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  #1  
Viejo 28/Apr/05, 17:05
sectacamino
Miembro
 
Fecha de ingreso: 19/Sep/05
Mensajes: 42
Predeterminado ...La verdad del Camino Neocatecumenal

La verdad del Camino Neocatecumenal es que estáis al servicio de los que os quieres manipular para conseguir sus objetivos, que no son pocos, dinero, bienes, afán de superioridad, etc... y de postres SE CREEN LOS HERMANOS MAYORES DE DIOS.

LA CEGUERA NO TIENE CURA, LA ESTUPIDEZ SI. HERMANOS AÚN ESTÁIS A TIEMPO, ¡¡¡ABRIR LOS OJOS Y VER EN QUÉ SECTA ESTÁIS METIDOS, SALID LOS QUE AUN OS QUEDA UN POCO DE LUZ A LO LEJOS, DESPUÉS SERÁ MÁS DIFÍCIL SALIR, OS CARGARÉIS DE HIJOS Y NECESITARÉIS DE LA COMUNIDAD COMO POSIBLE MANO DE SOCORRO COMO SALIDA AL LÍO QUE OS HABRÉIS METIDO, OTROS ENCONTRARES LA FORMA DE JODER AL OTRO DENTRO DE LA COMUNIDAD CON EL CONSIGUIENTE GUSTILLO QUE OS IRÁ ATANDO A ESA ENORME MENTIRA DE "AMOR FRATERNO" O "AMOR AL OTRO COMO LLAMÁIS A LOS LIOS Y PELEAS QUE MONTÁIS EN LA COMUNIDAD"
Responder citando mensaje
  #2  
Viejo 2/Jun/05, 21:09
rodrigoavila
Novato
 
Fecha de ingreso: 19/Sep/05
Mensajes: 14
Predeterminado Re: ...La verdad del Camino Neocatecumenal

Estimado Sectacamino:
Permite que te indique que estas equivocado en tu apreciación.
El concepto de secta surge en el ámbito religioso-eclesial, pero recientemente se ha ampliado también a una dimensión político-social. Por eso, está perdiendo su precisión científica y su carácter inequívoco. En el lenguaje común se usa cada vez más como un eslogan para señalar a ciertos grupos que se considera peligrosos, porque transgreden valores fundamentales de la sociedad democrática liberal. Por lo general hoy se suelen considerar como signos distintivos de una secta: la formación de grupos selectos que se apartan del ambiente social y con frecuencia se oponen a él; y la creación de formas alternativas de vida que a menudo llevan a extremos lejanos a la realidad y a exageraciones malsanas. Como características internas de una secta, además del intento de conservar una meta o un ídolo espiritual opuesto a lo convencional, se suelen citar: el rechazo de valores fundamentales hoy, como la libertad personal y la tolerancia, así como una búsqueda, a veces militante, de las actitudes opuestas, un estilo de vida totalitario; la supresión de la conciencia de los miembros; la exclusión de los que están fuera del grupo; y cierta tendencia a controlar la sociedad o algunos de sus sectores. A un grupo, en el que se manifiestan algunas de estas características, se le suele llamar secta.

En el lenguaje religioso, que es el más adecuado (y, por ello, el más preciso) para tratar el problema, una secta es un grupo que se ha separado de las grandes Iglesias, de las Iglesias populares. A menudo las sectas conservan algunos valores, ideas religiosas o formas de vida de las comunidades eclesiales fundamentales, pero los absolutizan, aíslan y realizan en una vida comunitaria rígidamente separada de la unidad originaria y orientada a la conservación y la protección de sí misma. He aquí algunos signos distintivos, vinculados con estos datos fundamentales: ideas religiosas desequilibradas (por ejemplo, la inminencia del fin del mundo); el rechazo de toda comunicación espiritual con personas que piensen de otra manera; un entusiasmo exagerado al presentar y realizar la propia visión; un fuerte proselitismo y un convencimiento exagerado de su misión con respecto a un mundo al que se desprecia; un absolutismo de la salvación que limita la posibilidad de alcanzarla a un número determinado de personas que pertenecen a dicho grupo.

En la teología católica una secta se caracteriza sobre todo por el abandono de la verdad bíblico-apostólica común y de los contenidos centrales de la fe. Por eso, a juicio de la Iglesia, la secta siempre está vinculada con la herejía y el cisma.

No se necesita haber estudiado teología para reconocer la contradicción fundamental que implica el eslogan: "sectas intra-eclesiales". La presunta existencia de sectas dentro de la Iglesia conlleva indirectamente también un reproche al Papa y a los obispos, que tiene la responsabilidad de examinar las asociaciones eclesiales para ver si su doctrina y sus actividades van de acuerdo con la fe de la Iglesia. Por eso, el hecho de que la autoridad de la Iglesia no reconozca a una asociación forma parte esencial de la determinación teológico-eclesial de la misma como secta. Las sectas se encuentran fuera de la Iglesia (y también fuera de los compromisos ecuménicos). Las sectas se hallan aisladas y, por su auto-comprensión, no quieren verse sometidas a examen por parte de la autoridad eclesiástica. Por el contrario, las comunidades eclesiales reconocidas se mantienen en contacto continuo con los responsables en la Iglesia. Sus estatutos y su estilo de vida son examinados. Por ello, no es justo que ciertas instituciones, personas o medios de comunicación tachen de sectas a comunidades reconocidas por la Iglesia, o incluso que llamen "prácticas sectarias" al estilo de vida que sigue los tres consejos evangélicos.

Según la legislación de la Iglesia, los fieles tienen derecho a fundar asociaciones. Corresponde a los obispos y a la Santa Sede el deber de examinar las nuevas comunidades y los nuevos movimientos -con lenguaje paulino, se habla también de nuevos carismas- y, si es el caso, reconocer su autenticidad. La autoridad eclesiástica debe promover y sostener lo que el Espíritu suscita en la Iglesia. También debe intervenir y corregir, si se producen errores o desviaciones en la doctrina o en la praxis. Aquí radica la gran diferencia con una secta, la cual no tiene y no reconoce una autoridad exterior, mientras que los grupos eclesiales se someten consciente y libremente a la autoridad de la Iglesia, siempre dispuestos a aceptar las correcciones que pueda hacerles. Y esta verdad se puede confirmar con numerosos ejemplos concretos.

