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Opinión del catedrático MIKEL BUESA :
Al constituir un nuevo Estado, el País Vasco tendría que asumir el coste de ejercer las competencias en materia judicial, de regulación monetaria, de representación internacional y de protección social, pues, en todos estos ámbitos, el proyecto de Ibarreche aspira a ejercer su dominio y sólo deja fuera de él a la defensa, aunque ello no excluya que la Ertzaintza acabe desempeñando funciones de seguridad. Ese COSTE, debido a que desaparecería la actual transferencia neta de recursos que vierte el Estado sobre Euskadi, tendría que ser financiado con mayores impuestos y cotizaciones sociales, disminuyendo así la renta disponible de los vascos y su nivel de bienestar. Las CONSECUENCIAS de todo esto para la economía del País Vasco serían DEVASTADORAS. La reducción del empleo haría subir la tasa de paro hasta niveles que duplicarían sobradamente el actual y podrían llegar a situarse en más de la cuarta parte de la población activa. Por tanto, las oportunidades de trabajo serían aún menores que las actuales. Conviene recordar a este respecto que, debido a que en el País Vasco se crea poco empleo, durante las dos últimas décadas se ha registrado un saldo migratorio negativo de alrededor de cuatro mil personas al año. De ellas, siete de cada diez están en edad activa y se han ido para buscar oportunidades de rehacer su vida en otras regiones de España. Con la secesión este saldo acabará multiplicándose; y no sería sorprendente que, en un tiempo relativamente corto, un CUARTO DE MILLÓN DE VASCOS tuvieran que abandonar su lugar de origen para poder sobrevivir. El papel que se le reserva a España en el proyecto de Estatuto que lidera Ibarreche, es precisamente ese: Euskadi se define en la práctica como un Estado independiente cuya inserción en Europa se realiza a través de España, aunque sin ninguna posibilidad de que el Gobierno o las demás instituciones estatales españolas puedan intervenir en la relación correspondiente. Y así, el País Vasco estaría directamente representado en el Consejo de Ministros, tendría voto en la gestión de los fondos europeos, accedería sin mediación alguna al Tribunal Europeo de Justicia y elegiría sus propios diputados en el Parlamento de Estrasburgo. La Constitución se vería así modificada, por la vía de los hechos, para dar solución al conflicto planteado por el nacionalismo vasco. Y tal modificación, de seguirse la técnica Ibarreche, nada tendría que ver con los procedimientos establecidos, sino más bien con los CAMBALACHES políticos que pudieran acordarse al margen de las instituciones. Por ello, el verdadero precio de la secesión de Euskadi no será sólo el que razonablemente podemos calcular los economistas con nuestro instrumental analítico, bajo la hipótesis de que todos los acontecimientos discurren pacíficamente, pues a ese precio se añadirá sin duda el de una desolación que hoy ni tan siquiera visualizamos. |
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#2
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El Catedrático de Ciencia Política FRANCISCO LLERA dice :
Es la última ocurrencia de un peligroso visionario populista, que trata de esquivar a la sociedad vasca real y a las reglas democráticas del pluralismo constitucional. Apelar a un imaginario Pueblo Vasco neolítico o a un inventado sujeto político vasco preexistente y titular de unos derechos históricos, interpretados unilateralmente y reencarnación de manipulados privilegios tradicionalistas, denota el fracaso político y la IMPOTENCIA ideológica de un ideario político, el nacionalista, incapaz de adaptarse a las condiciones históricas y que sabe que solo puede alcanzar sus objetivos, absurdos y anacrónicos, mediante la imposición autoritaria y la instrumentalización de la perversión de las voluntades y los principios que ocasiona la propia violencia nacionalista. Este VISIONARIO se asomará cariacontecido al chiringuito audiovisual al servicio de su régimen,llenándose la boca de jaculatorias y lugares comunes de condena universal de la violencia, solidaridad abstracta y ritual con las víctimas, apelaciones al diálogo-monólogo o falsas propuestas de pacto-trágala. Al mismo tiempo, tratará de NARCOTIZAR a los muchos ingenuos que aún quedan con su machacona lista de agravios, que solo denotan su escaso apego al pluralismo y a la crítica democrática. Pero, sobre todo, él, su partido y la coalición que apoya sus aventuras, seguirán deslegitimando todas las instituciones democráticas (incluidos los partidos políticos representativos) que NO CONTROLAN para abonar el terreno más cutre del populismo, que tanto gusta a las vanguardias autoritarias y, sobre todo, a los violentos. Por eso, este visionario ha fraguado su ocurrencia adornado o alentado por el mal leído y frustrado pedigrí, dudosamente democrático, de trostkistas y maoistas reciclados, así como algún que otro frívolo y vergonzante representante de la más rancia aristocracia vasca con pretensiones populeras, que le han acompañado en su «eating tank». ¡ Qué se puede esperar de semejante CONJUNCIÓN DE NECIOS y COBARDES agradecidos ! Tienen prisa, porque intuyen y temen que se les acaba el tiempo o el chollo del engaño y la instrumentalización interesada del poder democrático. Acostumbrados al uso del engaño y las maniobras de distracción o provocación, no es descartable que estemos ante un experimento y que, por lo tanto, éste sea uno de los, al menos, cinco escenarios con los que nos amenazan, incluida la convocatoria inmediata de elecciones plebiscitarias, que sustituyan al prometido referendum, para alcanzar la mayoría que no tienen aprovechándose políticamente de su tan denostada ilegalización de Batasuna. Todo depende de cómo nos vean reaccionar a su provocación y cuál sea el pulso de la sociedad vasca. > Tellagorri ha escrito: > Opinión del catedrático MIKEL BUESA : > > Al constituir un nuevo Estado, el País Vasco tendría que asumir el coste de ejercer las competencias en materia judicial, de regulación monetaria, de representación internacional y de protección social, pues, en todos estos ámbitos, el proyecto de Ibarreche aspira a ejercer su dominio y sólo deja fuera de él a la defensa, aunque ello no excluya que la Ertzaintza acabe desempeñando funciones de seguridad. > Ese COSTE, debido a que desaparecería la actual transferencia neta de recursos que vierte el Estado sobre Euskadi, tendría que ser financiado con mayores impuestos y cotizaciones sociales, disminuyendo así la renta disponible de los vascos y su nivel de bienestar. > > Las CONSECUENCIAS de todo esto para la economía del País Vasco serían DEVASTADORAS. La reducción del empleo haría subir la tasa de paro hasta niveles que duplicarían sobradamente el actual y podrían llegar a situarse en más de la cuarta parte de la población activa. > Por tanto, las oportunidades de trabajo serían aún menores que las actuales. Conviene recordar a este respecto que, debido a que en el País Vasco se crea poco empleo, durante las dos últimas décadas se ha registrado un saldo migratorio negativo de alrededor de cuatro mil personas al año. > > De ellas, siete de cada diez están en edad activa y se han ido para buscar oportunidades de rehacer su vida en otras regiones de España. Con la secesión este saldo acabará multiplicándose; y no sería sorprendente que, en un tiempo relativamente corto, un CUARTO DE MILLÓN DE VASCOS tuvieran que abandonar su lugar de origen para poder sobrevivir. > > El papel que se le reserva a España en el proyecto de Estatuto que lidera Ibarreche, es precisamente ese: Euskadi se define en la práctica como un Estado independiente cuya inserción en Europa se realiza a través de España, aunque sin ninguna posibilidad de que el Gobierno o las demás instituciones estatales españolas puedan intervenir en la relación correspondiente. > Y así, el País Vasco estaría directamente representado en el Consejo de Ministros, tendría voto en la gestión de los fondos europeos, accedería sin mediación alguna al Tribunal Europeo de Justicia y elegiría sus propios diputados en el Parlamento de Estrasburgo. > > La Constitución se vería así modificada, por la vía de los hechos, para dar solución al conflicto planteado por el nacionalismo vasco. Y tal modificación, de seguirse la técnica Ibarreche, nada tendría que ver con los procedimientos establecidos, sino más bien con los CAMBALACHES políticos que pudieran acordarse al margen de las instituciones. > > Por ello, el verdadero precio de la secesión de Euskadi no será sólo el que razonablemente podemos calcular los economistas con nuestro instrumental analítico, bajo la hipótesis de que todos los acontecimientos discurren pacíficamente, pues a ese precio se añadirá sin duda el de una desolación que hoy ni tan siquiera visualizamos. > > |
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#3
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Ibarretxe aprendió en algún lugar que allá en la Edad Media los señoríos vascos se asociaban o se aliaban entre sí y con terceros según su propia voluntad.
