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#1
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El leonés Valle del Silencio, también llamado la Tebaida Berciana, sirvió de refugio a muchas creencias e inquietudes espirituales, los pueblos celtas y sus divinidades se retiraron a estas peñas y bosques, cuando la tolerancia de los romanos se convirtió en intolerancia al aceptar éstos la nueva religión salida de Judea, e instituirla como credo único y oficial del Imperio. Luego vinieron las invasiones bárbaras, y aquí se acomodaron otra vez los perseguidos, pues los dirigentes godos mandaban cambiar de tendencia dogmática como se cambiaban de casco: que si católicos, que si arrianos, que otra vez católicos. Y en cada cambio, esencia del nuevo credo, había que perseguir y exterminar a quienes llevasen la contraria. Por último, y quizá como justicia poética, vinieron otros creyentes, rama salida del mismo tronco de Judea. Los musulmanes, que empujaron a celto-romanos y godo-romanos a los rincones más escondidos de las montañas. Este refugio fue utilizado durante varios siglos, pues el proceso había sido largo. En las cuevas y bosques, el pensamiento religioso de los diferentes grupos no se mantuvo aislado, interrelacionaron unos con otros, tuvo lugar un sincretismo, y hubo "préstamo" de ritos, creencias y prácticas. |
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#2
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Al final, la mayoría de sacerdotes y sacerdotidas de la Antigua Religión, acabaron integrados en la nueva. En estos apartados lugares, alejados de los centros de ortodoxia teológica, en contacto con el pueblo y su fe sencilla, muchos de ellos acabaron practicando una mezcla peculiar de religión.
Bajo la capa de eremitismo, se acomodaron muchas de las creencias naturalistas ancestrales, así al nuevo dios y sus "adjuntos" se acabaron atribuyendo cualidades de los espíritus de la Madre Naturaleza. Tan descarado era el sincretismo de aquellas almas libres, que la Iglesia optó por reunirlos en comunidades monásticas, que serían más facilmente controlables. Nacen así los cenobios, para cercar dentro de un dogma y unas prácticas comunes, el libre pensamiento de aquellos ermitaños "semi salvajes" -espiritualmente hablando-. Los eremitas sospechosos de elucubrar demasiado, son convertidos en santos, las tradiciones y ritos ancestrales que practican, se convierten en prodigiosos milagros. Destacan san Fructuoso, san Valerio, san Genadio, san Froilán, san Osmundo, que mandan callar a los ríos y les ordenan cambiar de curso, que luchan con dragones serpentarios, que andan en compañía de unicornios, que dominan las fuerzas naturales... Como hacían druidas y druidesas. Uno de los cenobios más famosos estaba en Peñalba de Santiago, al fondo del valle, donde nace el río Oza. En el s.VII san Fructuoso levantó el primer edificio, san Valerio lo amplió, y en 895 san Genadio lo restauró. El actual templo de Santiago, es obra del 937. A su alrededor se desarrolló en monasterio, a cuya sombra creció el pequeño pueblo que hoy amuralla el edificio religioso. |
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#3
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Se trata pues de un edificio visigodo-mozárabe, en el que confluyen una serie de elementos de diferentes procedencias. Visigodas por un lado, con toques romano-bizantinos, más aires mozárabe-musulmanes, sin olvidar una pizca de recuerdos célticos.
Lo más curioso es su doble ábside, uno al este y otro al oeste, característica visigoda que pasará al románico centroeuropeo, aunque aquí desaparezca. (La espadaña es añadido del s.XVI, extrañamente no la pegaron al muro del ábside oeste). Lo mozárabe, recuerda aquí la arquitectura palaciega -"aúlica" que diría un redicho-, de Medina Azahara en al-Andalus, los arcos de herradura pueden ser derivación visigoda, pero el alfiz es propiamente musulmán. Los mozárabes, íbero-romano-visigodos, pasados por el tamiz oriental musulmán, adquieren una sensibilidad refinada, una sensualidad artística, que traspasan a las austeras edificaciones del norte cristiano. |
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#4
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La portada norte, más sencilla que la principal, al sur, no deja de tener cierta grandiosa dignidad. Posiblemente, daría paso a las dependencias monacales. En su jamba izquierda, se grabó una larga inscripción, funeraria en 1132, referida a cierto abad Esteban, de procedencia franca, que fue muy querido por la comunidad.
Los vanos del templo son escasos y más recuerdan aspilleras de fortaleza que ventanas, este del ábside este, como el resto, se articula a base de un sillar superior en el que se ha tallado el arco.
El vano de la capilla sur, está algo más elaborado dentro de su simpleza, al arquillo tiene tendencia a la herradura y se rodea de alfiz. En el sillar hay inscritos símbolos de carácter apotropaico. |
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#5
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El único vano "de calidad", es el situado en el ábside oeste, con una elaborada celosía de piedra calada, que recuerda las de los edificios prerrománicos asturianos. Su misión era proporcionar luz, a la estancia utilizada como panteón del venerable y milagroso san Genadio. Por desgracia se encuentra bastante destrozada. El punto céltico, lo ponen los grandes modillones. A base de círculos solares, rosetás celestes, y poliskeles símbolo de las energías cósmico-terrestres, del poder telúrico de la Madre Naturaleza personificado por los pueblos celtas en las "wouivres", serpientes del aire y del agua. Los poliskeles, símbolo ancestral antiquísimo que aparece en numerosas culturas, pasarán al románico cuando el poder y energía de la Madre Naturaleza se identifique con el "poder y energía" del nuevo dios.
Un solo elemento plenamente románico hay en este templo tan singular, es el lucillo funerario adosado al muro norte. Dicha estructura, a base de dos arcos, apea sobre tres columnas de capiteles vegetales muy primitivos. Es la única licencia constructiva que se permitieron los monjes medievales del lugar. ¿Que veneración reverente sentían por este templo, que les impidió "adulterarlo" con añadidos y reformas? ¿Tanto era el poder evocador de san Genadio y sus hermanos, para mantener el edificio en su forma y simbólica originales? Desde luego, quien haya visitado el lugar concluirá que aquí hay una magia natural, un encanto latente, una contagiosa serenidad. Quien visite el lugar, sea cual sea su fe, e incluso si no la tuviere, reconocerá que aquí alienta el Espíritu... Salud y fraternidad. |
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#6
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Realmente impresionantes,las fotos y lo que reflejan.El relato histórico me ha gustado mucho.Verdaderamente,transmiten las imágenes una fuerza silenciosa y simple,que en directo ha de ser una delicia.Gracias por compartir tanta belleza.
Saludos.
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HABITANTES DE LA NADA-Blog |
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#7
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Sin palabras Alkaest, sin palabras.
Estoy mudo y lleno de melancolicos pensamientos...... Grácias.
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Picando piedra pa ná |