Libero Gerosa resume los criterios esenciales de los carismas auténticos de la siguiente manera: "Los carismas son gracias especiales que el Espíritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, útiles para la renovación de la Iglesia y para el desarrollo de su construcción. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho más difundidos, pero el juicio sobre su autenticidad corresponde, sin ninguna excepción, a los que presiden en la Iglesia, a los que compete no extinguir los carismas auténticos"(2). En todo caso, nadie debería dejarse turbar por el hecho de que los medios de comunicación presenten como "sectas intraeclesiales" a algunas comunidades aprobadas por la Iglesia. Si hubiera dudas o preguntas, siempre existe la posibilidad de informarse con mayor detalle en los organismos competentes de la Iglesia.
La palabra fundamentalismo se refiere originariamente a un movimiento religioso-ideológico que surgió en Estados Unidos antes de la primera guerra mundial. Hacia una interpretación estrictamente literal de la Biblia (sobre todo de los relatos de la creación) y se convirtió en un movimiento colectivo conservador protestante. Los aspectos típicos del fundamentalismo actual, en su país de origen, son: el rechazo de toda visión histórico-critica de los textos bíblicos; la orientación casi mítica hacia un pasado idealizado, el rechazo de to-da valoración positive del desarrollo moderno; un moralismo penetrante y critico sobre todo de los excesos de la sociedad de consumo, a veces también ciertas tendencias políticas de extrema derecha y afirmaciones créticas sobre la democracia. En la filosofía y sociología modernas ese fundamentalismo americano, como expresión de la American civil religion, es valorado críticamente, pero, a pesar de todo, se le considera un fenómeno serio frente a las aporías del liberalismo extremo. Distinto de este significado es el concepto, elaborado sólo en la década de 1980 en Europa, de un fundamentalismo religioso, expresión bastante confusa e imprecisa.

Dicho concepto abarca fenómenos tan diferentes como el extremismo fanático musulmán que, en el caso de una desviación de la religión, es también favorable a la aplicación de la pena de muerte y, por otra parte, el compromiso de cristianos católicos de conservar la fe tradicional de la Iglesia .La sospecha de fundamentalismo afecta, sin distinción tanto a algunas asociaciones eclesiales, que desde el inicio han acatado los principios fundamentales de la Iglesia y son fieles al concilio Vaticano II, como a los seguidores de monseñor Marcel Lefebvre.

En el fondo, el concepto de fundamentalismo se utiliza a menudo como eslogan para atacar a alguien, más que como expresión para describir un fenómeno espiritual claramente determinado. En este contexto, se habla a veces también de dogmatismo, de integrismo, de tradicionalismo, de sospecha con respecto a personas que piensan y viven de forma diversa, o del miedo ante la propia decisión.

Lo que la crítica pretende con relación al fundamentalismo es rechazar una actitud de la fe caracterizada por el miedo y la incertidumbre, que no admite ningún desarrollo del dogma y de la comprensión de la verdad, se atiene firmemente a formas y fórmulas rígidas, y no se atreve a exponerse a la praxis de la vida que cambia. Esta forma de crítica es objetiva. Con todo, algunos críticos tienden a considerar fundamentalistas a todos los grupos o movimientos que, a pesar de los múltiples cambios actuales, se mantienen firmes en profesar la existencia de verdades permanentes y de valores que obligan, y que no se apartan "de la plenitud, de la forma estructurada y de la belleza del mundo de la fe católica"(3). Esos críticos deberían preguntarse si no corren ellos mismos, a veces, el peligro de caer en un relativismo con respecto a los valores y a la verdad, sosteniendo al mismo tiempo cierta pretensión de absoluto, al querer decidir por sí mismos cuáles son los fundamentos de la realidad actual de la vida y de la fe.

En su nuevo libro "La sal de la tierra", el cardenal Ratzinger responde a la pregunta sobre el significado y el peligro del fundamentalismo moderno de modo muy preciso: "Un elemento común a todas esas corrientes, que nosotros llamamos fundamentalistas, es su afán por encontrar una fe segura y sencilla. Esto, en sí mismo, no es malo, todo lo contrario, porque la fe -como tantas veces se nos repite en el Nuevo Testamento- se dirige a los sencillos, a los pequeños, a los que no son capaces de captar complicadas sutilezas académicas. Si en nuestra vida actual pesa tanto la falta de seguridad, las dudas, y la ausencia de fe en la verdad conocida, desde luego no vivimos de acuerdo con el modelo de vida que la Biblia nos propone. Pero ese deseo de seguridad y sencillez, del que hablábamos, puede ser peligroso y acabar en un puro fanatismo y en estrechez de miras. Cuando las razones de la fe son dudosas, también se falsea la fe. Y entonces se convierte en una idea partidista, que ya nada tiene que ver con el dirigirse confiadamente a un Dios vivo causa de nuestra vida. Entonces se producen formas patológicas de religiosidad, como, por ejemplo, esas búsquedas de apariciones, con mensajes del más allá, y otras cosas por el estilo. Los teólogos, en vez de referirse con superficialidad a los fundamentalismos cada vez más extendidos, deberían detenerse a reflexionar sobre qué parte de culpa puedan tener ellos de que tantas personas huyan hacia otras formas de religiosidad más estricta y a veces, incluso, perjudiciales para el hombre. Si continuamos cuestionándolo todo, sin dar las respuestas positivas de la fe, no podremos evitar una gran huida(4).
En la primera parte de este articulo he tratado de aclarar brevemente los conceptos de secta y de fundamentalismo; ahora, en esta segunda, responderé a las diversas críticas que se hacen a las nuevas comunidades eclesiales .Como he explicado, no se puede tacharse sectas a los grupos y movimientos reconocidos por la Iglesia, pues la aprobación eclesiástica atestigua su arraigo en la Iglesia. A veces son muchas las críticas que se lanzan contra los nuevos carismas, a pesar de su reconocimiento por parte de la Iglesia. A este respecto, es preciso tener presente que se debe distinguir entre la doctrina y la actividad de estas comunidades, reconocidas por la Iglesia como carismas, y las debilidades de algunas personas. Todos sabemos que el obrar humano es imperfecto. Por ello, hay que subrayar una vez más, que la autoridad de la Iglesia debe intervenir donde se produzcan desviaciones. Algunas críticas que se han hecho son: lavado de cerebro, aislamiento y separación del mundo, alejamiento de la familia, dependencia de personalidades carismáticas, creación de estructuras intra-eclesiales propias, violación de derechos humanos, problema de los ex-miembros. Trataré de responder a esas críticas:
Este término ni siquiera es aplicable al cambio de la personalidad que a menudo se produce dentro de las sectas, pues con él se quiere aludir a métodos inhumanos, aplicados por regímenes totalitarios, para influenciar y cambiar la personalidad del hombre. Ese término no se puede aplicar de ninguna manera a la formación de los miembros de comunidades eclesiales, puesto que la formación es una transformación, querida libremente, que respeta la dignidad humana; una transformación de toda la persona en Cristo, que deriva de la llamada programática de Jesús a convertirse y a creer (cf. Mc 1, 14 ss). Quien sigue la llamada de Jesús en la gracia y en la libertad, adquiere una visión sobrenatural de la vida en todas sus dimensiones. También San Pablo, en una de sus cartas, habla de esta transformación, cuando afirma: "No os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto"(Rm 12, 2). En la tradición cristiana, ese proceso se suele llamar metánoia: conversión de vida. Tal cambio de vida se basa en la experiencia de ser llamado por el Dios vivo a seguirlo en un camino particular. La conversión es un proceso de vida, que requiere una continua decisión libre del cristiano. Es deber de las comunidades eclesiales controlar que la decisión de seguir la llamada sea libre. Una serie de directrices canónicas está orientada a ello.
El Evangelio dice que los cristianos no son "del mundo" (En 17, 16), sino que cumplen su misión "en el mundo" (En 17, 18). Alejamiento del mundo no significa separación de los hombres y de sus alegrías, preocupaciones y necesidades, sino alejamiento del pecado. Por tanto, Jesús ora por sus discípulos:"No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del maligno" (En 17, 15). Si los cristianos no hacen ciertas cosas como los demás, o si no siguen completamente la moda, no quiere decir que desprecien el mundo. Sólo rechazan lo que va en contra de su fe o lo que no consideran más importante porque han encontrado "el tesoro escondido en un campo" (Mt 13, 44). La unión con Cristo debe impulsarlos a no apartarse a un mundo propio, sino a santificar el mundo, transformándolo en la verdad, en la justicia y en la caridad. En una sociedad marcada por los medios de comunicación social, en la que la Iglesia debe ser una "casa de cristal", debemos afrontar también el desafío de ser transparentes en el sentido de la primera carta de San Pedro, es decir, "siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza" (I Pe 3, -15). Esto vale también para las comunidades contemplativas, que viven dentro de las paredes del monasterio y, mediante la oración y el sacrificio, se dedican al bien de los hombres. En efecto, la Iglesia, por una parte, es una "sociedad de contradicción"(5); y, por otra, una comunidad misionera en medio del mundo.