Y quiere traspasar al siglo XXI aquella experiencia. En alguna ikastola o euskaltegi le han dicho que los VELEZ DE GUEVARA y los GAMBOA eran señores independientes, en vez de que eran señores feudales del siglo XIII dedicados a robarse rebaños y ganados los unos a los otros, y que todo terminaba cuando el REY DE CASTILLA venía a poner orden, ahorcando a unos cuantos de ellos. > Zirauqui ha escrito: > El Catedrático de Ciencia Política FRANCISCO LLERA dice : > > Es la última ocurrencia de un peligroso visionario populista, que trata de esquivar a la sociedad vasca real y a las reglas democráticas del pluralismo constitucional. > > Apelar a un imaginario Pueblo Vasco neolítico o a un inventado sujeto político vasco preexistente y titular de unos derechos históricos, interpretados unilateralmente y reencarnación de manipulados privilegios tradicionalistas, denota el fracaso político y la IMPOTENCIA ideológica de un ideario político, el nacionalista, incapaz de adaptarse a las condiciones históricas y que sabe que solo puede alcanzar sus objetivos, absurdos y anacrónicos, mediante la imposición autoritaria y la instrumentalización de la perversión de las voluntades y los principios que ocasiona la propia violencia nacionalista. > > Este VISIONARIO se asomará cariacontecido al chiringuito audiovisual al servicio de su régimen,llenándose la boca de jaculatorias y lugares comunes de condena universal de la violencia, solidaridad abstracta y ritual con las víctimas, apelaciones al diálogo-monólogo o falsas propuestas de pacto-trágala. > > Al mismo tiempo, tratará de NARCOTIZAR a los muchos ingenuos que aún quedan con su machacona lista de agravios, que solo denotan su escaso apego al pluralismo y a la crítica democrática. > > Pero, sobre todo, él, su partido y la coalición que apoya sus aventuras, seguirán deslegitimando todas las instituciones democráticas (incluidos los partidos políticos representativos) que NO CONTROLAN para abonar el terreno más cutre del populismo, que tanto gusta a las vanguardias autoritarias y, sobre todo, a los violentos. > > Por eso, este visionario ha fraguado su ocurrencia adornado o alentado por el mal leído y frustrado pedigrí, dudosamente democrático, de trostkistas y maoistas reciclados, así como algún que otro frívolo y vergonzante representante de la más rancia aristocracia vasca con pretensiones populeras, que le han acompañado en su «eating tank». ¡ > > Qué se puede esperar de semejante CONJUNCIÓN DE NECIOS y COBARDES agradecidos ! > > Tienen prisa, porque intuyen y temen que se les acaba el tiempo o el chollo del engaño y la instrumentalización interesada del poder democrático. > > Acostumbrados al uso del engaño y las maniobras de distracción o provocación, no es descartable que estemos ante un experimento y que, por lo tanto, éste sea uno de los, al menos, cinco escenarios con los que nos amenazan, incluida la convocatoria inmediata de elecciones plebiscitarias, que sustituyan al prometido referendum, para alcanzar la mayoría que no tienen aprovechándose políticamente de su tan denostada ilegalización de Batasuna. > Todo depende de cómo nos vean reaccionar a su provocación y cuál sea el pulso de la sociedad