órdenes militares; importancia de las huestes de los concejos). Alfonso II de Aragón conquistó Teruel (1171), ayudó a Alfonso VIII de Castilla en la toma de Cuenca (1177) y en 1179 ambos firmaron el tratado de Cazorla, que delimitaba las fronteras de ambos reinos y sus zonas de expansión futura.

En 1186, Alfonso VIII fundó Plasencia frente a los almohades, que mantenían la línea del Tajo, en la actual Extremadura, y lanzaron varias ofensivas que culminan en su victoria de Alarcos (1195), muy dañina para los avances castellanos en La Mancha. La reacción cristiana tardó en llegar: en julio de 1212 Alfonso VIII, con apoyo de otros reyes peninsulares y de cruzados europeos, obtuvo una gran victoria en Las Navas de Tolosa.

Poco después se iniciaba el desmoronamiento del Imperio almohade, tanto en el Magreb como en al-Andalus, y las divisiones internas de los musulmanes facilitaban el rápido avance conquistador de los cristianos.

Portugal, después del tratado de Sabugal (1231) con Castilla y León sobre zonas de expansión, completó la conquista del Alentejo (Serpa, Moura, 1232) y la del Algarbe al Este del Guadiana (Ayamonte, 1239). Después de 1249 sólo hubo algunos reajustes fronterizos con Castilla y León que, desde 1232, había puesto bajo su protección al reino taifa de Niebla pare evitar la posible conquista por los portugueses.

En el ámbito leones, el avance prosiguió por la actual Extremadura, zona de máxima resistencia militar musulmana: Valencia de Alcántara (1221), Cáceres (1229), Mérida y Badajoz (1230), Trujillo (1232). Mientras tanto, se progresaba en la otra gran línea de avance, específicamente castellana, a partir de La Mancha y alto Guadalquivir: Alcaraz (1215), Quesada y Cazorla (1224), Baeza (1232) y Córdoba (1236).

Por entonces, desde 1230, Castilla y León habían vuelto a unirse en una misma Corona, bajo Fernando III (m. 1252), lo que aumentó su capacidad ofensiva justamente cuando desaparecían los últimos restos del poder almohade en al-Andalus.

La caída de Córdoba, que era un símbolo del pasado esplendor de al-Andalus, permitió el rápido dominio de la campiña del Guadalquivir; mucho más difícil fue la tome de Jaén (1246), conseguida por pacto, a cambio de reconocer la existencia del emirato de Granada, como vasallo de Castilla, en las zonas montañosas de la Andalucía oriental. Dos años antes, el infante Alfonso, hijo y heredero de Fernando III, había sujetado a protectorado militar el reino taifa de Murcia, y alcanzado con Jaime I de Aragón (1214-1276) el tratado de Almizra (1244), que señalaba los límites de su expansión hacia el sur: en efecto, el rey de Aragón había llevado a cabo ya la conquista de su zona de influencia; tomó Mallorca e Ibiza entre 1229 y 1235 y, en la península, ocupó entre 1232 (conquista de Morella) y 1246 (Denia) todo lo que sería el nuevo reino de Valencia, cuya capital cayó en 1238.

La culminación de las conquistas ocurrió cuando Fernando III entró en Sevilla, antigua capital andalusí de los almohades (1248). Unos años más tarde, en 1262-1263, Alfonso X (1252-1284) incorporó por completo las sierras de la baja Andalucía sujetas hasta entonces sólo a protectorado y control militar: Cádiz y Niebla (1262). La revuelta de los musulmanes mudéjares andaluces y murcianos en 1264, con apoyo del emirato de Granada, y su derrota, consumó los efectos de las conquistas anteriores: Alfonso X expulsó a casi todos los musulmanes de la Andalucía cristiana y, con ayuda de Jaime I, completó el dominio de Murcia, cosa imprescindible pare el rey aragonés tanto para asegurar su victoria sobre los mudéjares valencianos, que produjeron revueltas parciales hasta 1276, como para señalar sus pretensiones más allá de los límites fijados en Almizra: años después, Jaime II, tras una guerra con Castilla, anexionó a Valencia la parte norte del reino de Murcia en 1304.