En varias ocasiones el Concilio Vaticano II puso de relieve ese aspecto, citando-entre otras fuentes- el antiguo Discurso a Diogneto. En ese Discurso, escrito entre el siglo II y el III, se subraya que los cristianos, como todos los hombres, viven en el mundo, pero al mismo tiempo se oponen al espíritu del mundo, porque tienden a una meta que está más allá del mundo. Precisamente así cumplen su misión por el bien del mundo.

"Para decirlo brevemente, lo que es el alma en el cuerpo eso son los cristianos en el mundo. El alma está esparcida por todos los miembros del cuerpo, y cristianos hay por todas las ciudades del mundo. Habita el alma en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; así los cristianos habitan en el mundo, pero no son del mundo. El alma invisible está encerrada en la cárcel del cuerpo visible; así los cristianos son conocidos como quienes viven en el mundo, pero su religión sigue siendo invisible. La carne aborrece y combate al alma, sin haber recibido agravio alguno de ella, porque no le deja gozar de los placeres, a los cristianos los aborrece el mundo, sin haber recibido agravio de ellos, porque renuncian a los placeres(...). Los cristianos viven de paso en moradas corruptibles, mientras esperan la incorrupción en los cielos. El alma, maltratada en comidas y bebidas, se mejora; lo mismo los cristianos, castigados de muerte cada día, se multiplican más y más. Tal el puesto que Dios les señaló y no les es lícito desertar de él"(6)
El respeto y la solicitud amorosa hacia los padres y familiares forma parte esencial del mensaje cristiano. Pero si se trata de la llamada a su seguimiento particular, Jesús pide que también se alejen de su familia: los Apóstoles abandonaron su familia, su profesión, su patria. Ese modo de seguir a Cristo continúa en la historia hasta nuestros días. Algunos padres se alegran de que uno de sus hijos o hijas tome esa decisión, pero, a este respecto, pueden surgir conflictos con los familiares. Jesús mismo los previó (cf. Mt 10, 37).

Dejar que un hijo se marche no siempre es fácil, ni siquiera en el caso del matrimonio. De todos modos, si se abandona la casa por la llamada de Jesús y con plena libertad, no se trata de huir de los deberes familiares, y no se puede achacar a un influjo injustificado por parte de una comunidad. Sólo sería criticable si se buscara adrede una ruptura con los familiares que se esfuerzan también por vivir su fe cristiana. En efecto, todo miembro de la familia es libre de escoger su camino en la vida. También a este propósito es preciso ser tolerantes, respetando la decisión de la conciencia de la persona.

Ciertamente, en el pasado se han producido situaciones difíciles, y también se dan hoy conflictos como, por ejemplo, el de las comunidades que influyen en menores de edad contra la voluntad de sus padres, o el de algunos padres que no comprenden o no aceptan la decisión de un hijo que quiere entrar en una comunidad religiosa. Sin embargo, si se vive el seguimiento de Jesús con amor, con decisión y con afecto cristiano, y si se respeta la libre decisión de cada uno, se puede crear una relación de confianza entre la familia natural y la espiritual, con resultados muy positivos. Muchos hombres, por propia experiencia, pueden atestiguarlo.
Es preciso distinguir con esmero entre personas que utilizan su capacidad de modo egoísta y falso para dominar a los demás y hacerlos dóciles, y las personas realmente carismáticas, que también las hay hoy en la Iglesia. Éstas ofrecen todo su ser "con pureza" (II Cor 6, 6) por el bien de la Iglesia y de los hombres. En la historia de la salvación encontramos continuamente nuevas personalidades carismáticas. Su prototipo es Jesucristo mismo. Siguiendo su ejemplo, innumerables hombres y mujeres han descubierto su camino en la vida y su felicidad. Fundadores y otros hombres carismáticos, como San Benito, San Ignacio, Santa Clara o Santa Ángela de Merici, se esforzaron por ganar a otras personas para Cristo. Dios los envió como un regalo a su Iglesia. Con la libertad de los hijos de Dios, transmitieron a otros la riqueza sobrenatural de su vida, y siempre se sometieron a la autoridad de la Iglesia. ¿No debemos dar gracias a Dios porque nos regala también hoy personas tan llenas de espíritu? Además de conservar las estructuras establecidas y consolidadas, ¿no debemos también estar abiertos al soplo del Espíritu Santo, que es el alma de la iglesia?

A menudo se critica a ciertos grupos porque forman una "iglesia dentro de la Iglesia". Para evitar ese peligro, es preciso buscar siempre una relación equilibrada entre estructuras eclesiales existentes, sobre todo la parroquia, y los nuevos grupos. A este respecto, el cardenal Ratzinger afirma: "A pesar de los grandes cambios esperados, en mi opinión, la célula principal para la vida comunitaria seguirá siendo la parroquia (...) Habrá que aprender a caminar uno junto a otro, y eso, sin duda alguna, supone un enriquecimiento. ¿Con qué rapidez sucederá esto en la historia? Dependerá, seguramente, de que haya grupos con un carisma determinado debido a la personalidad de su fundador y de que se mantengan unidos recorriendo juntos un camino espiritual específico. El intercambio de experiencias entre la parroquia y cada uno de esos movimientos será muy necesario, porque cada movimiento tendrá que estar unido a la parroquia para no verse convertido en secta, y la parroquia necesitará de esos movimientos para no quedarse entumecida. Actualmente, en las órdenes religiosas se han creado otras formas de vida en medio del mundo. Cualquiera que lo desee puede comprobar, y se asombrará de ello, la diversidad de formas de vida cristiana totalmente nuevas ya existentes, y seguramente en medio de todas ellas podría entreverse la Iglesia de mañana"(7).