vasca. > > > > > > > > > > > >> Tellagorri ha escrito: >> Opinión del catedrático MIKEL BUESA : >> >> Al constituir un nuevo Estado, el País Vasco tendría que asumir el coste de ejercer las competencias en materia judicial, de regulación monetaria, de representación internacional y de protección social, pues, en todos estos ámbitos, el proyecto de Ibarreche aspira a ejercer su dominio y sólo deja fuera de él a la defensa, aunque ello no excluya que la Ertzaintza acabe desempeñando funciones de seguridad. >> Ese COSTE, debido a que desaparecería la actual transferencia neta de recursos que vierte el Estado sobre Euskadi, tendría que ser financiado con mayores impuestos y cotizaciones sociales, disminuyendo así la renta disponible de los vascos y su nivel de bienestar. >> >> Las CONSECUENCIAS de todo esto para la economía del País Vasco serían DEVASTADORAS. La reducción del empleo haría subir la tasa de paro hasta niveles que duplicarían sobradamente el actual y podrían llegar a situarse en más de la cuarta parte de la población activa. >> Por tanto, las oportunidades de trabajo serían aún menores que las actuales. Conviene recordar a este respecto que, debido a que en el País Vasco se crea poco empleo, durante las dos últimas décadas se ha registrado un saldo migratorio negativo de alrededor de cuatro mil personas al año. >> >> De ellas, siete de cada diez están en edad activa y se han ido para buscar oportunidades de rehacer su vida en otras regiones de España. Con la secesión este saldo acabará multiplicándose; y no sería sorprendente que, en un tiempo relativamente corto, un CUARTO DE MILLÓN DE VASCOS tuvieran que abandonar su lugar de origen para poder sobrevivir. >> >> El papel que se le reserva a España en el proyecto de Estatuto que lidera Ibarreche, es precisamente ese: Euskadi se define en la práctica como un Estado independiente cuya inserción en Europa se realiza a través de España, aunque sin ninguna posibilidad de que el Gobierno o las demás instituciones estatales españolas puedan intervenir en la relación correspondiente. >> Y así, el País Vasco estaría directamente representado en el Consejo de Ministros, tendría voto en la gestión de los fondos europeos, accedería sin mediación alguna al Tribunal Europeo de Justicia y elegiría sus propios diputados en el Parlamento de Estrasburgo. >> >> La Constitución se vería así modificada, por la vía de los hechos, para dar solución al conflicto planteado por el nacionalismo vasco. Y tal modificación, de seguirse la técnica Ibarreche, nada tendría que ver con los procedimientos establecidos, sino más bien con los CAMBALACHES políticos que pudieran acordarse al margen de las instituciones. >> >> Por ello, el verdadero precio de la secesión de Euskadi no será sólo el que razonablemente podemos calcular los economistas con nuestro instrumental analítico, bajo la hipótesis de que todos los acontecimientos discurren pacíficamente, pues a ese precio se añadirá sin duda el de una desolación que hoy ni tan siquiera visualizamos. >> >> |
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#4
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Recordad que el domingo salía lo de Kazallus, y decía que lo había leído y que estaba bien.