El cambio general de circunstancias políticas y económicas y la dificultad para completar la colonización de las tierras conquistadas pusieron fin al avance de los reyes cristianos en el último tercio del siglo XIII. A ello se unió la fuerte capacidad defensiva del emirato de Granada y el apoyo que recibió de los meriníes norteafricanos entre 1275 y 1350.




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Viejo 10/Mar/02, 23:11
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Predeterminado Francia e Inglaterra entre 1189 y 1214

La herencia de Enrique II fue a parar a manos de Ricardo I (Corazón de León), hombre bien capacitado políticamente. Acompañando a Felipe Augusto y a los alemanes de Federico Barbarroja en la Tercera Cruzada, dio muestras de extraordinario talento militar.

A su regreso de Tierra Santa fue hecho prisionero por el duque Leopoldo de Austria, circunstancia aprovechada por Felipe de Francia para intentar la conquista de Normandía.

El Capeto fue hombre que aprovechó a fondo las contradicciones del mundo angevino cuya unidad sólo se mantenía gracias a la pericia de los monarcas ingleses. Ya en 1186, a la muerte de Godofredo de Bretaña y aprovechando la minoridad de su heredero Arturo, se había erigido con la guarda del ducado.

Sin embargo, la liberación de Ricardo en 1194 fue fatal para los intereses de París. El Plantagenet se dispuso a rehacer sus dominios en Francia infligiendo una terrible derrota a Felipe cerca de Freteval (1194). Por mediación pontificia, ambos rivales llegaron a suscribir una tregua durante la cual Ricardo murió delante del castillo de Chalus en una escaramuza contra un vizconde rebelde.

Sin herederos legítimos, la herencia de Ricardo fue objeto de inmediata disputa. Su hermano Juan no tuvo dificultades para controlar Inglaterra y Normandía; su anciana madre Leonor seguía como señora de Aquitania; los barones de Anjou optaron por Arturo de Bretaña.

En julio de 1202, Juan obtuvo sobre sus rivales, atizados por Felipe Augusto, un resonante triunfo en Mirabeau con prisión de Arturo incluida. Sin embargo, el monarca inglés, un ciclotímico no más cruel que cualquiera de sus contemporáneos, despilfarró su éxito en muy pocos meses. La misteriosa muerte de Arturo fue la señal para una vasta rebelión en el continente. Perdidos la mayor parte de los apoyos, Poitou, Anjou, Maine y Turena escaparon a la autoridad de Juan.

Felipe Augusto aprovechó la oportunidad para, en fulgurante campaña, invadir Normandía y entrar en Rouen el 16 de abril de 1203. En el frente Sur, la muerte de Leonor de Aquitania desató las ambiciones de Alfonso VIII de Castilla que trató de hacer efectivos los derechos al ducado de su esposa también llamada Leonor y hermana de Juan.

En 1205 el Imperio angevino estaba en ruinas. En los meses siguientes, Juan pudo rehacerse parcialmente: el arzobispo de Burdeos organizó la defensa contra los castellanos y el Plantagenet lograba recuperar algunas posiciones al suroeste del Poitou: Saintonge, Angulema y Aunis.

A lo largo de los años siguientes, las campañas en Francia se condujeron de forma más relajada. Juan lo aprovechó, sobre todo, para acometer operaciones de castigo en la frontera escocesa, en Irlanda y en Gales. Ello permitió a Londres ejercer una autoridad sobre la periferia británica como nunca hasta entonces se había logrado. Un nuevo enfrentamiento con el pontificado provocó una larga crisis que, desde 1213, llevará a una reanudación de las hostilidades.