Desde tiempos antiguos el núcleo de la vida consagrada fue el seguimiento de Cristo en el celibato (en la virginidad), en la obediencia y en la pobreza. Quien elige este camino y, después de varios años de reflexión y de oración, asume sus respectivos compromisos, renuncia a determinados derechos por una libre decisión de conciencia: al derecho de contraer matrimonio; al derecho a la autodeterminación; y al derecho a administrar y a adquirir bienes de forma independiente. El Concilio enseña: "Los consejos evangélicos de castidad consagrada a Dios, pobreza y obediencia tienen su fundamento en las palabras y el ejemplo del Señor. Recomendados por los Apóstoles, los Padres de la Iglesia, los doctores y pastores, son un don de Dios, que la Iglesia recibió de su Señor y que con su gracia conserva siempre"(8). La decisión de seguir esa forma de vida, si se toma voluntariamente, no viola los derechos humanos, sino que es la respuesta a una llamada particular de Cristo. De todos modos, los responsables de las diversas comunidades deben apoyar la disponibilidad de los miembros con sinceridad y ayudarles a que fructifique en el espíritu de una verdadera comunión, para la edificación de la Iglesia y para el bien de los hombres.

En todas las comunidades religiosas los nuevos miembros disponen de un tiempo de conocimiento recíproco, de crecimiento y de auto-examen, como preparación para un compromiso definitivo. Los superiores también tienen derecho a expulsar a alguno, si se producen ciertos hechos graves. Por desgracia, también hay abandonos o expulsiones, cuando alguien da un paso definitivo. Algunos de los que han abandonado una comunidad conservan un buen contacto y, de común acuerdo, siguen su camino. Naturalmente, las comunidades reconocidas por la Iglesia también deben ofrecer a sus miembros y ex-miembros la posibilidad de dirigirse, en caso de conflicto, a las instancias eclesiásticas competentes.

Ahora bien, algunos de los ex-miembros difunden sus experiencias negativas en los medios de comunicación social. Donde haya personas que viven juntas, hay inevitablemente límites y debilidades. Pero eso no justifica que se presenten las propias dificultades en el interior de una comunidad como válidas en general. Esas experiencias negativas de algunos son siempre dolorosas para la entera comunidad de la Iglesia. Tales experiencias a menudo son destacadas por la publicidad secular, a la cual, normalmente, no le interesan las cuestiones doctrinales, sino sólo los comportamientos y las consecuencias que de ellas derivan. En la discusión se pone de relieve que la Iglesia, en sus diversas comunidades, es una "sociedad de contradicción" ante la sociedad liberal y secular. "Quien acepta la religión sólo en la forma de una religión civil adaptada a la mentalidad social, considerará sospechoso todo lo que sea radical"(9). Si una crítica se basa en una acusación realmente seria, la autoridad eclesiástica la examinará a fondo; una crítica puede llevar también a una purificación y a un mejor crecimiento de esa comunidad.
En el Informe Vaticano de 1986 sobre "el fenómeno de las sectas o nuevos movimientos religiosos" se afirma, al respecto, que actitudes sectarias (como, por ejemplo, la intolerancia y el proselitismo agresivo, citadas en dicho Informe) no bastan para constituir una secta, pues pueden darse también en comunidades eclesiales. Ahora bien, se afirma textualmente que estos grupos "pueden cambiar positivamente mediante una profundización de su formación cristiana y a través del contacto con otros cristianos. En este sentido, dichos grupos pueden crecer dentro de una mentalidad y actitud más eclesiales"(10). Esta actitud eclesial se requiere en ambas partes: en las comunidades, para que presenten su carisma como un don entre muchos otros (rechazando así la tentación de una "pretensión eclesiástica absolutista") y también en los que no tienen un acceso inmediato a esas formas de vida eclesial, porque reconocen en esas comunidades un don del Espíritu, que da la vida, un don que brinda a muchos hombres un acceso a la fe.

Hoy, en varios países del mundo, está apareciendo un nuevo deseo de vivir más resueltamente el mensaje de Cristo, a pesar de todas las debilidades humanas; de servir a la Iglesia en comunión con el Santo Padre y los obispos. Muchos ven en los nuevos carismas un signo de esperanza. Otros los consideran realidades extrañas, y otros como un desafío o incluso como una acusación contra la que se defienden, a veces hasta con reproches. Algunos promueven un humanismo que se aparta cada vez más de sus raíces cristianas. Pero no hemos de olvidar que "la expresión conciliar ecclesia semper reformanda no sólo se refiere a la necesidad de reflexionar sobre las estructuras, sino también a la apertura siempre nueva y al replanteamiento de acuerdos con el espíritu del tiempo demasiado favorables"(11).

Notas
1. Cf. HANS GASPER, Ein problematische Etikett. Mit dem Sektenbegriff sollte man behutsam umgehen: Herder Korrispondenz 50 (1996) 577-580; HANS MAIER, Sekten in der Kirche? Es muB Platz geben für unterschiedliche Wege: Klerusblatt 76 (1996) 208.
2. LIBERO GEROSA, Charisma und Recht, Trier 1989, 66; citas en el texto tomadas de Lumen Gentium, 12.
3. LEO SCHEFFEZYK, Katolische Glaubenswelt. Wahrheit und Gestalt, Aschaffenburg 1977, p.351.
4. JOSEPH RATZINGER, La sal de la tierra. Cristianismo e Iglesia católica ante el nuevo milenio. Una conversación con Petr Seewald. Ed. Palabra, Madrid 1997, p.146.
5. Cf. GERHARD LOHFINK, Wie hat Jesus Gemeinde gewolt? Friburgo 1993, pp. 142ss, 181ss.
6. Discurso a Diogneto,VI: Padres Apostólicos. BAC, Madrid 1993, pp. 851-852.
7. JOSEPH RATZINGER, La sal de la tierra. Cristianismo e Iglesia católica ante el nuevo milenio. Una conversación con Peter Seewald. Ed.Palabra, Madrid 1997, p. 289.
8. Lumen gentium, 43.
9. HANS GASPER, op.cit. (cf. nota 1)
10. SECRETARIADO PARA LA UNIÓN DE LOS CRISTIANOS, SECRETARIADO PARA LOS NO CRISTIANOS, SECRETARIADO PARA LOS NO CREYENTES Y CONSEJO PONTIFICIO PARA LA CULTURA. Informe sobre "El fenómeno de las sectas o nuevos movimientos religiosos. Introducción": L'Osservatore Romano, edición en lengua española, 25 de mayo de 1986, p.6.
11. HANS MAIER, op. cit. (cf. nota 1).


Esero que este pequeño entremes te haya servido.
Rodrigo.
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  #3  
Viejo 8/Jun/05, 22:10
nemrac
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Mensajes: 168
Predeterminado Re: Re: ...La verdad del Camino Neocatecumenal

gracias por tu valiosa aportación, Dios te bendiga,yo apenas he podido contestar pq me falla la salud y he pasado el último año en el hospital pero en cuanto pueda me pongo al día y seguiré aportando mi grano de arena para El REino de Dios.
Un saludo desde la Parroquia San Pío X. Ourense. Dios te bendiga.
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  #4  
Viejo 4/Jan/06, 20:08
senyasem
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Mensajes: 1
Predeterminado La organización llamada Camino Neocatecumenal ha dado lugar a dudas, perplejidades, y

EL MECANISMO PSICOLOGICO DE CONDICIONAMIENTO MENTAL EN LA COMUNIDAD NEOCATECUMENAL.
(detallada experiencia de un ex presbítero neocatecumenal).