No sé si sabreís que este engendro es o era, agarraos, profesor de DERECHO CONSTITUCIONAL en Deusto. Tengo curiosidad por saber cómo suspendía o aprobaba a la gente, viendo esa tontería inconsistente de pseudoestatuto que él aprueba. > Tellagorri ha escrito: > Opinión del catedrático MIKEL BUESA : > > Al constituir un nuevo Estado, el País Vasco tendría que asumir el coste de ejercer las competencias en materia judicial, de regulación monetaria, de representación internacional y de protección social, pues, en todos estos ámbitos, el proyecto de Ibarreche aspira a ejercer su dominio y sólo deja fuera de él a la defensa, aunque ello no excluya que la Ertzaintza acabe desempeñando funciones de seguridad. > Ese COSTE, debido a que desaparecería la actual transferencia neta de recursos que vierte el Estado sobre Euskadi, tendría que ser financiado con mayores impuestos y cotizaciones sociales, disminuyendo así la renta disponible de los vascos y su nivel de bienestar. > > Las CONSECUENCIAS de todo esto para la economía del País Vasco serían DEVASTADORAS. La reducción del empleo haría subir la tasa de paro hasta niveles que duplicarían sobradamente el actual y podrían llegar a situarse en más de la cuarta parte de la población activa. > Por tanto, las oportunidades de trabajo serían aún menores que las actuales. Conviene recordar a este respecto que, debido a que en el País Vasco se crea poco empleo, durante las dos últimas décadas se ha registrado un saldo migratorio negativo de alrededor de cuatro mil personas al año. > > De ellas, siete de cada diez están en edad activa y se han ido para buscar oportunidades de rehacer su vida en otras regiones de España. Con la secesión este saldo acabará multiplicándose; y no sería sorprendente que, en un tiempo relativamente corto, un CUARTO DE MILLÓN DE VASCOS tuvieran que abandonar su lugar de origen para poder sobrevivir. > > El papel que se le reserva a España en el proyecto de Estatuto que lidera Ibarreche, es precisamente ese: Euskadi se define en la práctica como un Estado independiente cuya inserción en Europa se realiza a través de España, aunque sin ninguna posibilidad de que el Gobierno o las demás instituciones estatales españolas puedan intervenir en la relación correspondiente. > Y así, el País Vasco estaría directamente representado en el Consejo de Ministros, tendría voto en la gestión de los fondos europeos, accedería sin mediación alguna al Tribunal Europeo de Justicia y elegiría sus propios diputados en el Parlamento de Estrasburgo. > > La Constitución se vería así modificada, por la vía de los hechos, para dar solución al conflicto planteado por el nacionalismo vasco. Y tal modificación, de seguirse la técnica Ibarreche, nada tendría que ver con los procedimientos establecidos, sino más bien con los CAMBALACHES políticos que pudieran acordarse al margen de las instituciones. > > Por ello, el verdadero precio de la secesión de Euskadi no será sólo el que razonablemente podemos calcular los economistas con nuestro instrumental analítico, bajo la hipótesis de que todos los acontecimientos discurren pacíficamente, pues a ese precio se añadirá sin duda el de una desolación que hoy ni tan siquiera visualizamos. > > |
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#5
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Quienes aceptamos con naturalidad la ley de la gravedad podemos ser tildados por los mononeurona de defender el pensamiento único.