Un intento de desembarco francés en Inglaterra con el beneplácito pontificio fracasó estrepitosamente. Juan volvió a la sumisión a la Santa Sede, pero el sistema de alianzas se había reavivado tan peligrosamente que la guerra generalizada se hacia inevitable. Autores del siglo XIII como el cronista Alberico des Trois-Fontaines o del presente como Yves Renouard, han destacado la importancia de los acontecimientos que se desarrollaron en Europa a partir de 1212.

En esta fecha los hispanocristianos obtienen la resonante victoria de Las Navas de Tolosa; en 1213 el ejercito cruzado de Simón de Montfort derrotaba a Pedro II de Aragón aliado "malgre lui" de los señores filoalbigenses del Mediodía de Francia. Muret fue un éxito militar del vencedor en el campo de batalla y un éxito espiritual de la Iglesia romana en su lucha contra la disidencia religiosa.

A la larga lo sería también de la realeza Capeto ya que le dejaría un terreno abonado para intervenir directamente en los asuntos del Midi. De efectos mucho más inmediatos para Felipe Augusto de Francia lo fue otro éxito militar: la batalla de Bouvines librada el domingo 27 de julio de 1214. Bouvines fue el desenlace del largo contencioso mantenido por la realeza Capeto con sus rivales Plantagenet y con sus entonces aliados: los condes de Flandes y Boulogne y el ocupante del trono imperial Otón IV de Brunswick.

Textos de la época redactados a mayor gloria de Felipe Augusto (poema de Guillermo el Bretón) y del presente siglo (el magistral estudio de G. Duby) han destacado la trascendencia militar y política de este acontecimiento. Desde la habilidad táctica del consejero militar del Capeto, el obispo Guerin de Senlis a la hora de distribuir las fuerzas reales, pasando por el valor militar derrochado en ambos bandos, hasta desembocar en la huida de Otón y la prisión de los condes de Flandes y Boulogne por Felipe Augusto. Bouvines suponía el mayor triunfo de los Capeto en el campo de batalla y ratificaba con creces la pequeña victoria que unos meses antes el heredero de la Corona, Luis, había obtenido en el Sur (escaramuza de La Roche-Aux-Moines) sobre un contingente inglés.

Bouvines tuvo otros efectos no menos resonantes. Para la imagen de la monarquía Capeto se creó el mito de la victoria sobre una feudalidad de fidelidades cambiantes. Y ello, gracias al concurso de las "buenas ciudades" que, con sus milicias, habían apoyado la causa del rey. Bouvines -y no es poco- había supuesto también la derrota del peligro proveniente del Este, del Imperio, por mas que Otón de Brunswick fuera a la sazón un soberano cuestionado en sus derechos por los partidarios del rey Federico de Sicilia, futuro Federico II. Pero, ante todo, Bouvines había hecho abortar los intentos de los Plantagenet por recuperar las posiciones perdidas años atrás.

A Juan Sin Tierra no le quedaba en el continente más que algunos restos de la vieja y amplia AQUITANIA. Los territorios del norte de Francia entraban en la órbita Capeto. La relación de fuerzas experimentaba una trascendental inversión: desde 1213 el litoral meridional de Inglaterra se hacía vulnerable a los propósitos expansionistas de París.

Felipe Augusto era, así, algo más que el "muñidor de tierras" o el "arquitecto del Estado nacional francés". Una visión muy esquemática ha presentado la historia de Inglaterra y Francia tras Bouvines como la de dos países que iniciaron dos trayectorias políticas distintas.

Inglaterra se habría encaminado por la senda de un protoconstitucionalismo. Francia se habría erigido en una especie de monarquía carismática. De hecho, la estructura de ambos países -y la de los demás del Occidente- presentaba abundantes rasgos comunes: los dos eran monarquías feudales con ciertos elementos calificables de suprafeudales. Dos referencias siguen siendo obligadas para los historiadores: la Carta Magna en Inglaterra y el gobierno de Luis IX en Francia.




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