La organización llamada Camino Neocatecumenal ha dado lugar a dudas, perplejidades, y oposiciones en la Iglesia Católica durante muchos años. Alguna gente, tanto si son laicos como eclesiásticos, ve el Camino como una bendición del Espíritcu. Otros, de igual importancia, consideran el Camino como doctrina y metodología peligrosas; lo han comparado con sectas, lo han llegado a llamar "una iglesia en la Iglesia".


El problema con el condicionamiento psicológico en una secta es que todavía es sujeto de debate entre los académicos. De acuerdo con Frank (1974), los procesos mentales utilizados para atraer una persona a una secta son muy similares a los usados en psicoterapia donde uno de los resultados es la tranquilizante relación que se desarrolla entre el psicoterapeuta y el paciente. En la organización sectaria, junto con los otros (hermanos y hermanas de la comunidd y los catequistas), el seguidor se siente mejor y es capaz de afrontar los problemas de la vida con más serenidad y confianza. La otra gente en la organización, de hecho, a menudo se convierte en la inconsciente proyección de la tranquilizadora figura padre/madre.
Las organizaciones sectarias han sido siempre acusadas de (lo que se dice comunmente) "lavado de cerebro", pero hoy el término, "reforma de pensamiento (thought-reform)", acuñado por Lifton (1961), es preferible. La persona que se convierte en parte de un grupo sectario modifica su comportamiento. El cambio viene tan sutilmente que el sujeto mismo apenas siempre lo percibe. Una historia bastante diferente para los que están cerca del sujeto y se dan cuenta de los cambios, algunas veces incluso cambios radicales. En este caso, tenemos el término "conversión". ¿Pero es realmente una conversión verdadera?

Ahora, para los que no estáis familiarizados con el Camino Neocatecumenal, una síntesis breve es necesaria sobre lo que le pasa a la gente que pertenece a él en el transcurso de muchos años (a veces veinte o más años, dependiendo del "espíritu de conversión" de la persona). Quien alcanza el final del Camino, será capaz de afirmar que ha entendido que es el bautismo o, incluso mejor, lo habrá descubierto.

Muy a menudo, la persona que se une al Camino es o un familiar o un amigo de alguien que ya pertenece al Camino. Este miembre habla acerca del Camino con tal entusiasmo que raya la pedantería; se siente compelido por una especie de deber "misionero" a compartir las "maravillas" del Camino con otros hermanos y hermanas. Quien entonces decide ponerse en contacto con el movimiento tiene que participar en quince catequesis que en general se mantienen en la parroquia cada semana. Después de completarlas, los miembros están obligados a participar en una "convivencia" (que significa un perido de vivir juntos) que empiezan en viernes por la noche y acaban en Domingo a por la tarde, de aquí se formará la comunidad.

Cualquiera que haya estado habituado de esta manera durante años encuentra increíblemente difícil separar su relación con Dios de este estilo y vivir su propia fe, todavía en la Iglesia, pero de otra forma completamente distinta! Se crea una dependencia psicológica que provoca que la persona acabe controlando a los otros y demonizando a todos, también, incluyendo a los obispos y presbíteros que no comparten el Camino con ellos.

Muchos Neocatecumenales parecen haber perdido sus habilidades/facultades críticas y lógicas que hacen un verdadero cristiano. Las Escrituras dicen que el verdadero Cristiano es quien da sentido a su fe! Es verdad que muchas personas critican el Camino, pero no tienen coraje ya para abandonarlo porque identifican el Camino con la Iglesia. Quizá no saben o no quieren saber que la Iglesia es un lugar que es mucho más espacioso y libre que la iglesia que Kiko y sus catequistas presentan!

Una atmósfera eufórica y auto engrandecedora se crea dentro de la comunidad que alcanza su culminación en la Vigilia Pascual. La vigilia se celebra a lo largo d ela noche y los niños pequeños son bautizados. Cuando el tiempo pasa y estos niños crecen, estarán sujetos a una formación religiosa que es muy discutible.

Hablando de niños, ha sido escrito antes, en general, los Neocatecumenales son muy prolíficos porque ellos son muy pro-vida. En cambio, como los niños no deben ser ídolos, quedan al cuidado de los abuelos o niñeras hasta tarde por la noche porque Dios está antes que todas las cosas y Dios está identificado con el Camino. En el segundo escrutinio, cuando se les pide que dispongan de los ídolos en sus vidas, quien sabe si alguien en el neocatecumenado habrá alguna vez sospechado que uno de sus ídolos pueda ser justamente el Camino mismo! Muchos olvidan que el camino debe ser un medio para llegar a Dios y no un fin en si.

Me gustaría envolver estas reflexiones sobre el Camino recapitulando lo siguiente:

1. Kiko y sus catequistas tienen autoridad reinante. Algo dicho por los catequistas es: "incluso los sacerdotes deberían formar parte del camino y convertirse !"

2. La gente que sigue el Camino se considera a si mismo como predeterminadamente elegidos para ser la sal y la luz de la Iglesia para el mundo.

3. A los miembros del Camino se les promete la salvación por aceptar el Camino como estilo de vida que es único y tiernamente para unos pocos privilegiados. Algo a menudo dicho por los catequistas es, "si tomas este camino tendrás el espíritu de Jesucristo. Sentimos que ha sido verdad para nosotros en nuestras vidas".

4. La comunidad ejerce una gran presión sobre sus miembros. Los miembros están sujetos a una disciplina de hierro en el Camino, como dicen los catequistas, "te llevará al punto de tener que tomar una elección radical en tu vida."

5. Se crea una actitud de segregación contra los que no toman parte en el Camino. La gente excluida incluye incluso Cristianos que son parte de la Iglesia, gente activa en otros movimientos católicos, e incluso desprecian a Católicos que van a las Misas de los Domingos. Personalmente, he visto mucha gente más rica en merced que muchos Neocatecumenales!

6. Los Seguidores de Kiko enfocan actividades misioneras incluso si tienen familias numerosas.

7. Después del segundo escrutinio, los miembros deben devolver el diez por ciente de sus suelds, pero sobre todo hay incluso otras colectas para contribuir a otros propósitos. No se produce nunca caja al final de año. Los catequistas lo justifican con las enseñanzas evangélicas, "que la mano derecha no sepa lo que hace la izquierda". Por tanto, yo me pregunto, ¿por qué es que la Iglesia justificadamente tiene en cada parroquia y cuerpo eclesial un consejo financiero? Contribuciones, ingresos y gastos se ponen claros en una pizarra.

8. A menudo sin darse cuenta, los Neocatecumenales toman otro lenguaje, una jerga particular que les hace destacar y les distuienge de los otros.

9. Generalmente, los Neocatecumenales reaccionan bastante violentamente cuando alguien critica el Camino. Intentan evitar al sujeto, o como es especialmente el caso con los catequistas, acuden a dialécticas (el signo de los mejores sofistas). Una vez me sentí realmente herido por como una persona del Camino reaccionó con un hombre que dijo que no creía en él. Al principio el seguidor del Camino calmadamente le dio el testimonio personal de su propia vida; incluso pensó que era vulgar en su crítica del Papa y obispos, no se puso furioso hasta el momento en que el hombre criticó el Camino. Apenas amando a su enemigo en la dimensión de la cruz!