Ellos , que son muy creativos,sobre todo al salir de la herriko taberna y del BATZOKI, tienen varias tesis absolutamente infundadas para oponerse a la ley de la gravedad. Todas ellas se resumen en una única conclusión : Arzalluz aurrerá ! Y les vale, por supuesto. La confusión está servida. la claridad de ideas, el análisis y el pensamiento lógico, al no estar a su alcance y ser contraproducente para la continuada ingesta de sólidos , líquidos y gaseosas adquiridas mediante actividades delictivas, no interesan. Es mejor la confusión, el equívoco, la banalización, el tú tambien y el qué mas da, para seguir ordeñando sin contemplaciones a los que sea preciso y seguir acumulando poder y pasta gansa para el día de mañana. > BeltrandeBonlieu ha escrito: > Recordad que el domingo salía lo de Kazallus, y decía que lo había leído y que estaba bien. > No sé si sabreís que este engendro es o era, agarraos, profesor de DERECHO CONSTITUCIONAL en Deusto. Tengo curiosidad por saber cómo suspendía o aprobaba a la gente, viendo esa tontería inconsistente de pseudoestatuto que él aprueba. > > > >> Tellagorri ha escrito: >> Opinión del catedrático MIKEL BUESA : >> >> Al constituir un nuevo Estado, el País Vasco tendría que asumir el coste de ejercer las competencias en materia judicial, de regulación monetaria, de representación internacional y de protección social, pues, en todos estos ámbitos, el proyecto de Ibarreche aspira a ejercer su dominio y sólo deja fuera de él a la defensa, aunque ello no excluya que la Ertzaintza acabe desempeñando funciones de seguridad. >> Ese COSTE, debido a que desaparecería la actual transferencia neta de recursos que vierte el Estado sobre Euskadi, tendría que ser financiado con mayores impuestos y cotizaciones sociales, disminuyendo así la renta disponible de los vascos y su nivel de bienestar. >> >> Las CONSECUENCIAS de todo esto para la economía del País Vasco serían DEVASTADORAS. La reducción del empleo haría subir la tasa de paro hasta niveles que duplicarían sobradamente el actual y podrían llegar a situarse en más de la cuarta parte de la población activa. >> Por tanto, las oportunidades de trabajo serían aún menores que las actuales. Conviene recordar a este respecto que, debido a que en el País Vasco se crea poco empleo, durante las dos últimas décadas se ha registrado un saldo migratorio negativo de alrededor de cuatro mil personas al año. >> >> De ellas, siete de cada diez están en edad activa y se han ido para buscar oportunidades de rehacer su vida en otras regiones de España. Con la secesión este saldo acabará multiplicándose; y no sería sorprendente que, en un tiempo relativamente corto, un CUARTO DE MILLÓN DE VASCOS tuvieran que abandonar su lugar de origen para poder sobrevivir. >> >> El papel que se le reserva a España en el proyecto de Estatuto que lidera Ibarreche, es precisamente ese: Euskadi se define en la práctica como un Estado independiente cuya inserción en Europa se realiza a través de España, aunque sin ninguna posibilidad de que el Gobierno o las demás instituciones estatales españolas puedan intervenir en la relación correspondiente. >> Y así, el País Vasco estaría directamente representado en el Consejo de Ministros, tendría voto en la gestión de los fondos europeos, accedería sin mediación alguna al Tribunal Europeo de Justicia y elegiría sus propios diputados en el Parlamento de Estrasburgo. >> >> La Constitución se vería así modificada, por la vía de los hechos, para dar solución al conflicto planteado por el nacionalismo vasco. Y tal modificación, de seguirse la técnica Ibarreche, nada tendría que ver con los procedimientos establecidos, sino más bien con los CAMBALACHES políticos que pudieran acordarse al margen de las instituciones. >> >> Por ello, el verdadero precio de la secesión de Euskadi no será sólo el que razonablemente podemos calcular los economistas con nuestro instrumental analítico, bajo la hipótesis de que todos los acontecimientos discurren pacíficamente, pues a ese precio se añadirá sin duda el de una desolación que hoy ni tan siquiera visualizamos. >> >> |
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Hay quien acusa ( y con razón ) al PNV de ser connivente con el terrorismo. Para confundir al personal, la sección lela del PNV ,dotada con mayor cara dura, léase Balza e Imaz, dicen ahora que con ETA no cabe el diálogo, que solo es eficaz la acción policial.