10. Los Neocatecumenales a menudo se sienten perseguidos y demonizan (como escribí antes) a los que no pertenecen incluso si esas personas deberían considerarse sus hermanos en Cristo. Las sectas típicamente demonizan a los que no piensan como ellos lo hacen porque necesitan crear un enemigo externo (una cabeza de turco) contra quien puedan fijar sus miedos y ansiedades individuales.

Crecer en la fe es crecer en amor, no en ocuparse uno mismo durante años con muchas actividades, preparaciones, celebraciones, pasando a través de diferentes pasos o algo más. Muchos Neocatecumenales tienen la ilusión de que llevando a cabo acciones "acciones", "haciendo cosas", y "siendo activos" durante muchos años te convierte. A la gente se le debería contar, sin embargo, sobre un documento que fue publicado por la Santa Sede en 1986 por el Concejo para la Promoción de la Unidad Cristiana. Titulado, "El Fenómeno de las Sectas o Nuevos Movimientos Religiosos: Un Desafío Pastoral". En la página tres, hablando sobre la intolerancia presente en las sectas, "un espíritu similar puede encontrarse en congregaciones o gente que pertenece a iglesias o comunidades eclesiales".

Ahora, unas pocas cuestiones que todavía no tienen respuesta: ¿Por qué están los textos de Kiko tan rigurosamente mantenidos en secreto? ¿Por qué los Neocatecumenales no hacen sus colectas-contribuciones públicas? ¿Han considerado alguna vez que las críticas hechas contra ellos, ambas la doctrinal y la metodológica, pueden sólo haber sido hechas por amor a la verdad y no hechas por los demonios perseguidores que tienen rencor hacia ellos? Viendo como están de familiarizados ellos con la Palabra, no se han reflejado nunco en el verso de Oseas que dice, "Porque yo quiero amor, no sacrificio, conocimiento de Dios, más que holocaustos".(Hosea 6:6)
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  #5  
Viejo 16/Feb/06, 17:05
nemrac
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Predeterminado El Papa agradece al Camino Neocatecumenal las vocaciones que suscita

Autor: Zenit.org | Fuente: Zenit.org

http://es.catholic.net/comunicadore...lo.php?id=16272

El Papa agradece al Camino Neocatecumenal las vocaciones que suscita
Juan Pablo II ha dado gracias a las comunidades del Camino Neocatecumenal por el gran número de vocaciones que están suscitando al sacerdocio, particularmente en la diócesis de Roma.


El Papa agradece al Camino Neocatecumenal las vocaciones que suscita

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 18 marzo 2004 ( ZENIT.org ).- Juan Pablo II ha dado gracias a las comunidades del Camino Neocatecumenal por el gran número de vocaciones que están suscitando al sacerdocio, particularmente en la diócesis de Roma.

El pontífice dejó espacio a estos sentimientos al encontrarse el jueves en el Vaticano con la comunidad del Seminario diocesano «Redemptoris Mater» de Roma en el que se forman seminaristas procedentes de las 450 comunidades del Camino Neocatecumenal, presente en Roma en más de 90 parroquias.

Según datos facilitados por Radio Vaticano , en este seminario se han ordenado ya 196 sacerdotes desde que se fundo hace 16 años. Al mismo tiempo, ha sido modelo para los más de cincuenta seminarios diocesanos o misioneros «Redemptoris Mater» que hay en todo el mundo, en los que se forman 1.500 seminaristas y en los que se han ordenado más de 1.000 sacerdotes.

«Quiero dar las gracias al Camino Neocatecumenal, en el que han nacido y crecido vuestras vocaciones», afirmó el Papa, quien mencionó en particular «a los iniciadores del Camino» --Kiko Argüello y Carmen Hernández--, «a los que se debe la feliz intuición de proponer la erección» del Seminario.

«En estos 16 años ha salido de vuestro seminario un gran número de celosos sacerdotes, dedicados oportunamente en parte al servicio pastoral de la diócesis de Roma y en parte a la misión en todas las partes del mundo», constato el obispo de Roma.

«La oración, el estudio, la vida comunitaria, bien armonizados en el proyecto formativo y vividos con fidelidad y generosidad en la existencia concreta de vuestro Seminario, son los caminos por los que el Señor esculpe en vosotros, día tras día, la imagen de Cristo, Buen Pastor», dijo el Papa a los jóvenes seminaristas.

«Con estos cimientos, podéis prepararos para vivir, cuando seáis sacerdotes, de manera serena y fecunda, vuestra pertenencia constitutiva y sin reservas al presbiterio diocesano, que tiene por punto de referencia esencial al obispo, y al mismo tiempo, el profundo lazo que os une con la experiencia del Camino Neocatecumenal», añadió.

«Es necesario evitar la falsa alternativa entre el servicio pastoral en la diócesis a la que pertenecéis y la misión universal hasta los últimos confines de la tierra, que hunde sus raíces en la misma participación sacramental en el sacerdocio de Cristo, a la que estáis preparados particularmente a través de la experiencia del Camino Neocatecumental», reconoció.

«También aquí, en Roma, la pastoral está caracterizada y tendrá que estarlo cada vez más por la prioridad de la evangelización», recordó.

El Camino Neocatecumenal, «al servicio de los obispos diocesanos y de los párrocos como una modalidad para redescubrir el sacramento del Bautismo, y de educación permanente en la fe» está presente desde hace 35 años en más de 900 diócesis del mundo, con unas 17.000 comunidades en 6.000 parroquias.
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  #6  
Viejo 16/Feb/06, 17:05
nemrac
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Predeterminado Santo Padre reconoce al C. Neocatecumenal como" itinerario-formación católica válido

http://www.archimadrid.es/lapaloma/...da/elcamino.htm

En su carta "Ogniqualvolta" de 1990 el Santo Padre ha reconocido el Camino Neocatecumenal como "un itinerario de formación católica valido para la sociedad y los tiempos moderno" y ha expresado su deseo de que los Obispos lo valoricen y apoyen como un instrumento para una nueva evangelización "de modo que este pueda ser puesto en practica en la forma en que ha sido propuesto por sus iniciadores."

El Santo Padre ofrece de este modo a las diócesis un instrumento concreto de evangelización, pero sin transformarlo en una orden religiosa, en una asociación particular, o en un movimiento. Muchas veces en la historia de la Iglesia los santos han intentado reavivar el Espíritu del Evangelio en el pueblo de Dios sin circunscribirlo dentro de una orden religiosa. El tiempo no había llegado. Hoy, después del Concilio Vaticano II, la situación contemporánea de ateismo y secularización colocan a la Iglesia en una situación donde es imprescindible retomar de nuevo el catecumenado y la iniciación cristiana.

Este itinerario ofrece a las diócesis un instrumento para evangelizar que -según lo dicho por el Santo Padre el 12 de Abril de 1993- puede:

"responder al desafío de la secularización, a la difusión de las sectas y a la falta de vocaciones. La reflexión sobre la Palabra de Dios y la participación en la Eucaristía hacen posible una iniciación gradual a los sagrados misterios, la formación de células vivientes en la Iglesia, y la renovación de la vitalidad de las parroquias a través de cristianos maduros que pueden dar testimonio de la Verdad gracias a una fe plenamente vivida."

La renovación de las parroquias a través del Neocatecumenado, ha provocado un sorprendente impulso misionero que ha hecho que muchísimos catequistas y familias al completo estén dispuestos a ir a donde sea necesaria esta evangelización.

Kiko Argüello, en su intervención en el sínodo extraordinario de Obispos de Europa en 1999, ha dicho:

"salir de la gran ciudad para entrar en la Jerusalén celeste: esta es la obra de la Iglesia. ¿De que modo? Volviendo al primitivo modelo apostólico, como a dicho el Papa en el VI Simposio de la Conferencias Episcopales de Europa. Nueva evangelización a través del anuncio del Kerigma anunciado por apóstoles itinerantes que van sin bolsa ni dinero, que abren en las diócesis y en las parroquias las fuentes del bautismo mediante un camino de iniciación cristiana, que ayudan a los hombres a salir de Babilonia para ser ciudadanos celestes.

Nosotros hemos visto -en mas de 30 años de experiencia y en mas de 100 naciones- la necesidad de una renovación de las estructuras de la Iglesia; que la parroquia perteneciente a la "aldea global" de McLuhan, pueda transformarse en una aldea celeste, con una nueva estética: un catecumenium, con espacios modernos, para el culto y para la vida de las pequeñas comunidades, un modelo social más humano, capaz de abrir espacios para una nueva cultura. En esta creativa aldea celeste como nuevo concepto de parroquia hemos visto la reconstrucción de la familia y miles de vocaciones que han permitido a los Obispos la erección de 17 Seminarios diocesanos "Redemptoris Mater" en Europa y 40 en todo el mundo."

Terminado el itinerario de iniciación cristiana post-bautismal la comunidad entra en el proceso de educación permanente de la fe, como ha sido pedido por la Dirección General para las Catequesis[2]:

"La oración de Jesús delante del Padre 'Que todos sean uno. Como tu, Padre, eres en mi y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros para que el mundo crea que tu me has enviado[3]' es una llamada incesante. Acercarse gradualmente a este ideal requiere, en la comunidad, una fidelidad muy grande a la acción del Espíritu Santo, un constante alimentarse del Cuerpo y Sangre de Cristo y una permanente educación de la fe en la escucha de la Palabra[4]."

El Papa Juan Pablo II, hablando a los Obispos de Ontario de la ciudad inmensa, de la ciudad multi-étnica, multi-religiosa, que sumerge al hombre contemporáneo en la secularización y un el anonimato, ha subrayado: "no debemos permitir que el anonimato de la gran ciudad invada nuestras asambleas eucarísticas", invitando a ayudar al hombre contemporáneo, sobre todo a las familias, haciendo de la parroquia una comunidad de pequeñas comunidades.

"Vuestro camino - ha dicho Juan Pablo II[5] - utiliza el espíritu del Concilio Vaticano II para ofrecer un ejemplo de evangelización que da esperanza a la entrada del tercer milenio."

[1] Juan Pablo II (17 de Enero de 1994)
[2] CONGREGACION PARA EL CLERO, Roma 1997
[3] Juan 17, 21
[4] CONGREGACION PARA EL CLERO, Roma 1997, n° 70
[5] 17 de Enero de 1994
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  #7  
Viejo 16/Feb/06, 17:05
nemrac
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Predeterminado Documento emitido por la Santa Sede en relación con el Camino Neocatecumenal

Documento emitido por la Santa Sede en relación con el Camino Neocatecumenal

EL PAPA JUAN PABLO II

http://www.archimadrid.es/lapaloma/.../elcamino.htm#p

Al reverendo hermano monseñor PAUL JOSEF CORDES encargado "ad personam" del apostolado de las comunidades neocatecumenales.

Siempre que el Espíritu hace germinar en la Iglesia impulsos de una mayor fidelidad al evangelio, florecen nuevos carismas que manifiestan tal realidad y nuevas instituciones que la ponen en práctica. Así ha sucedido después del concilio de Trento y después del Concilio Vaticano II.

Entre las realidades suscitadas por el Espíritu en nuestros días figuran las comunidades neocatecumenales, iniciadas por el señor K. Argüello y por la señora C. Hernández (Madrid, España), cuya eficacia para la renovación de la vida cristiana era acogida por mi predecesor Pablo VI como fruto del Concilio: "Cuánta alegría y cuánta esperanza nos dais con vuestra presencia y con vuestra actividad... Vivir y promover este despertar es lo que vosotros llamáis una forma de después del bautismo que podrá renovar, en las actuales comunidades cristianas, aquellos efectos de madurez y de profundización que en la Iglesia primitiva se realizaban gracias al período de preparación al bautismo." (Pablo VI a las comunidades neocatecumenales, audiencia general, 8 de mayo de 1974, en Notitiae 96 -1974- 230).

También yo, en los numerosos encuentros que he tenido como obispo de Roma, en las parroquias romanas, con las comunidades neocatecumenales y con sus pastores, y en mis viajes apostólicos a muchas naciones, he podido constatar copiosos frutos de conversión personal y un fecundo impulso misionero.

Tales comunidades hacen visible en las parroquias el signo de la Iglesia misionera y "se esfuerzan por abrir el camino a la evangelización de aquellos que casi han abandonado la vida cristiana, ofreciéndoles un itinerario de tipo catecumenal, que recorre todas aquellas fases que en la Iglesia primitiva recorrían los catecúmenos antes de recibir el sacramento del Bautismo; les
acerca de nuevo a la Iglesia y a Cristo" (cf. Catecumenato postbattesimale en Notitiae 96 -1974- 229). Es el anuncio del evangelio, el testimonio en pequeñas comunidades y la celebración eucarística en grupos (cf. Notificazione sulle celebrazioni nei gruppo del "Camino neocatecumenale" en L´Observatore Romano, 24 de diciembre de 1988) lo que permite a sus miembros ponerse al
servicio de la renovación de la Iglesia.

Numerosos hermanos en el episcopado han reconocido los frutos de este Camino. Quiero limitarme a recordar al entonces arzobispo de Madrid, monseñor Casimiro Morcillo, en cuya diócesis y bajo cuyo gobierno han nacido, en el año 1964, las comunidades neocatecumenales que acogió con tanto amor.

Después de más de veinte años de vida de las comunidades, difundidas en los cinco continentes,

- teniendo en cuenta la nueva vitalidad que anima a las parroquias, el impulso misionero y los frutos de conversión que brotan del testimonio de los itinerantes, y últimamente, de la obra de las familias que evangelizan en zonas descristianizadas de Europa y del mundo entero;

- considerando las vocaciones a la vida religiosa y al presbiterado de este Camino y el nacimiento de colegios diocesanos de formación al
presbiterado para la nueva evangelización, como el Redemptoris Mater de Roma;

- habiendo visto la documentación por Vd. presentada;

acogiendo a la petición que se me ha dirigido, reconozco el Camino Neocatecumenal como un itinerario de formación católica, válida para la sociedad y para los tiempos de hoy.