Que nadie piense que van en serio. Solo pretenden confundir, ya que el PNV está en permanente diálogo con ETA. El perista y su chorizo siempre están en contacto. > EnnecoArista ha escrito: > Quienes aceptamos con naturalidad la ley de la gravedad podemos ser tildados por los mononeurona de defender el pensamiento único. > Ellos , que son muy creativos,sobre todo al salir de la herriko taberna y del BATZOKI, tienen varias tesis absolutamente infundadas para oponerse a la ley de la gravedad. > Todas ellas se resumen en una única conclusión : Arzalluz aurrerá ! Y les vale, por supuesto. > > La confusión está servida. la claridad de ideas, el análisis y el pensamiento lógico, al no estar a su alcance y ser contraproducente para la continuada ingesta de sólidos , líquidos y gaseosas adquiridas mediante actividades delictivas, no interesan. > > Es mejor la confusión, el equívoco, la banalización, el tú tambien y el qué mas da, para seguir ordeñando sin contemplaciones a los que sea preciso y seguir acumulando poder y pasta gansa para el día de mañana. > > > > > > >> BeltrandeBonlieu ha escrito: >> Recordad que el domingo salía lo de Kazallus, y decía que lo había leído y que estaba bien. >> No sé si sabreís que este engendro es o era, agarraos, profesor de DERECHO CONSTITUCIONAL en Deusto. Tengo curiosidad por saber cómo suspendía o aprobaba a la gente, viendo esa tontería inconsistente de pseudoestatuto que él aprueba. >> >> >> >>> Tellagorri ha escrito: >>> Opinión del catedrático MIKEL BUESA : >>> >>> Al constituir un nuevo Estado, el País Vasco tendría que asumir el coste de ejercer las competencias en materia judicial, de regulación monetaria, de representación internacional y de protección social, pues, en todos estos ámbitos, el proyecto de Ibarreche aspira a ejercer su dominio y sólo deja fuera de él a la defensa, aunque ello no excluya que la Ertzaintza acabe desempeñando funciones de seguridad. >>> Ese COSTE, debido a que desaparecería la actual transferencia neta de recursos que vierte el Estado sobre Euskadi, tendría que ser financiado con mayores impuestos y cotizaciones sociales, disminuyendo así la renta disponible de los vascos y su nivel de bienestar. >>> >>> Las CONSECUENCIAS de todo esto para la economía del País Vasco serían DEVASTADORAS. La reducción del empleo haría subir la tasa de paro hasta niveles que duplicarían sobradamente el actual y podrían llegar a situarse en más de la cuarta parte de la población activa. >>> Por tanto, las oportunidades de trabajo serían aún menores que las actuales. Conviene recordar a este respecto que, debido a que en el País Vasco se crea poco empleo, durante las dos últimas décadas se ha registrado un saldo migratorio negativo de alrededor de cuatro mil personas al año. >>> >>> De ellas, siete de cada diez están en edad activa y se han ido para buscar oportunidades de rehacer su vida en otras regiones de España. Con la secesión este saldo acabará multiplicándose; y no sería sorprendente que, en un tiempo relativamente corto, un CUARTO DE MILLÓN DE VASCOS tuvieran que abandonar su lugar de origen para poder sobrevivir. >>> >>> El papel que se le reserva a España en el proyecto de Estatuto que lidera Ibarreche, es precisamente ese: Euskadi se define en la práctica como un Estado independiente cuya inserción en Europa se realiza a través de España, aunque sin ninguna posibilidad de que el Gobierno o las demás instituciones estatales españolas puedan intervenir en la relación correspondiente. >>> Y así, el País Vasco estaría directamente representado en el Consejo de Ministros, tendría voto en la gestión de los fondos europeos, accedería sin mediación alguna al Tribunal Europeo de Justicia y elegiría sus propios diputados en el Parlamento de Estrasburgo. >>> >>> La Constitución se vería así modificada, por la vía de los hechos, para dar solución al conflicto planteado por el nacionalismo vasco. Y tal modificación, de seguirse la técnica Ibarreche, nada tendría que ver con los procedimientos establecidos, sino más bien con los CAMBALACHES políticos que pudieran acordarse al margen de las instituciones. >>> >>> Por ello, el verdadero precio de la secesión de Euskadi no será sólo el que razonablemente podemos calcular los economistas con nuestro instrumental analítico, bajo la hipótesis de que todos los acontecimientos discurren pacíficamente, pues a ese precio se añadirá sin duda el de una desolación que hoy ni tan siquiera visualizamos. >>> >>> |