Deseo vivamente, por tanto, que los hermanos en el episcopado valoricen y ayuden -junto con sus presbíteros- a esta obra para la nueva evangelización, para que se realice según las líneas propuestas por los iniciadores, en espíritu de servicio al Ordinario del lugar y en comunión con él, y en el contexto de la unidad de la Iglesia particular con la Iglesia universal.

En prenda de este envío, imparto a Vd. y a cuantos pertenecen a las comunidades neocatecumenales, mi bendición apostólica.

Desde el Vaticano, a 30 de agosto de 1990, XII de pontificado

JUAN PABLO II
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  #8  
Viejo 3/May/06, 00:12
cacatua2
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Predeterminado Es Un Camino De Fe

la verdad es que esta no es una secta es un camino de fe en donde tienes que ser constate para no perderte en donde hay personas que te ayudan a convertirte a no solo oir la palabra de Dios a ponerla en practica y ademas esta apoyado por la iglesia EL QUE ESCRIBE UNA CRITICA SOBRE EL CAMINO NEOCATECUMENAL ES POR QUE VERDADERAMENTE LO HA CONOCIDO Y NO HA QUERIDO ACEPTAR A SU HERMANO O LA VOZ DE DIOS
y aqui no nos creemos los mas ceRcanos a Dios hay personas que han sido santas fuera del camino aqui es para los que quieren convertirse POR QUE EN EL MUNDANISMO NO PUEDEN la tentacion es tan grande que deciden tomar un CAMINO CONSTANTE PARA NO CAER DE NUEVO.
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  #9  
Viejo 29/Sep/06, 10:10
caaaaaarlos
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Predeterminado Hay viejo, le distes a todo pero en lo clave seguís creyendo en el error

<<Permite que te indique que estas equivocado en tu apreciación......>> y todo lo demás. Si viejo, lo leí todo, aunque no me lo crean!! . Y valga el esfuerzo del análisis, pero como te lo digo en el encabezado... bueno ya lo leés no?
Mirá, escuchá atentamente lo que reveló Zoffoly, y por favor no trates de enganhiarnos mas!! , tu lo sabés mejor que nosotros viejo!!!, pero haces de 2ble moral igual que ellos... vamos pues a Zoffoly ( QPD ), que quien es? pues nada menos que la persona a quien el vaticano confió la escritura del mismísimo catecismo de la iglesia católica, la fe de la iglesia viejo!. El la conoce mejor que nadie... el comió discursos de lideres de sectas en el desayuno todos los dias, oyó los mas ocurrentes disparates en los ultimos 50 anhios, era alguien de mucha y muy confiable experiencia.... la iglesia no le pide que escriba la síntesis de su credo a cualquiera sabés.... no es presunción fué un buen tipo, maravilloso, pero ya vení y escuchá lo que el encontró cuando los vió la 1a vez ( al camino ) ( Ojalá que tengás la paciencia para leerlo completo y no lo botés a 1/2 camino, no tiene ni mentiras ni hace amarillismos, su observación es bién puntual y categórica a voz te conviene viejo:

Las herejías del Camino Neocatecumenal
Padre Enrico Zoffoli

Muchos católicos ven en este movimiento una manera legítima de servir a Dios y a la Iglesia, de satisfacer un cierto sentimiento religioso. Pero, ¿cuáles son las verdaderas doctrinas del Movimiento Neocatecumenal? El P. Zoffoli, teólogo italiano pasionista estudió durante varios años los documentos oficiales del Camino y presentó sus conclusiones a varios obispos, cardenales e incluso al Papa, recibiendo como respuesta "silencio, desconfianza y hostilidad". Publicamos aquí la parte doctrinal de su libro "Catequesis neocatecumenal y ortodoxia del Papa", que esperamos podrá esclarecer mucho a los católicos

Refiriéndome al Camino neo-catecumenal, el término ´herejías´ puede hacer sonreír a algunos e indignar a otros, pues muchos -en la Iglesia- me juzgarán demasiado alarmista e imperdonablemente ofensivo. Mas, por desgracia, esto corresponde a una realidad que someto a la reflexión de todos; pidiendo particular atención a los párrocos, obispos y sobre todo al Papa.

ORDEN SAGRADO,
SACERDOCIO, JERARQUÍA.

a) La verdadera Iglesia de Jesucristo sería solamente la de los tres primeros siglos, después de los cuales -de Constantino en adelante-, institucionalizándose, se habría corrompido, hasta que después de 1600 años habría reaparecido con el Concilio Vaticano II. Por tanto, durante un largo periodo, Jesús no habría cumplido su promesa de permanecer junto a su Iglesia todos los días, hasta el fin de los tiempos, y por consiguiente asistirla contra los poderes de las tinieblas (Mt. 28,20; 16,18).

b) De aquí se deduce que veinte Concilios ecuménicos, desde el de Nicea (325) hasta el Vaticano I (1870), no habrían enseñado nada definitivamente verdadero e indiscutible; la gloriosa multitud de todos los Padres de la Iglesia, desde principios del siglo IV en adelante, seguidos por los mayores teólogos de la Edad Media y los innumerables santos formados en su escuela, no serían dignos de estudio ni de admiración por haber sido reconocidos y aprobados por el Magisterio de una Iglesia lánguida, corrompida, infiel al mensaje de su Fundador. Su traición vendría dada por la historia, espíritu, definiciones dogmáticas y reformas promovidas por el Concilio de Trento.

c) La Iglesia no habría sido fundada por Jesucristo como su único rebaño: “La misión de la Iglesia no es hacer que todos entren para formar parte de ella jurídicamente...”. Ella no sería por tanto “la única tabla de salvación que todos deben alcanzar para salvarse”. No se le puede atribuir una estructura jurídica como componente necesario de su naturaleza: su índole sería esencialmente carismática.
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  #10  
Viejo 29/Sep/06, 10:10
caaaaaarlos
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Predeterminado Hay viejo, le distes a todo pero en lo clave seguís creyendo en el error 2

Muchos católicos ven en este movimiento una manera legítima de servir a Dios y a la Iglesia, de satisfacer un cierto sentimiento religioso. Pero, ¿cuáles son las verdaderas doctrinas del Movimiento Neocatecumenal? El P. Zoffoli, teólogo italiano pasionista estudió durante varios años los documentos oficiales del Camino y presentó sus conclusiones a varios obispos, cardenales e incluso al Papa, recibiendo como respuesta "silencio, desconfianza y hostilidad". Publicamos aquí la parte doctrinal de su libro "Catequesis neocatecumenal y ortodoxia del Papa", que esperamos podrá esclarecer mucho a los católicos

Refiriéndome al Camino neo-catecumenal, el término ´herejías´ puede hacer sonreír a algunos e indignar a otros, pues muchos -en la Iglesia- me juzgarán demasiado alarmista e imperdonablemente ofensivo. Mas, por desgracia, esto corresponde a una realidad que someto a la reflexión de todos; pidiendo particular atención a los párrocos, obispos y sobre todo al Papa.
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